sábado, 5 de diciembre de 2015

La satisfacción del deber cumplido

Para qué les cuento, cuando Tom llegó al hotel, yo lo estaba esperando muuuy feliz, teníamos que celebrar,  ya saben, un vinito, cenita, etc., etc.,  la vida, en esas fechas, nos había tratado de muchas formas, bien, mal  y regular, sin embargo, así es la vida, o sea,  nada que reprocharle. Porque si siempre te fuera de la misma forma, entonces la vida sería plana, minimalista, como una jícama sin chile, no podrías apreciar nada, pues los contrastes son los que nos hacen disfrutar lo bueno y sobre pasar lo malo.
Desde el cierre de CMA, no habíamos visto la nuestra, laboralmente hablando, después de haber trabajado en nuestra Mexicana, nada era igual.
Yo estaba preocupada, pero tranquila, y eso siempre me ha llamado la atención, no se si a ustedes les pase lo mismo, pero a mi sí, y me pregunto, cómo puedo estar preocupada y tranquila al mismo tiempo, no lo sé, porque ambos estados de ánimo son totalmente  distintos, sin embargo yo así me sentía, preocupadamente tranquila, o tranquilamente preocupada. Estaba tranquila porque nuestra vida familiar estaba como siempre, todos unidos y conscientes  de la situación, todos cerramos filas, como debe de ser, Coco y Picho tenían trabajo, Mosquis y Canels seguían estudiando, ya casi terminaban sus carreras, con muy buenas calificaciones,  Tom y yo por fin habíamos tenido un tiempo de convivencia 24/7, todo el día, todos los días, pero......
Conseguir este trabajo era realmente importante, no solo en el aspecto económico, también en la cuestión anímica,  era como una inyección de vitalidad, como cuando Popeye se echaba su lata de espinacas, se acuerdan, o como cuando Hulk se ponía loco, verde y enjundioso, así era de fuerte el efecto de pasar este proceso de selección.
Ya en la cena, Tom me contó todo acerca del examen, ya saben con todos los detalles, etc., etc., cuando dieron los resultados, primero le llamaron a un Piloto, le dieron las gracias, luego a otro, igual, a otro, también, después le llamaron a él, imagínense la tensión..... ogggggg!!!!!
El Cap. que le dio la noticia, le dijo, (en Inglés), Lo siento, lamento decirte que..... (Tom pensó, gracias por participar, sin embargo, ni se inmutó, él es así, no se si sea parte de su ascendencia oriental, porque los Aztecas como que somos muy intensos), y entonces le dice: Bienvenido a Etihad Airways!!!  Ufffff!!!!!  vaya bromita.... me hace recordar las que me hacen mis hijos, un día sí y otro también, creo que  quieren poner a prueba mi cucharón (corazón), ja,ja,ja.
Entonces, brindamos, nos felicitamos, ah, qué cosa, después de toda la tensión del día, fue como cuando abres una olla express, como cuando desinflas un globo (no cuando lo revientas, ja,ja,ja), ambos sentimos un descanso,  entonces, nos pusimos a hacer planes, qué padre es hacer planes, además eran a corto plazo, estábamos en septiembre y la empresa lo quería en sus filas en noviembre, y así fue, Tom regresó a Abu Dhabi el 16 de noviembre, para empezar a trabajar el 19, y ese día comenzó nuestra aventura en el Medio Oriente. To be continued.......

lunes, 30 de noviembre de 2015

El resultado

Cuando sonó el teléfono,  mi corazón se volvió loco, no se si se paró o si palpitó aceleradamente, porque, estarán de acuerdo conmigo, que  ambas sensaciones, que son tan distintas una de  otra, pueden ser tan iguales, aunque se escuche medio raro, o sea, de los nervios, la emoción, la tensión, etc., etc., el corazón puede hacer lo que le de la gana, yo ya no se qué hizo el mío, solo recuerdo que no estaba en sus cabales, como siempre, que es bien ecuánime y me ayuda a pasar la vida con la mayor tranquilidad posible, me ayuda tanto que la Pichus (mi mamá), algunas veces me ha dicho que soy un poco conchuda, ja,ja,ja. Aseveración que me parece un poco exagerada.
Bueno, pues siempre que un ser querido presenta un examen, toda la familia está súper pendiente del resultado, como que se da una conexión muy especial, de manera que hay un interés común. Solo que por lo general, los hijos son los que andan presentando exámenes, y los padres  andamos esperando los resultados, sin embargo, en esta ocasión, el examinado era el papá.
Tom siempre había trabajado para la misma empresa, por la naturaleza de su trabajo, cada año los Pilotos Aviadores se someten a un adiestramiento muy completo, durante el cual deben demostrar que se encuentran aptos para realizar su trabajo,  ahí se llevan a cabo maniobras normales y anormales (fallas) en el simulador de vuelo, además deben presentar   exámenes físicos, (médicos), para acreditar que se encuentran sanos física y psicológicamente. Dicho  adiestramiento anual, equivale a un examen profesional, pues del resultado de éste, depende que el Piloto conserve su trabajo y siga adelante en el desempeño de su profesión. De alguna manera, el Piloto siempre está bajo presión.
Solo que ahora, el examen era en una empresa nueva para nosotros, desconocida, lejana, ajena a nuestro entorno, no conoces a nadie, necesitas trabajar, del resultado depende el bienestar y la seguridad de la familia,  los hijos y la esposa tienen toda la confianza y la esperanza en que vas a salir bien librado y eso, creo yo, aumenta la presión al examinado.
 Cuando contesté el teléfono, constaté una vez más, lo bien que conozco a Tom, pues solo por el tono de su voz, por la forma en que me dijo : Hola,  supe que había "humo blanco", o sea  "Habemus chamba". Entonces le dije: ¿Qué onda, todo bien?   y él me contestó: sí, empiezo en noviembre
Y ese fue el momento más feliz de nuestra nueva vida laboral, ahora había que preparar nuevamente las maletas  y emprender el vuelo.  To be continued......

sábado, 28 de noviembre de 2015

El examen

Les decía que después  de 24 horas de viaje, que desde luego no todo este tiempo son horas de vuelo, pero entre la llegada previa para documentarse, la conexión entre los 2 vuelos que tomas, porque no hay vuelos directos, te llevas un día completito, o sea de calzo a calzo, como se dice en este medio, son 24 horas de trayecto, llegamos a Abu Dhabi, este viaje era especial, como eras parte de un plan de selección de la empresa, entonces todo era por cuenta de  ésta.
Las instrucciones eran muy claras, te llevaban de la mano, esto es, después de pasar migración y recoger tu  equipaje, tenías que dirigirte al área de limusinas de EY, y ellos te llevarían al hotel.
Por cierto, la pasada por migración, en este país tan lejano, siempre me ha parecido muy distinta a todos los demás países que he visitado, ya que, el oficial de migración, para empezar está vestido con su ropa tradicional, lo que le da un aspecto muy especial, muy padre, como misterioso, desde ese momento te das cuenta de que estás en otro mundo, el mundo árabe, que es como meterte al cuento de Las mil y una noches, todo es diferente, el Oficial, no te hace ninguna pregunta, (al menos a mi nunca me la han hecho), solo te mira fijamente, checa que seas la que dices ser, ja,ja,ja, y te hace una seña de que puedes pasar.
Como nosotros teníamos la fortuna de tener a uno de nuestros bodoques viviendo en AD, entonces, él nos recogió, junto con nuestro nieto,  que para ese entonces ya pasaba del año y caminaba perfectamente, verle tan grande, tan bonito y simpático nos llenó de emoción. Nos perdimos el trayecto en la limusina de la empresa,  Tom pasó a dar aviso de que nos trasladaríamos por nuestra cuenta, pero a cambio del lujoso automóvil, nuestro traslado estuvo de super lujo, pues como ustedes saben no hay nada mejor que disfrutar de la familia.
Una vez instalados en el hotel, nos fuimos a cenar. Ya saben ustedes  como se pone la cosa cuando ves al hijo después de un buen rato de no hacerlo, tienes mil cosas que platicar, pero al otro día el examen de Tom iniciaba a las 7 am. Pobre, aterrizamos como a las 8 pm, llegamos al hotel como a las 10, nos dimos un baño, estábamos cenando como a las 11, ya  daban las 12,  como la Cenicienta, cuando por fin nos pudimos ir a dormir.
Bueno eso de dormir es un decir, ustedes díganme, quién en su sano juicio puede dormir antes de un examen de este calibre, y además luego de un viaje por medio mundo. Pero había que descansar, o por lo menos hacer el intento. Cuando sonó el despertador, yo por lo menos, no había cerrado el ojo ni por un minuto, Tom, gracias a Dios, sí.
Lo recogieron a las 7:30 y entonces empezó el baile.
En este proceso de selección ocurre algo muy especial,  vas presentando los exámenes, y cada que pasas uno, realizas el siguiente, y así va la cosa hasta completar, o "coronar" como dicen mis Colombianos en sus series televisivas.
Resulta que si en alguno de los distintos exámenes no obtienes el Vo.Bo., pues en ese momento te dicen: "gracias por participar", y te regresas por donde viniste.
Razón por la cual, aquí si aplica eso que reza : no news, good news, pues si el examinado va superando todos los obstáculos, sigue en la contienda, o sea que para efectos positivos, es mejor que no se pueda comunicar contigo, pues eso quiere decir que todo va bien.
Solo que en mi caso, me sonaba el teléfono de la habitación como cada hora, y eso me ponía los cabellos de punta, me erizaba la piel, cada que escuchaba el riiing, riiing,  mi corazón se detenía, y entonces del otro lado del auricular, la voz de Picho, ufffff!!!!!!, que me preguntaba : ¿alguna noticia?, y yo le respondía: no, nada todavía, y él me contestaba "qué bueno"," así es mejor, no news, good news".  Y el ciclo se volvía a repetir a la siguiente hora.  Así estuvimos  como hasta las 6 pm., hora en que Tom se pudo comunicar conmigo. Yo acababa de hablar con Picho, recién había colgado el teléfono cuando éste volvió a sonar, no había duda, ahora sí era Tom, nadie me llamaba a ese teléfono, mas que  Picho o Tom.
Era Tom, ahora sí ya se despejaría la incógnita, ya tendríamos el resultado final de la selección, sabríamos por fin, si Tom sería parte de la nómina de Etihad Airways, la moneda ya no estaba en el aire, ya había tocado tierra, pero, ¿sería águila o sol?.   To be continued.......

jueves, 26 de noviembre de 2015

Rumbo al examen

Tom y yo somos muy distintos, pero a la vez muy parecidos, así como se oye, aunque parezca  frase de Luis Echeverría, de tan triste memoria,  pero que acuñó muchas frases "célebres", que todavía recordamos y aplicamos, todas ellas, desde luego en forma por de más incoherente.
Bueno, les cuento que estábamos igualmente emocionados e ilusionados ante la posibilidad de conseguir este trabajo, sin embargo, ambos lo manifestábamos de forma distinta, yo estaba toda loca, haciendo planes, súper emocionada, luego luego le hablé a mi sobrino Daniel, que es Piloto de Aeroméxico, y que es muy lindo, para que me sacara  un boleto con descuento a NY, desde luego, más tarde en solicitárselo que en tenerlo en mi manita, nos ahorró una buena lana.
Tom, estaba listo, es como los Scouts  "siempre listos", muy tranquilo, esperando que Etihad le enviara los boletos y las instrucciones para viajar. En nuestra vasta, pero  recién adquirida experiencia, en este tipo de viajes, sabíamos que en cualquier momento la empresa en cuestión te envía un E-mail y te dice : mañana preséntese en el aeropuerto a las x  horas, en tal mostrador y etc., etc., o sea que había que estar preparados para viajar en cualquier momento, y así fue.
Pasaron como  6 días con sus respectivas noches, ja,ja,ja, y llegó el E-mail, Tom y su Hormiga tenían que estar en Abu Dhabi, hasta eso,  tuvimos como una semana para preparar el viaje, no estuvo tan correteado como el de Chinópolis, que le enviaron el boleto en la tarde y salió  en la noche del mismo día, y además se quedó allá un buen tiempo, eso si fue muy correteado.
Ya con los boletos en nuestro poder, salimos como unos modernos expedicionarios, a buscar fortuna.
La invitación era en Economy Class,  el viaje de NY a Abu Dhabi es como de 14 horas, solo que tu ya vienes de un vuelo de alrededor de 4 hr, y desde luego, le tienes que agregar el tiempo de espera previo al abordaje. Bueno, pero qué les platico, si ustedes ya saben lo que implica viajar a cualquier parte  del Globo Terráqueo y en cualquier medio de transporte.
Llegamos al mostrador de Etihad Airways, con nuestro boleto, fueron súper amables, pero nos dijeron que el boleto no era  elegible para darnos un up grade, sin embargo nos iban a dar dos de los mejores lugares del avión, y así lo hicieron.
El ser humano es muy curioso, en esos  momentos de nuestras vidas, lo que menos nos importaba era el lugar que nos asignaran, ya habíamos viajado para AD en First y en Business, gracias a Picho, y sabíamos de las mieles de este tipo de vuelos, sin embargo, este específico viaje, era tan importante y trascendente para nuestro futuro, que la verdad nos hubiésemos ido hasta parados, ja,ja,ja (exageré un poco). Además Tom y yo somos "todo terreno", 4 X 4 .
Ya instalados en nuestros lugares, íbamos muy cómodos y felices, platica y platica. Yo ya tenía consciencia de que Tom iba a presentar exámenes, y entonces pensé cómo debe sentirse de presionado, cuando eres la cabeza de la familia, cuando vas a presentarte a una selección de talla internacional, vas a competir por un puesto laboral al que muchos aspiran. Oggggg, con toda la confianza que siempre he tenido en su capacidad, en su profesionalismo, sentí una punzada en mi estómago, en mi hígado y hasta en mi corazón, porque un examen siempre es un examen. To be continued.....

lunes, 23 de noviembre de 2015

La invitación

Les decía que como a eso de las 11 de la noche, sonó el teléfono, ya saben, al estilo no estamos esperando ninguna llamada en particular, contesté  el auricular, muy normalita como si me fuera a llamar mi mamá o alguna hermana, pero no, la llamada no era para la Hormiga, era para Tom, de la empresa Etihad Airways, con una voz muy tranquila e internacional, pusimos a trabajar el lado bilingüe del cerebro, muy amable le comuniqué y entonces Tom atendió la llamada.
El Capitán, de nombre por demás extraño,  le hizo saber  a Tom, del interés de la empresa en que él participara en la próxima selección para Capitanes de A/320, para lo cual le enviarían un boleto de avión desde el D.F. hasta Abu Dhabi, y asimismo invitaban a su esposa (la Hormiga),  a acompañarle, ellos proporcionarían mi  boleto de avión desde NY hacia Abu Dhabi, nosotros solo teníamos que hacernos cargo del tramo Mex/NY/Mex.
No se imaginan la emoción que yo tenía, esa era la empresa que nosotros queríamos, el país al que se nos hacía más fácil emigrar, allá estaba nuestro hijo Picho y su familia, era como dividirnos en 2, no en tres o cuatro, que como ustedes  saben,  según las  Matemáticas, en la división, entre más divisores menos te toca, ja,ja,ja.
Por mis venas no corría mi sangre A+, corría pura adrenalina, era como el anuncio ese que ni siquiera se que anuncia, valga la redundancia, ese que dice:  ya me vi......
Pues sí, yo ya me veía, viviendo en Abu Dhabi, cerca de mi hijo y mi nieto (s),  Tom trabajando para una de las mejores líneas aéreas del mundo. Además, como él siempre ha disfrutado de su trabajo, volver a la línea  (así se dice en el argot de la aviación), era como un sueño.
Yo, ya saben, con la emoción a todo lo que da, ya daba por hecho el asunto, ni por la cabeza me pasaba que había que presentar un examen de selección, para mi, en esos momentos de extrema excitación, Tom ya era parte de la nómina de Etihad.
Él estaba muy contento, muy interesado en participar en el concurso de selección, sin embargo, como siempre sucede, una cosa es ser el torero y otra muy distinta el aficionado (no me gustan las corridas de toros, pero como ejemplo del asunto aplica el comentario),
Tom no se sentía todavía parte de la nómina de la empresa, él estaba muy consciente de que había que pasar el proceso de selección, razón por la cual, a la vez que emocionado, pues también sabía todo lo que le esperaba, estos procesos son muy pesados, siempre estás bajo presión.
Desconozco los procesos de selección de otras profesiones, pero en la de Piloto Aviador, son muchos aspectos los que se deben de cubrir, lo primero, estar sano, física y mentalmente, tener la Licencia con la capacidad del avión que se requiere, vigente, dominio del Inglés, y pasar los exámenes de aptitud, los cuales van desde el examen Psicológico, examen Teórico, simulador con procedimientos normales, simulador con procedimientos anormales (fallas), etc., etc., bueno, para qué les cuento, son muchísimos aspectos que hay que cubrir y desgraciadamente solo los puede cubrir una persona, en este caso Tom.
Bueno ya teníamos la puerta abierta, pero para que te dijeran pásale estás en tu casa, todavía faltaba lo mero principal...... ¡¡¡¡el examen!!!!......... to be continued........

martes, 10 de noviembre de 2015

La espera continúa

Les decía que en Abu Dhabi ya no eran horas de oficina, pero en la Smógpolis de mis amores sííí, eran como las 2 pm, cuando regresó Tom a la casa, entonces había que esperar varias horas.
El tiempo siempre me ha resultado muy interesante, digno de un análisis muy profundo, su valor es tan  relativo, nunca es igual, por ejemplo, un minuto de silencio en memoria de algún ser querido o admirado tiene un gran valor, pero un  minuto esperando en la cola de las tortillas, no tiene ningún valor, un minuto debajo del agua puede ser muy angustioso, pero un minuto en un juego mecánico divertido se pasa de volada. En fin, unas horas esperando la llamada de Etihad, llamada, que por otro lado, no sabes a qué horas te la van a hacer, o si te la van a hacer, tampoco sabes ni quién te la va a hacer, y además tu no la puedes hacer, ya hasta parece conjugación del verbo hacer, ja,ja,ja, pues son horas largas, largas, primero tenía que amanecer en Abu Dhabi, después que el Capitán empezara a trabajar, y por último, que decidiera llamar precisamente al capitán Tom, ay, Dios, a qué hora se le ocurriría llamar, o cuándo, ¿les urgiría conseguir a los Pilotos para el concurso?, ¿cuándo sería el concurso? todo eso lo tenía yo en mi cabecita, que he de decirles, que siempre ha sido muy activa, y disertadora, ja,ja,ja. Tom, por otro lado, estaba muy tranquilo, muy ecuánime, siempre ha sido muy analítico, no es como yo, que soy, como dice mi hijo Adrián, el más peque, "muy intensa",  ja,ja,ja, Entonces, decidí estar igual de ecuánime, no mostrar tanta emoción, ansiedad, etc., etc., respiré profundo, me puse a rezar, le pedí mucho a Dios y a mi Virgen de Guadalupe, que es la mera mera de mi devoción, que nos ayudaran, que nos protegieran, y lo más importante, que nos llevaran a donde fuera bueno para nosotros y cuando fuera el momento correcto.
Comimos, platicamos, o sea, dejamos pasar es día y ya no hablamos de la susodicha llamada. Y miren como es la cosa, cuando ya te tranquilizas, le  bajas a la adrenalina, llega un momento en que ya ni siquiera piensas en el asunto. Como a las once de la noche ,  ( ocho de la mañana en el Arenero),  sonó el teléfono........ Sí era la LLAMADA.  To be continued.......

sábado, 7 de noviembre de 2015

La llamada

Les decía que Tom había salido de la casa a una diligencia, cosa rara, se fue solo, casi siempre nos íbamos juntos a todos lados, esa época de nuestra vida, realmente la recuerdo creo que hasta con cariño, pues fíjense ustedes, la vida de un tripulante, sea Piloto o Sobrecargo, es muy especial, diferente a las de los "terrícolas", ja,ja,ja, porque la naturaleza del trabajo altera toda la convivencia familiar.
Esto no quiere decir que sea una tragedia, simplemente que los tripulantes y sus familias nos tenemos que adaptar a estas circunstancias, y entonces no hay fechas especiales, para la familia del Piloto, la Navidad, el Año Nuevo, el cumpleaños del hijo (a), de la esposa (o), el día de la Madre, la Graduación, etc., etc., son solo fechas en las que él puede tener que ausentarse, y la familia debe de aprender a disfrutar, no hacer dramas, y la esposa tiene que volverse una excelente cronista, para describirle y platicarle todo con minuciosidad, ja,ja,ja, para eso yo me pinto sola, con decirles que a veces le platicaba yo a Tom algunos eventos, y él me decía muy sonriente, "yo estaba ahí", ja,ja,ja
 Bueno, pues con el giro de 180º que dio nuestra vida, con el cierre de CMA, todo cambio, entonces supimos lo que era ser terrícolas, y no solo terrícolas convencionales, terrícolas desempleados.
Todo lo malo, invariablemente tiene algo bueno, si no,  la cosa sería gachísima, ¿no creen?.
Nunca habíamos pasado tanto tiempo juntos, 24/7 como se dice en estos tiempos, y entonces reafirmamos algo que ya veníamos sospechando desde hace como treinta y tantos años, que estamos hechos el uno para la otra, que nos queremos y nos disfrutamos, que la compañía mutua nos es agradable y que nunca habíamos tenido oportunidad de convivir así, tan terrícolamente  (palabra de mi autoría), y eso fue realmente muy padre, porque yo siempre había pensado que como Tom viajaba tanto, pues hasta me daba oportunidad de extrañarle.
Entonces Tom salió de la casa y yo me quedé, estaba leyendo un libro muy tranquila cuando sonó el teléfono, la llamada en Inglés, gracias a Dios que el idioma de Shakespeare y yo tenemos una relación armoniosa,  el hombre que estaba del otro lado de la línea, también estaba del otro lado del mundo, era un Capitán de Etihad, cuyo nombre no recuerdo, pero buscaba al Capitán Tom, para invitarle a participar en un concurso de selección para Capitanes de A/320,  yo casi me muero de la emoción, aunque he de decirles que conservé la calma, me vi muy pro, nada de demostraciones efusivas, le dije al Cap. que el Cap. Tom regresaría en 2 hr y que si quería darme su tel y que él se comunicaría a la brevedad, el Cap. me respondió que él se volvía a comunicar, casi me muero, ya saben, empiezas a pensar, y si no lo llama, y si le hablan a otros, ya saben como es la mente de alborotada cuando deseas algo y estás a punto de turrón.
Le hablo a Tom al celular, yo súper alborotada, y él, que siempre ha sido muy ecuánime, me dice, "ok", nada más, "ok".
Cuando regresó Tom a la casa, yo estaba tan feliz, ahora había que esperar la llamada y como dice el Poeta, ......y nos dieron las dos y las tres, las cuatro, las cinco y......... las seis, y nada que no hablaba el Cap.,  yo casi me moría, lo que no tomaba  en cuenta era la diferencia de horario, o sea, el Cap. ya estaba durmiendo, ya no eran horas de oficina, cuando él llamó casi terminaba su horario de trabajo, yo era todo nerviosismo, si sonaba el teléfono me alborotaba, no quería que nadie lo usara, ya saben, teléfono rojo, sólo para recibir esa precisa llamada, Tom muy tranquilo me dice, va a llamar hasta mañana, o sea que estáte tranquila, hoy ya no es hora de oficina, en ese momento me cayó el veinte, ni siquiera pensé que el Cap. estaba del otro lado del Globo Terráqueo.....había que esperar.   To be continued......

viernes, 6 de noviembre de 2015

La espera.........

Cuando salimos de Shenzhen, Picho nos invitó a pasar unas vacaciones en su casa, esto es, antes de jalar para nuestra Smógpolis se nos presentó la oportunidad de tomar unas vacaciones en Abu Dhabi, capital de los Emiratos Árabes Unidos.
Ya conocíamos la ciudad, pero en esta ocasión íbamos sin prisas, pues no teníamos amo a quien servir, ni criado a quien mandar.
Eso de perder un empleo es algo curioso, por un lado cuando no se disfruta el trabajo, no te gusta la empresa, la ciudad, que aunque bonita y moderna, no llenaba nuestras expectativas, era como cuando ves un hombre guapo, pero desabrido, como que perder ese específico trabajo, era  más bien un descanso, muy merecido, por cierto.
Nos vimos en la necesidad de empacar, teníamos relativamente poco tiempo en la ciudad, un año a lo sumo, pues aún así, como dice el dicho, nadie sabe lo que tiene hasta que lo ..........empaca!!!!
Ah, qué barbaridad, cuantas cosas adquiere el ser humano, yo me precio de no ser una compradora compulsiva, qué tal si sí, eh, Tom quería dejar todo, regalarlo, tirarlo, abandonarlo, yo por lo contrario, me quería llevar todo, tengo un gran defecto, me encariño con todo, cuando adquiero algo, como que pasa a ser parte de mi vida, como Liverpool, ja,ja,ja. Entonces, empezó el jaloneo, y ya una vez con lo estrictamente indispensable, emprendimos el vuelo, esta vez, Shenzhen-Shanghai-Abu Dhabi.
El primer tramo fue realmente traumático, en el avión, la mayoría de los pasajeros iban, como acostumbran, tosiendo y carraspeando, esa costumbre tan arraigada en ese pueblo, es realmente molesta, casi les puedo asegurar que constituye uno de los principales motivos, para que la adaptación a la vida en esos lares, sea tan difícil.
En Shanghai tuve que deshacerme de mi carrito que iba lleno de monerías y con mi batería de cocina, pero el sobre peso  no me permitió conservarlos, había que regalarlos a unas señoras de la limpieza del aeropuerto, las cuales no entendían nada de nada,  hasta que vi a un agente de tierra de una aerolínea y él me hizo el favor de explicarles que yo quería regalarles esas pertenencias, la verdad se pusieron muy contentas y eso me hizo muy feliz a mi también.  Una vez que estuvimos instalados en el avión de Etihad, ya rumbo a Abu Dhabi, la cosa fue mucho mejor, viajamos en Business Class, gracias a Picho, pues es una prestación que  la empresa les da a sus Pilotos.  Nos atendieron de maravilla, y como papás haciendo uso de estos beneficios, la verdad nos sentimos muy orgullosos y felices.
Abu Dhabi nos encantó, más que las veces anteriores que habíamos estado de visita, además Picho y su familia estaban estrenando casa, nos quedamos como 25 días, la pasamos muy bien. Sin embargo, todavía no queríamos jubilarnos, como que nos parecía que había un pilón, un poco de tiempo, como que al tintero le quedaba algo de tinta, pero a dónde ir????? En la aviación, todo es diferente, cada empresa tiene sus políticas de selección, ya no queríamos ir a cualquier país, nuestra nueva empresa y hogar tenían que ser realmente afines a nosotros, y decidimos esperar a que hubiera oportunidad de concursar en Etihad, regresamos a México y dio inicio la espera, recuerden que el que espera, desespera,  los días se sucedían uno a otro, así nomás, sin pena ni gloria, aunque la pasábamos muy bien juntos, hacíamos planes y más planes, pero nada parecía cuajar.
Y un buen día, Tom había salido de la casa, y sonó el teléfono, la llamada tan esperada, Etihad Airways, lo estaba buscando para que se presentara a un concurso de selección!!!!!To be continued.....

miércoles, 30 de septiembre de 2015

De vuelta en Shenzhen

Antes de decirles a dónde nos fuimos, cuándo, y por qué, les diré, haciendo un paréntesis, que de eso hace ya casi  tres años, y ahora se me presentó la oportunidad de volver a Chinópolis, este vez, una visita corta, 8 días, viajando por Hong Kong, y después cruzando a Shenzhen.
Resulta que Tom tuvo un vuelo a HK, y como yo he conservado mi amistad con Rox, quien fue mi compañerita de correrías por la hermosa Shenzhen, y gracias a esto de FB, hemos podido seguir en comunicación y mantenido contacto, ya hace unos meses estuvimos a punto de vernos, pero en esa ocasión, a Tom le cambiaron el vuelo y ni modo, hubo que  cancelar, así es la aviación, nunca sabes dónde vas a andar, ni por cuánto tiempo.
Cuando supe que había la posibilidad de regresar a Shenzhen, me emocioné mucho, volver a ver a mis amigos Rox y Marcelo, su esposo, me dio mucho gusto, aunado a visitar la ciudad que es realmente bella, imponente, y que ha cambiado en este tiempo, la han hermoseado aún más.
El vuelo que tuve que hacer es realmente largo, alrededor de 9 horas, pero, como ustedes saben, hay que sufrir para merecer, el vuelo fue nocturno, por lo que casi me dormí todo el tiempo, y llegando a HK, increíble, pero cierto, bajando de la transportación, me torcí un tobillo, vi estrellas y fuegos artificiales, creí que se me había roto, pues emitió un sonido como cuando rompes un hueso de pollo. Desde luego, no fui al doctor, no me gusta ir, prefiero en lo más posible hablar con mi cuerpecito, ja,ja,ja, y hacerlo entrar en razón, o sea, que siga pa'lante, y no la haga de tos.
Tom quería llamar al doctor del hotel,  pero mejor le pedí que me comprara una pomada del Tigre que es buenísima y unos analgésicos, porque ahora si que me dolió. Les platico todo esto, porque luego de pasar el día en HK, descansando, con la pata totalmente inutilizada, solo bajamos al bar del hotel a echarnos un vinito, para olvidar el inconveniente, pues llegaron Rox y Marcelo, como ya habían pasado 24 hr, ya podía yo pisar, y con mi súper zapato, hasta podía caminar, ellos sugerían que descansara, pero yo saque mi espíritu de turista, que siempre me acompaña, y les dije que no, que iba yo a turistear, como es debido. Así lo hicimos, anduvimos por HK, la pasamos muy padre y en la noche, arribamos a mi querida Shenzhen.
Qué emoción, volver después de tres años, ver esas calles que siempre me parecieron tan extrañas, pero tan bellas, observar  a la gente, mucha gente, y todos tan parecidos entre sí, me hizo recordar a mi hijo Picho, que cuando tenía como 6 años, estando en HK, tomábamos un taxi, y más tarde  otro  y él comentaba muy sorprendido, "nos trajo el mismo señor", ja,ja,ja, Tom y yo nos reíamos mucho.
Ya estando instalados, yo muy consentida por mis amigos, que curiosamente viven en el mismo edificio en el que Tom y yo estuvimos habitando, y además, en el mismo tipo de apartamento, exactamente igual, solo que ellos están en el 5o, piso y nosotros estábamos en el 39, eso también me gustó, pues fue como regresar a mis orígenes, ja,ja,ja. Una vez más tenía yo Shenzhen a mis pies!!!!!El depa tiene una vista impresionante, 360º de vista de la hermosa ciudad y su puerto.
Mi querida Rox y yo, como es costumbre, no parábamos de hablar, imagínense, tres años de chisme atrasado, había que ponernos al día. Como mi piesito seguía muy feíto, pues ahora sí, ya con la cabeza más fría,  con tanto consejo que recibí de medio mundo, y a sugerencia de Rox, me llevó al hospital para que me revisaran,  el hospital es muy grande y moderno, te cobran la insignificante suma de 18 Yuanes (50 Pesos), la consulta, más las radiografías, más las medicinas, en total gasté como 1500 pesos, ya me imaginaba yo en Médica Sur, haciendo más rico a Vazquez Raña, ja,ja,ja pero lo simpático de esta situación de estar en el hospital, es que de repente, estábamos esperando a que me atendieran, cuando empezamos a escuchar, unos sonidos guturales impresionantes, ya saben, cuando un ser humano quiere sacar una flema, nada más que a lo salvaje,   no lo imaginan, ya se me había olvidado este asunto de los "gallos", escupitajos, "gargajos", o como les quieran nombrar,  no manchen, qué cosa más desagradable, volteamos a ver quién era esa especie de oso polar, pues los sonidos parecían provenir de un ser humano gigantesco, un hombre atlético  como de 180 cm., ja,ja,ja, pues cuál fue nuestra sorpresa, que la personita que hacía estos sonidos aturdidores y molestos, era una mujercita bella, como de unos 60 años, flaquita y menuda. Al principio, pensé, pobre, debe estar grave, muy enferma, pues estábamos en un hospital, aunque no era el área de Neumología u Otorrinolaringología, no señor, estábamos en Traumatología y Ortopedia, o sea nada que ver con las vías respiratorias. Y para completar, la señora no era la paciente, estaba acompañando a su esposo, que era el que iba a ver al doctor, o sea que la mujer no estaba enferma, simplemente realizaba su ritual de limpieza de garganta, al más puro estilo chino. Excuso decirles que me pasó lo que a la ranita verde que anda por el FB haciendo reflexiones sobre diversos tópicos, ja,ja,ja, y me dije:  A veces, cuando escucho a alguien hacer ruidos guturales asquerosos, me angustio, creo que la persona está enferma y a punto de entregar el equipo...... luego recuerdo que estoy en Chinópolis y se me pasa, ja,ja,ja. To be continued.....

sábado, 19 de septiembre de 2015

Vámonos!!!!!!!!

Los días pasaban, ya saben ustedes cómo, pues el tiempo es el más caprichoso de los elementos de esta vida, bueno, le digo elemento por llamarle de algún modo, porque bien a bien, yo no se lo que es el tiempo, todos los tenemos, todos lo vivimos, lo disfrutamos y hasta lo sufrimos. Lo vemos pasar, no obstante que es invisible.
El tiempo hace con nosotros de todo, nos hace sufrir, pero también nos cura, nos llena de esperanza, pero también de  desesperanza. Dice el dicho que el que espera, desespera, pera también se dice por ahí que el tiempo todo lo cura, que no hay mal que dure cien años, pero ¿qué son cien años?, el tiempo nos hace evolucionar, a veces, pero también en ocasiones (siempre, ja,ja,ja), nos envejece. Yo luego recuerdo los adagios, dichos, sabiduría popular o como sea que le quieran llamar, de los cuales está lleno nuestro México lindo y querido, y uno que mi papá decía y que me parece muy sabio es aquel que reza: es muy feo llegar a viejo, pero es peor no llegar; o uno de mi Comadrita Sylvia, la consen, ja,ja,ja, que dice: pena de muerte.......para el que no llegue a viejo!, o uno dice mi mamá, el que es buen joven, es buen viejo.
Bueno, luego de estar disertando acerca del tiempo, les diré, que se llegó la hora de irnos de Shenzhen, definitivo, Chinópolis no era nuestro lugar,  se cumplió el ciclo, se llegó el tiempo de revirar, hacer maletas y regresar a nuestro hogar. Tom y yo, hasta el día de hoy, lo cual es muy padre, siempre hemos tomado las decisiones juntos, apoyándonos y anteponiendo siempre los intereses de los hijos y nosotros como pareja,  a los económicos, que si bien son importantes, no son lo más importante, valga la redundancia.
Y entonces, a hacer maletas, otra vez, es curioso ver cómo la vida da giros y más giros, nosotros siempre habíamos tenido una vida muy estable, laboral, familiar y sentimental, (estable, pero no aburrida, que no es lo mismo), y de pronto, nos movieron el  tapete, y no hay nada más claro que una vez que sales de tu zona de confort, ya nada es igual,  irnos de China significaba, otra vez,  estar desempleados, siempre hablo en plural, porque somos un equipo, si Tom está empleado, los dos lo estamos, si no pues no, ja,ja,ja, estamos arando, dijo la mosca. Y qué íbamos a hacer, muy jóvenes ja,ja,ja, para el retiro y muy viejos para la incertidumbre. Picho y Andrea, nos invitaron a su casa, en Abu Dhabi, íbamos con sendas maletotas, al más puro estilo María Felix, solo nos faltaba el perico, porque no teníamos, pero Spoiler, (nuestra mascota inanimada, ya estaba empacado), él ocupó un buen espacio, pero, cómo dejarlo, noooo, no puedo, soy como un perro fiel. Otra cosa que estaba súper empacada era, desde luego,  mi paraguas.
Llegamos al Arenero, la pasamos muy bien, el mes se  fue como agua, es por eso que les digo que el tiempo es caprichoso, y una vez que se cumplió el plazo, nos enfilamos a nuestra Patria.
Nunca me había emocionado tanto llegar a México, ya saben ustedes, cuando el avión entra a Chilangolandia, Smógpolis, mi D.F.,  vira cerca del WTC (para mi El Hotel de México), pasa por la Licuadora, antiguamente CMA, se me erizó  la piel, lo vi más bonito que siempre, (porque siempre lo he visto hermoso), pensé,   qué carajos hacemos en China,     tenemos la suerte de ser Mexicanos...... ah, luego luego me acordé que no teníamos trabajo, ufffff!!!! y entonces, ya con calmita, había que buscarle........ To be continued...........

sábado, 12 de septiembre de 2015

Spoiler

Desde que tengo memoria, y de eso hace ya un buen tiempo, me han gustado los perros, ellos han sido para mí,  realmente importantes, la primera que  llegó a mi vida fue Laika, una perrita Maltesa, negrita y super amorosa, yo la sacaba a pasear, me la prestaba su dueña, una vecina que estaba embarazada y pues ambas nos alivianábamos, yo disfrutaba de Laika y ella descansaba. En esa época yo tenía 6 años, mi mamá no quería tener perro, ya saben, como siempre sucede, los niños desean una mascota y  a los papás les da flojera y se rehusan a darle gusto a los chamacos. Así era la cosa, de tal suerte que Laika y yo nos volvimos inseparables, hasta que un buen día,  María Luisa, la dueña de Laika, que acababa de dar a luz a su bebé, cuando fui por Laika para darle su paseo, me dijo: te quiero regalar a Laika; yo  me super emocioné, pero a la vez me super preocupé, porque mi mamá no quería a ningún perro en la casa, María Luisa me dijo, si tu no la quieres voy a buscar a otra persona que sí la quiera, nooooooo, eso significaba no volverla a ver, lo cual desde luego  nos hubiera roto el corazón a las dos, porque he de decirles que así como Laika era para mi lo máximo, pues yo también lo era para ella. Entonces empezó el baile, ya saben convencer a la mamá, lo que no era nada fácil, sin embargo, yo le dije a María Luisa que sí la quería, que me la diera a mi, y me la leve a mi casa, ya imaginan, luego de prometer, prometer y prometer, hasta convencer, mi mamá aceptó a regañadientes a Laika, la cual llegó a ser para la Pichus una gran compañera, Laika estuvo con nosotros 19 años, y todavía está en nuestros corazones,  así de importante es un perro en la vida de un niño,  yo siempre he sostenido, que un niño sin perro, es como un entierro sin muerto. Por eso cuando nacieron nuestros hijos siempre tuvieron sus mascotas y la siguen teniendo.
Bueno, pues estando en Chinópolis, extrañaba yo a mis hijos, a mi mamá, ya saben a todo mundo, y desde luego a Tequila, mi perrita, una Snauzer que es la neta del planeta. Como no podía yo tener a nadie de todos los que extrañaba,  me sentía sola, como perro sin dueño, ja,ja,ja o con uno de esos dueños que te echan en la azotea y ahí te dejan. Un día íbamos caminando por una calle mi amiga Rox y yo, y vimos unos perritos en una jaula, los estaban vendiendo, ya saben los cachorritos siempre te roban el corazón, había como 5, negritos, cafecitos, pintitos, etc., etc., ay, que ganas de llevarme uno a mi jaula, pero cómo cuidarle, la vida allá, para mi, era muy incierta, Tom no estaba contento, y yo, como siempre, lista para lo que se ofrezca, y en base a mi Código de Ética, si un animalito llega a mi vida, se queda hasta que la muerte nos separe, no puedo regalarle, imposible deshacerme de él, entonces decidí seguir mi camino y olvidarme del asunto. Así siguió la cosa, hasta que un buen día, entré a un almacén, iba yo distraída, bobeando, cuando de repente lo vi, ahí estaba, echado, con su carita alegre, su lengüita rosada,  parecía sonreírme,  no era chico ni grande, pensé,  de tamaño está perfecto, peludito, color miel, una especie de labrador, le dije, tu te vas conmigo, no me importa si me quedo aquí o me voy, si a Tom le gustas o no, si tenemos que emigrar Spoiler (así lo bauticé), te vas con nosotros, ni siquiera pensé en lo que conlleva viajar con una mascota, ya saben,  certificado de vacunación, permisos, jaula, etc, lo  abracé, lo acaricié y me lo llevé a mi casa, cuando llegó Tom, Spoiler estaba echadito en la cama, se veía hermoso, y me dice ¿y esto?, y yo le digo, nada, que ya tenemos perro, y él me dice, ah, está padre. No nos dio ningún problema, porque cabe decir que, Spoiler,  es de peluche. To be continued.....

martes, 8 de septiembre de 2015

El baile de las Abuelas

En todo Chinópolis se acostumbra en las noches realizar unos ejercicios en las plazas públicas, los cuales se llevan a cabo al compás de una música muy melodiosa, muy suave y  rítmica, se reúnen personas de todas las edades, pero en su mayoría es gente mayor, de ahí el nombre que se le ha dado a esta práctica, el baile de las abuelas, una instructora, pagada por el Estado, y varias ayudantes llevan la sesión.
Mi amiga Rox y yo veíamos  a las personas en una plaza cercana a nuestros departamentos haciendo los ejercicios y se nos antojaba, pero no nos animábamos a ir pues solo había  Chinos y Chinas y pensábamos que no nos iban a aceptar en su grupo, hasta que una noche nos pusimos de acuerdo y decidimos probar suerte. Nos presentamos muy puntuales y a puras señas pedimos permiso para entrar, la instructora nos dijo que sí,  e iniciamos nuestra rutina, la gente nos veía muy raro, éramos las únicas extranjeras, allá les llaman Westerns, la reacciones de la gente eran muy diversas, algunas nos veían con simpatía, otras con curiosidad, pero una mayoría, la verdad se veían incómodas con nuestra presencia, como que hasta molestas. Nosotras muy concentradas en nuestros ejercicios hacíamos caso omiso de esas muestras de antipatía y seguíamos bailando.
Se veía muy sencillo, muy suave, parecía un ejercicio para viejitos, sin embargo, pues cual va siendo nuestra sorpresa al ver que el ejercicio era realmente fuerte, cuando menos te lo imaginabas ya estabas sudando como en cualquier  sesión de aeróbics,  las viejitas muy seriecitas seguían baile y baile, sin inmutarse, yo a veces ya quería tirar  la toalla, pero al ver estas señoras tan enjundiosas, pues sacaba la casta y ni modo, a seguir bailando. Las sesiones duraban hora y media y eran gratuitas. Íbamos todos los días y como bien saben ustedes, la costumbre es algo muy curioso, se hace ley, cuando menos acuerdas, de tanto que te ven, el grupo te va aceptando, y en algún momento, imperceptible, así nomás, pasamos a ser de  intrusas a miembros del grupo, el idioma era una barrera, sin embargo, a señas ya nos comunicábamos y nos saludábamos muy amablemente, un día nos fuimos de compras y faltamos a la sesión, y al día siguiente nos preguntaron por qué no habíamos ido, fue muy curioso y muy padre sentirnos parte de ese grupo de gente tan ajena y a la vez tan cercana. Estas prácticas deberían de realizarse en todos los países pues son relajantes y fomentan la convivencia y el deporte y benefician la salud y hacen la vida más guapachosa. To be continued.....

miércoles, 2 de septiembre de 2015

Chinópolis ....... rara avis

Cuando vives fuera de tu  país, como que todo te llama la atención, hasta lo más trivial te puede parecer interesante, eso me pasaba a mi todo el tiempo, por ejemplo, en el Metro, en el cual pasaba yo mucho tiempo, veía yo muchas conductas extrañas, para mi, desde luego, por ejemplo una vez vi a un señor con su mioncito (bebé sin pañal), en brazos, ambos se quedaron dormidos, pero totalmente, como lo harías en tu cama,  claro que sentados, el hombre hasta roncaba, los dos oscilaban de un lado a otro, parecía que se iban a caer, pero recuperaban y seguían durmiendo, de repente en una estación, se despertó el papá y se bajaron muy campantes, justo a tiempo, como si trajeran integrado un cronómetro. Otra cosa que me impresionaba mucho era ver a muchos (a) Chinos (a), que no alcanzaban asiento, viajar sentados en cuclillas, apoyados por sus pies, con los ojos cerrados, como en meditación, sin moverse, como las estatuas de marfil, se acuerdan de ese juego, ahora los chavos ya no lo conocen, lástima era muy divertido. Estos pasajeros actuaban como si trajeran una silla integrada, no perecían sufrir incomodidad alguna. Por otro lado,  los pasajeros que iban despiertos, todos con sus celulares, ese aparato se ha vuelto, en todo el mundo, como una extensión del individuo, y lo peor, cada día que pasa son más jóvenes los usuarios, ya he visto verdaderos mocosos de alrededor de los 4 o 5 años de existencia, vida, edad o como le digan ustedes, que ya traen su celular, o su Tablet, eso es realmente digno de mención. No se si es bueno, malo o todo lo contrario como dijo aquel "Ilustre Político Mexicano",  ya saben cual, de por ahí de los 70's.
Fíjense, yo una vez en el Metro de México, que dicho sea de paso, es excelente (omitamos la ya tan famosa Línea Dorada, que viene siendo la excepción a la regla, el negrito en el arroz, el pelo en la sopa, etc., etc.,), les decía yo que es excelente,  es el más económico del mundo, es rápido y mayormente está limpio, además cuando te subes a éste, prácticamente puedes hacer tu súper, ja,ja,ja puedes comprar música, libros, golosinas, paraguas, lamparitas para lectura y demás artículos casi todos ellos innecesarios  e inútiles (porque no es lo mismo), bueno, les decía que  iba yo muy sentada hacia el Primer Cuadro de la Ciudad, el Centro Histórico,  inmersa en mis pensamientos, ya se habían subido cualquier cantidad de "vagoneros", vendiendo cuanta cosa, y de pronto, se sube un pordiosero, viejo y muy sucio, con un perro amarrado con un mecate, el perro en estado salvaje, muy nervioso, se le acercaba a todo mundo,  subía sus patas y lamía a todo el que se encontraba a su paso, yo casi me moría del susto, porque los perros callejeros me dan miedo,  a una niña pequeña se le fue encima y la pobre mamá no lo podía quitar, el perro era cariñoso, pero muy enjundioso, todo mundo gritaba, y el pordiosero ni se inmutaba, iba en su rollo, cómo lo dejaron pasar, no me explico. Recuerdo que ese día, yo me impresioné mucho, pero sin embargo, como que una vez que me bajé del Metro, no volví a hablar del asunto, y entonces me doy cuenta, que si eso me hubiera sucedido en Chinópolis, pues me parecería lo más extraño de este mundo, lo que equivale a ver la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el propio, ¿no creen?. To be continued......

viernes, 21 de agosto de 2015

La Cereza del Pastel

Luego de haber pasado un día muy padre en Shanghai, aunque lleno de contrastes, ya que  veníamos de un vuelo súper largo, pues primero hicimos D.F. /Tijuana  (3 hr), esperamos como una hora y media, para salir de Tijuana a Shanghai (18 hr), en Shanghai estuvimos como 16 hr para luego tomar el vuelo hacia Shenzhen ( 3 hr),  lo que significa que  el viajecito se llevó  como 40 horas, o sea como el equivalente a las horas de una semana laboral, excuso decirles que, cuando por fin llegas a tu destino, lo único que quieres es BAÑARTE, por tu bien y el de la sociedad en que vives.
De verdad, que como dijo aquel publicista, vuelves a la vida. Llegamos al depa y los tres  nos dimos un buen baño,  contrario a lo esperado, se nos recargó la pila, y qué bueno, porque justo era cumpleaños de Tom, era 17 de enero, bajamos a una vinatería que estaba en el área comercial, compramos todo para el festejo y cuando llegó el del cumple, se encontró con la mitad de sus hijos y con su dulce tormento y pues lo consentimos como es debido.
Él venía de un vuelo, en el que de cumpleaños, le llevaron un gran pastel al avión, junto con un asesor, que lo iba checando, con el cual tuvo una diferencia,  cómo les explico, no hay nada peor en este mundo, que estar sobre calificado, esto es, cuando tienes 20 mil horas de vuelo, 32 años trabajando duro, 55 años de vida, y te va a evaluar un mozalbete de 30 y tantos años, que apenas pasa de las 5 mil horas, pues entonces, la balanza no tiene fiel, o sea, la Iglesia está en manos de Lutero, ja,ja,ja. Cuando Tom regresó al depa, obvio le dio mucho gusto ver a sus bebés, que tenía un muy buen rato sin hacerlo, y nos dispusimos a celebrar su cumple, nos platicó todo lo del susodicho vuelo, las tonterías del asesor, y tomamos la decisión de pasarla bien y olvidarnos del asunto.
Nos desvelamos bastante, y al otro día, yo creía que mis bodoques iban a estar muertos con tanto ajetreo, aviones, paseos, etc., etc., pero cuál fue mi sorpresa, que a una hora muy prudente, ya estaban levantados, luego de desayunar se fueron a andar en bici, llevaban la dirección de la casa, yo les pedí que no se alejaran, que solo fueran de esquina a esquina, ja,ja,ja hasta creen, tres horas después regresaron, habían agarrado camino y llegaron hasta el puente que lleva a Hong Kong, me dejaron muy apantallada porque la verdad, orientarse en esas tierras no es nada fácil.
Los chavos se la pasaron súper, les gustó todo lo que vieron, a mi me llamó mucho la atención su capacidad de adaptación, que dicho sea de paso, creo que es genética, porque el famoso Jetlag, (que es la alteración que sufre el viajero debido al cambio de huso horario),  que  casi a todo mundo le pega durísimo pues a los Flores Benítez, nos hace los mandados.
Chinópolis tiene unas cosas realmente extrañas, es como la cultura de para qué hacer las cosas fáciles, si se pueden hacer difíciles, por ejemplo, a lo largo de la historia, el ser humano ha ido buscando el confort, mejorar sus condiciones, facilitar todo, los utensilios se han perfeccionando, a manera de hacerlos más útiles, como su nombre lo indica, sin embargo, en chinópolis, es todo lo contrario, a quién en su sano juicio, se le ocurre comer el arroz con unos palitos, la carne, el pescado, etc., etc., las cucharas chinas son una especie de pala con la que apenas puedes agarrar un poco de caldo, los WC, no existen, ja,ja,ja (solo en los hoteles, Malls, casas o departamentos para expatriados), los baños son unas planchas de cerámica pegadas al suelo, o sea que si quieres hacer pipi, popo o ....., pues lo tienes que hacer parado(a), o sea de "aguilita", como decimos en mi tierra, lo cual es terriblemente incómodo, molesto, absurdo, aberrante, gacho, y todo lo demás que se les ocurra. Pero lo curioso del asunto es que ellos así les acomoda, yo fui una vez a un Mall, que tenía WCs de un lado y del otro sus baños raros, vi que había mucha cola del lado de sus baños y del lado de los WCs, increíble, pero no había NADIE, o sea que yo puede pasar muy feliz,  me daban ganas de decirles que se pasaran a los WC y darles las instrucciones de uso, ja,ja,ja pero desde luego no lo hice, me contuve,  porque a parte ni me hubieran entendido nada, y eso de darles las explicaciones de uso de este tipo de artefacto a señas pues como que se pone difícil, ja,ja,ja .  To be continued.....

martes, 18 de agosto de 2015

Otra vez Shanghai........sin chamarra

Cuando fui a reunirme con Picho a Shanghai, la pasamos muy bien, siempre es grato encontrarte con un hijo, y si a esto le agregas que por circunstancias de la vida, ya no vives en la misma ciudad y con la misma gente, como dijo mi admirado Juanga,  pues el encuentro tiene un plus, ahora Picho, ya padre de familia, y yo,  nos volvíamos a ver después de un buen rato, me dio las instrucciones para llegar a su hotel, yo llegaba a  un aeropuerto y él a  otro, porque Shanghai tiene dos aeropuertos, ambos se encuentran en lados opuestos de la ciudad, lo que yo no supe, ya saben, echando a perder se aprende, es que de uno a otro te puedes ir en Metro, por un costo super baras, (barato), y yo, como buena turista, con cara de turista, actitudes de turista, o sea, como la India María en sus películas, salgo hacia el área de llegada, ya saben, cientos de Chinos, todos igualitos, y todos abordándome, y ofreciéndome en Chino o a señas, sus servicios de transporte, tuve mis 5 minutos de ...... ya saben, o sea me apen......, me distraje, ja,ja,ja y como llegó un Chino, con uniforme de chofer, hablando Inglés y diciéndome que su taxi era oficial, que el servicio era muy bueno, que fue y que vino, y cuando me di cuenta, ya estaba yo dentro de su taxi, que por la módica suma de 300 RMB, (o sea un verdadero atraco), me condujo hacia el hotel, una vez allí tuve que esperar como una hora a que llegara Picho. Cuando me dijo, ¿cómo te viniste?, ¿en el Metro?, le digo, muy mundana y con cara de "popis", no tome un taxi, y cuando le dije lo que me cobró, los dos pusimos cara de.... turistas.  Una vez en instalados nos fuimos a turistear, él es un excelente compañero de viaje, se le da, es como si fuera un guía de turistas, la  pasamos muy padre, como él ya conocía muy bien, pues había ido  varias veces, me condujo por todos lados, como pez en el agua, cuando ya me iba yo de regreso, para el otro aeropuerto, le digo,  me quiero ir en Metro, ya era yo  experta, y me dice, de ninguna manera, vas a tomar otro taxi, pero este no te va a robar, y así fue, lo tomé en el hotel, y me cobro solo 80 RMB, o sea, el otro si me vio la cara de turista.
Después de esa visita a Shanghai, regresé con mis hijos los menores, íbamos de México a Shenzhen, ellos tenían vacaciones, teníamos de viajar del D.F. a Tijuana, a Shanghai, (donde teníamos que esperar como 12 horas,  para tomar el avión a Shenzhen. Esas esperas a veces son terribles, pero otras veces son peores, ja,ja,ja (es broma), en ocasiones estar tantas horas en una ciudad, te permite darle una recorrida, y como yo ya  había  estado en la susodicha Shanghai, les dije a  mis bodoques, vamos a poder pasear por la ciudad, traigan  una buena chamarra porque va a hacer mucho frío, como bien saben, cada quien hizo su maleta, nos embarcamos, era enero, o sea, invierno. Llegamos a Shanghai a las 7 am, nuestro vuelo salía a las 10 pm, teníamos suficiente tiempo para bobear, durante todo el trayecto mis hijos llevaban una sudadera, de esas que te hacen el paro para un frío como el de nuestra Smógpolis, que sigo sosteniendo, tiene el mejor clima del mundo  entero. Una vez que recogimos los equipajes, teníamos que dejarlos encargados en el aeropuerto, y les digo, bueno, saquen sus chamarras, yo esperando que las hubieran empacado en las maletas, y me dicen, ya las traemos puestas, ¿quééé´? ¿esas son sus chamarras?....... pues sí.  Imagínense, estábamos como a 4 ºC, todo cerrado, no podíamos comprar nada, y entonces les digo, no podemos salir, se van a congelar, porque afuera del aeropuerto se contrata el turibús, y  te lleva por  toda la Ciudad, te bajas y te subes cuando te da la gana, pero ellos, aguerridos, como siempre han sido, me dicen, vámonos, nos aguantamos el frío, ¿están seguros?, y dicen sííí, y ahí vamos, los tres juntitos como mamá gallina con sus pollitos, yo le empiezo a decir, por qué no pusieron una chamarra adecuada si les dije que hacía mucho frío, y me dicen, creímos que estabas exagerando, ja,ja,ja, como luego eres medio "intensa", intenso el frío que pasaron los pobrecitos, hasta que como  3 horas después,  abrieron las tiendas, y en una parada nos bajamos a comprar chamarras, y colorín colorado, el problema fue terminado. Ya con sus chamarras, siguió la fiesta, ahí se dieron cuenta de que  a veces (por no decir siempre), el que no oye consejo, no llega a viejo. Shanghai es fascinante, la pasamos muy bien, todavía nos faltaba la cereza del pastel, la hermosa Shenzhen.  To be continued......

domingo, 16 de agosto de 2015

La Hormiga con su paraguas

Cuando llegué a Chinópolis,  todo era nuevo y extraño, para mi, claro, yo había viajado por el mundo, pero solo de vacaciones, nunca hubiera imaginado, ni en mis sueños mas guajiros, cambiarme ni siquiera de ciudad, bueno ni de casa, ja,ja,ja pero la vida nos da sorpresas,  sorpresas nos da la vida, como dijo el poeta.
Siempre me ha gustado observar a a la gente, desde que era yo chica, soy como medio detectivesca, (palabra de mi autoría), y entonces  me di cuenta que todas las mujercitas de por estos rumbos usaban sombrilla, todas, sin excepción, jóvenes o viejas, bonitas o feas (aunque casi todas son igualitas, ja,ja,ja) y siguiendo los cánones mundiales del migrante, que rezan: al país que fueres, haz lo que vieres, pues me di a la tarea de comprarme una sombrilla, que desde luego tenía que ser totalmente china, esto es, más barata que cara, de color rosado y con lentejuelas y chaquiras, chiquita, porque como las usan a toda hora y para toda ocasión, tienen que caber en sus bolsas de mano, adaptarse a la bici y a la moto, o sea que las sombrillas, paraguas, parasoles o como les quieran decir, deben ser todo terreno, pues acompañan a la propietaria en todo momento, y son las responsables directas, de que en su mayoría, las mujeres Chinas tengan un cutis muy bien cuidado, sin manchas de sol, arrugas, líneas de expresión, lunares, pecas, etc., etc., o sea,  vienen siendo como un tratamiento de belleza, que desde luego, a mi me llegó muy tardíamente, pues mis pecas me han acompañado toda la vida, aunque, la verdad una pelirroja sin pecas, es como una jícama sin chile.
Tardé un poco en encontrarla, porque como nunca había usado paraguas ni siquiera en los días lluviosos, ninguna me gustaba, hasta que un buen día, ahí estaba, entre muchas, ella era la más padre, creo que me pasó como cuando te enamoras, ya no ves a nadie más. Mi sombrilla era rosa, con sus lentejuelas y sus chaquiras, chiquita, tal como la había imaginado, y nos volvimos inseparables. Se preguntarán por qué les cuento todo esto, pues porque siempre traía mi sombrilla conmigo, cambiaba de bolsa y la pasaba así como pasas el monedero o la llaves de la casa.
Y un buen día, Picho, mi hijo, que estaba trabajando para Etihad Airways, me invitó a alcanzarle en Shanghai, tenía un vuelo muy padre de 3 días por aquellas tierras, y yo pues que me apunto, y ahí voy, con una maleta pequeña, de esas que no se documentan, y pues como ya era costumbre, mi sombrilla, sin siquiera darme cuenta, se fue conmigo. Cuando paso el filtro de seguridad, yo muy tranquila, como siempre que no traes nada que temer,  veo que apartan mi maleta, como si tuviera explosivos, o algo más peligroso, los Chinos no hablan Inglés (casi ninguno), y le llaman o uno que sí hablaba un poco del idioma Shakespearano (palabra de mi autoría), y me dice usted trae algo prohibido, y yo muy segura de que no, le digo, claro que no, y abre mi maleta y saca mi SOMBRILLA, y me dice, esta prohibido transportar esto arriba, en el avión. Sentí que me moría, en segundos vi pasar mi sombrilla al bote de la basura, un sudor frío recorrió todo mi cuerpo, qué podía yo hacer, nada, nada, nada, me quedé petrificada, casi se me salían las lágrimas, el hombre abrió la sombrilla, las zarandeó, la vio por todos lados, o sea, le hizo una auscultación minuciosa, y........ me la entregó.     Ufffff!!!!! desde luego, al regreso, documenté la maleta, no podía arriesgarla de nuevo, no creen? To be continued.......

viernes, 14 de agosto de 2015

El Monasterio

Cuando tienes tiempo libre, pues hay que turistear, Shenzhen tiene muchos lugares agradables donde pasar el tiempo, uno de ellos es el Monasterio, que a decir verdad es imponente, y es visitado por muchísima gente, algunos turistas como nosotros, pero otros muchos, budistas, practicantes de esta religión, que es una de las más importantes del mundo asiático, y que  ha ido cobrando adeptos también en el mundo  occidental, de manera que cada día hay más budistas regados por el globo terráqueo.
Fíjense qué interesante, los budistas creen en la Ley del Karma, esto es causa y efectos éticos, o sea que todo lo que hagas en este mundo, pues hay que pagarlo, como cuando vas a un restaurante, no te sales sin pagar la cuenta. Los budistas creen  que la última meta en la vida es alcanzar la iluminación, lo cual no es nada fácil,  pero para eso está el Samsara, ciclo de la reencarnación, o sea que para llegar a la iluminación se nace y se muere varias veces, esto es,  se reencarna y así se van pagando las deudas éticas. El pecado se considera error moral, ignorancia. Para llegar a la iluminación y eventualmente al Nirvana, hay que meditar, si señor, la meditación es el único camino,  hay que renunciar al egocentrismo. Para los budistas no hay principio ni fin, hay círculos interminables de nacimiento y muerte (reencarnaciones).  El Nirvana es el estado más alto del Ser, el estado de existencia pura. No puede ser enseñado, solo realizado. Buda enseñó, que la gente no tiene almas individuales, porque el ser individual o ego es una ilusión.
Cuando llegamos al Monasterio, me llamó mucho la atención, aparte de la construcción, ya saben, impresionante,  el rojo y el dorado le dan un toque muy especial a estos lugares, la cantidad de gente practicante que llevaba sus ofrendas,  que consisten en frutas y flores. A los budistas y también a los visitantes nos daban unas varas de incienso para ponerlas en unos quemadores especiales, los budistas hacían muchas reverencias y caravanas antes de depositarlas, había muchos diferentes  altares y en todos las personas llevan frutas y flores. Los practicantes de la religión realizan unos rituales muy especiales, nada que ver con nosotros los Católicos,  en nuestros templos solo ves a las personas hincadas o sentadas rezando, solo se ponen flores, nunca frutas o alimentos, acá no, sus altares están llenos de comida, es que hay que desprenderse de las cosas materiales para dar paso a las espirituales.  Siempre es grato, para mi observar a la gente practicar su religión, me parece  muy importante que el ser humano tenga fe y reconozca la existencia de un Ser Supremo, no importa cómo se le nombre, no creen?. To be continued......

martes, 11 de agosto de 2015

KK 100

En Shenzhen hay, como en todas las grandes ciudades del mundo,  rascacielos, el más importante es el KK 100, que es el edificio más alto de esta hermosa ciudad, el KK 100 tiene, como su nombre lo indica 100 pisos, y cada piso tiene una altura aproximada de 4 metros, o sea que es bastante alto, en él se encuentra el Hotel San Regis, del piso 4 al 75 son oficinas, del 75 al 95 está el Hotel Saint Regis, que es precioso, elegante, digno del Primer Mundo, en el piso 99 está un restaurante, que además de tener excelente comida, ofrece una vista espectacular de la ciudad, 360º de vista, y arriba del restaurante, no podía faltar, la cereza del pastel, el bar!!!
A este edificio se llega en el Metro, o en automóvil y taxi, desde luego, pero el Metro es en Shenzhen el mejor medio de transporte, es muy moderno, limpio, seguro y rápido.
Tom y yo quedamos encantados con este restaurante y bar, porque he de decirles, que por esos rumbos hay una verdadera gama de lugares de todo tipo, y este nos pareció el mejor de todos.
En contraste con este lujoso lugar, una vez, íbamos en nuestras bicis, paseando, cuando llegamos a un muelle, muy cerca de nuestro depa, y vemos un restaurante, ya saben, muy  rústico, el típico tendajón, que en la Smógpolis de mis amores, Tom no hubiera comido ni un sope, ja,ja,ja. Porque él es muy cuidadoso para comer en lugares de ese tipo, dice que para pescar una tifoidea, mejor se abstiene, sin embargo, salían unos aromas deliciosos, y se veía mucha gente, y entonces nos pusimos a observar el lugar, los platillos, y el tipo de comensales, y vimos que llegaban personas en muy buenos coches, y muy bien arregladas, decidimos probar suerte, y estacionamos nuestros vehículos (bicicletas), y fue la mejor decisión culinaria de nuestra vida en Chinópolis. El restaurante era de pescados y mariscos, preparados deliciosamente, como nunca habíamos probado por esos lares, bueno te sentías en Mazatlán, Veracruz, La Paz, Acapulquito de mis amores, en fin, comimos delicioso y súper barato, y ese lugar se volvió uno de nuestros favoritos, Tom entraba hasta la cocina y a señas se entendía con los cocineros y nos preparaban verdaderos manjares, solo que tenía un gran defecto, había muchos gatos, como era en la calle, a cielo abierto, una cantidad de mininos iban a comer las sobrinas (sobras, ja,ja,ja), que la gente, muy amorosa les da, sin pensar en que dichos actos de amor, pues propician que estos animalitos se adueñen del lugar. A mi no me gustan los gatos, (excepto mi hermana Gato), y menos cuando andan pidiendo comida, en circunstancias normales, no hubiera regresado, pero la verdad, la sazón y la calidad de sus platillos, nos hacían pasar por alto esa pequeña inconveniencia, y es que en Chinópolis, todo fluye distinto,  como que por esas tierras cambias hasta tus más arraigadas costumbres, si no, pues simplemente no comerías nada, y me queda claro que el ser humano se acostumbra a todo, menos a no comer, porque una vez que  se acostumbra....pues se muere, ja,ja,ja. To be continued.....

sábado, 8 de agosto de 2015

La Hormiga y sus disertaciones............Wendy

Cuando llegué a Shenzhen, estando en el hotel Sunway, donde por demás está decir, fuimos muy bien atendidos, una mañana estábamos desayunando, cuando llegó al restaurante una mujer, extranjera, alta, delgada, rondando los 50 años, saludó a Tom y se fue a sentar a una mesa ella sola, y yo le digo a Tom, ¿quién es ?, y me ice que es una Capitana Australiana, que está presentando exámenes para ingresar a la empresa, entonces decidimos invitarle a nuestra mesa, Wendy resultó ser muy agradable, desde el primer momento los tres hicimos click, ella y yo desde luego compartíamos el gusto por uno de los deportes favoritos del sexo débil, ¿o fuerte?, el shopping, inmediatamente nos pusimos de acuerdo para llevarlo a la práctica, en cuanto nos fuera posible, bueno a ella, pues yo era un ser libre y desocupado, pero ella estaba muy ocupada.
Así las cosas, nos fuimos de compras, en Shenzhen, como en toda Chinópolis, existe una zona de comercio enorme, con todo lo que se te venga a la mente comprar, desde lo más simple y barato, hasta lo más sofisticado y caro.
Una vez en el campo de batalla, como buenas contendientes, (claro que en este deporte, que es muy noble, se compite contra uno mismo, no hay rivalidad con la compañera, al contrario, ésta hasta recibe consejo, en caso de necesitarlo, ja,ja,ja),  pues empezó la fiesta, y nos dimos a la tarea de recorrer el terreno de juego y ver por dónde había que atacar. Wendy resultó ser una guerrera auténtica, con mucha intuición y una cartera bien dotada de proyectiles, por lo tanto, no había ninguna bronca y dio inicio la cacería,  a este lugar, se llega en Metro, y afuera de la estación que se une con la zona comercial, hay un chorro de chavos, que se dedican a llevarte a las distintas tiendas, ellos te preguntan qué andas buscando y luego luego se adueñan de tu persona, y te conducen por el bajo mundo. A mi al principio no me gustó esa onda, porque obvio, las tiendas les dan comisión por lo que tu compras, y ellos te llevan a donde a ellos les conviene, sin embargo, de repente se nos acercó uno de estos guías de shopping, ya habíamos rechazado a un montón, pero a éste, no lo rechazamos, como que hubo un click de inmediato, y lo que es la telepatía, nos volteamos a ver Wendy y yo, y al mismo tiempo y sin mediar palabra, lo unimos a nuestro equipo.
El guía se llamaba Johnny, ese era su nombre occidental,  los Chinos adoptan un nombre que  se pueda pronunciar, ja,ja,ja. Pues de otra manera, es imposible siquiera saber con quién estás hablando.
Johnny resultó ser una maravilla, todo un caballero, conocía todo el lugar y además nos hacía el paro con los comerciantes, nos cargaba los bultos, bueno era lo que toda mujer quisiera tener a su lado cuando va de compras.
Ir de compras con Wendy, era de lo más divertido, sin problemas de dinero, en lo más mínimo,  venía de uno de los países donde la vida es muy cara, el nivel de vida es muy alto, razón por la cual, a ella todo le parecía baratísimo, y en vez de regatear, como hacemos todas las mortales, ella se sorprendía y decía  "so cheap!!!" y entonces pagaba lo que le pedían sin reparo alguno, a mi me daba mucha risa, y cuando yo quería comprar algo, desde luego que yo si regateaba, como buena contendiente en este deporte, cuando se puede hay que regatear, cuando no,  pues ni modo.
Así pues, Wendy, Johnny y yo, nos volvimos inseparables, todo un equipo, solo le llamábamos, nos poníamos de acuerdo,  y a shoppear, ja,ja,ja.
A Johnny le dábamos su buena propina, que él siempre rechazaba, decía que no era necesario, porque las tiendas les dan comisión, pero Wendy y yo no permitíamos que se quedara sin su muy bien ganada retribución, pues la verdad cuando se hace bien un trabajo, hay que recompensarlo, no creen.
Yo nunca he sido compradora compulsiva, lo cual ha salvado a Tom, de muchos problemas, sin embargo, en Chinópolis es imposible no practicar  del shopping sport, es como un entierro sin muerto,  una boda sin novia, un niño sin perro.  To be continued.......

viernes, 31 de julio de 2015

El Circo Chino de Mr. Cheung

Estábamos instalados en el piso 39, yo jamás había vivido a esa altura, la vista era impresionante,  y de repente, nos dimos cuenta que una de las ventanas del depa, estaba suelta, zafada, había que arreglarla, llamamos a los del mantenimiento y nos enviaron a Mr. Cheung, un hombre de baja estatura, muy sonriente, bien dispuesto a cumplir con su deber, pero que para variar, no hablaba ni "j" de  Inglés, y entonces todo era mediante señas, una vez que Tom le explicó el asunto, inició su reparación, la cual, a 39 pisos de altura, pues no resultaba tan fácil, estaba muy concentrado en colocar el tornillo, y que se le zafa la llave que estaba usando, lo bueno es que cayó en una cornisa, y entonces que empieza a sacar su cuerpo por la ventana, Tom, al ver esa maniobra, a todas luces peligrosa, le dice que nooooo!!!!, pero él, como no entendía nuestro idioma, prosiguió tan campante, Tom, que le da vértigo en las alturas, casi se moría de la impresión y me decía, este tipo está loco, se puede matar, y yo le digo, mira, él sabe lo que hace, esto lo ha de hacer a cada rato, cuando se le cae algo, ja,ja,ja en esas estábamos, todos espantados, siendo testigos de un acto de acrobacia a 39 pisos del suelo, sin red protectora, ubicados en primera fila y sin haber pagado boleto, cuando Mr. Cheung, regresó por donde se había ido, con una gran sonrisa y prosiguió su encargo.
Tom y yo estábamos entre maravillados, apantallados, espantados, azorados, etc., etc., no podíamos creer que la gente exponga así su vida, y ahí terminó la cosa, bueno, por el momento, porque mi estimado Mr. Ch, era el trabajador de confianza de la dueña del depa, o sea que no tardé mucho en volver a vérmelas con Mr. Ch, y su estilo muy personal de hacer las cosas, que siempre conllevó una buena dosis de adrenalina.
Otro día, se fundieron 2 focos del balcón, y Mr. Ch., se presentó a cambiarlos, así nomas, sin escalera, banquito o algo que le pudiera hacerle la vida más sencilla y menos riesgosa, pues no señor, que agarra 3 sillas del comedor, que las pone,  dos de base y una sobre las otras y que improvisa una especie de andamio, yo le empiezo a decir a señas que lo que hace es muy peligroso, le pongo cara de por fa, vas a dejar viuda a Mrs. Ch., y le señalo el balcón, y él muy sonriente, me hace señas de don't worry, be happy, y se sube a cambia los dos focos, como si tal cosa, yo lo veía moverse y estirarse como un gato, y cuando terminó, me pone una carita muy feliz, y yo, a punto del infarto, pensé, Hormiga, la próxima vez que Mr. Ch. se presente, sal  a dar una vuelta, porque a ti sí te va a dar un infarto, ja,ja,ja. To be continued.....

lunes, 13 de julio de 2015

Chinópolis............un mundo raro

Los días iban corriendo, ya saben, a su paso, a veces despacito, despacito, otras así nomás y algunas, muy pocas, muy rápido, todo esto para mi, sin embargo, para Tom, los días eran muy pesados, no le gustaba la ciudad, la compañía (para la que trabajaba, no vayan a pensar que mi compañía, ja,ja,ja), el trabajo era monótono, aburrido, estábamos demasiado lejos de nuestra jaula, nuestros hijos, la Pichus (mi mamá), a quien Tom le tiene un especial afecto, los amigos, acá todo nos era ajeno, no había química con este país, su cultura, su comida, su gente,  como en todos los lugares del mundo, hay lujo y confort, también hay pobreza e incomodidad, la zona donde vivíamos era agradable, los departamentos modernos, amplios, el nuestro, con una vista espectacular, teníamos Shenzhen a nuestros pies, y por otro lado, Hong Kong, yo podía pasar horas en el balcón, siempre me han gustado mucho los balcones, cuando era chica, la casa de mi abuela tenía en balcón en su recámara, pero nunca lo usaba, siempre estaba cerrado, le daba terror abrirlo, pensaba que cualquier nieto (a) se podría tirar de cabeza, nada más alejado de la realidad, creo que todo se puede disfrutar con la debida precaución, así pues, muchos años después, en México adquirimos un departamento en el centro, en el corazón de mi Smógpolis, la ciudad que llevo tatuada, y este depa tenía  (tiene) un balcón, el cual ya sin que mi abuela estuviera de por medio, disfruté a mis anchas,  y en la China, el depa tenía 2 balcones, uno daba al muelle, con una vista parcial a la ciudad y el otro daba a H K, el puente que une a ambas ciudades.
Cuando te vas a vivir a un lugar tan lejano, te exilias, debes, según Tom y yo, instalarte en el mejor lugar posible, de manera que tengas motivos para disfrutar tu estancia, porque si a la ya de por sí difícil decisión de alejarte de tu gente y de tu tierra, agrégale que vivas en un lugar gacho, pues como que no, no es conveniente.
En esos balcones, en los cuales, pasé muchas horas, vi cosas interesantes, por ejemplo, los recreos de una escuela y sus competencias de atletismo, a las abuelas, pasear a los nietos, no saben la cantidad de abuelas que hay cuidando nietos, llegué a contar 18 carreolas con su "mioncito" (los bebés sin pañal) y su abuela en el parque, al mismo tiempo, sin embargo, no socializan, cada una por su lado, en México es distinto, la gente luego, luego se hace amiguis y cuando se encuentran en el parque cotorrean, acá no. En  Chinópolis las abuelas cuidan a los nietos, los crecen, mientras las mamás trabajan para mantenerlos, bueno, las  mamás y los papás, cuando hay papá presente. Entonces, nunca te cuida tu mamá, pero esa mamá que no te cuida, va a cuidar a su nieto cuando sea abuela, o sea va a cuidar a tu hijo, no les parece muy extraño,  están como desfasados, los roles se alteran, pero eso sí, las abuelas se ven felices y los bebés también, las mamás son las que han de estar menos felices, pues se pierden la niñez de sus bodoques, pero ya gozarán las de sus nietos. La Gerente del hotel donde nos hospedamos,  antes de instalarnos en el depa, era una chava joven y tenía un hijito de 5 años, el niño vivía con la abuela y ella lo visitaba cada que le era posible, y así como ella estaban la mayoría de las mujeres jóvenes.  Triste circunstancia que se vive en muchos hogares.  To be continued.......

lunes, 29 de junio de 2015

Chinópolis y el Ángel de la Guarda

Un día nos fuimos a Hong Kong mi amiguis Roxana y yo, yo tenía que salir de China para efectos migratorios, yo no se por qué los países siempre tienen esas reglas absurdas de tener que sellar la entrada y la salida, es como un trámite, que entiendo que sea necesario por aquello de los turistas  que se quedan para siempre, pero creo que podría haber una oficina para casos especiales, como el mío, ja,ja,ja bueno, me refiero a casos en los que salir es un mero trámite, pues la persona está esperando la emisión de una visa de residente, entonces como para qué quieren que salgas del país para volver a entrar en el mismo  acto migratorio.
Bueno, pues para poder hacerle al migrante legal, ahí vamos a HK, Roxana súper buena onda me acompañó, nuestro viaje inició muy temprano, como a las 9 am, y ya que llevábamos un trecho, Roxana no llevaba su pasaporte, nos tuvimos que regresar por él, claro que muertas de la risa, volvimos a nuestra misión, llegamos a HK, y desde luego nos fuimos de compras, no llevábamos HK dólares, y no pudimos cambiar en ningún lado, era día festivo y no había bancos, lo único que nos salvó fue mi tarjeta de crédito, lo cual no es raro, pues las tarjetas tienen esa doble función, por un lado te salvan la vida, y por otro pueden arruinártela, estarán  de acuerdo conmigo, en esta ocasión nos hizo muy felices.
Pasamos un día muy a gusto, comimos rico, compramos muchas cositas padres, ya saben, practicamos el deporte preferido de toda mujer, el shopping, que a decir verdad, me gusta porque no hay perdedoras, ni segundos lugares, ni nada de eso, toda mujer que va de compras con otra se divierte, y la verdad, el único que pierde es el que va a pagar la tan mencionada tarjeta, ja,ja,ja bueno, en esta ocasión, eran dos las víctimas, ja,ja,ja.
Así las cosas, se nos hizo de noche, y he aquí que regresamos hacia nuestra querida Shenzhen, que nos recibió con los brazos abiertos, pero al arribar, se nos ocurrió economizar, y se nos hizo muy fácil en vez de tomar un taxi en el cruce de la frontera, agarrar un camión, el cual según nosotras sería muy barato y sencillo que nos llevara a nuestro destino, pero oh sorpresa, agarramos el camión equivocado, ya era muy noche, no encontrábamos ninguna estación de Metro, lo cual nos hubiera salvado la vida, porque ya nos movíamos en éste como peces en el agua, entonces decidimos hacer uso de un taxi, y ninguno nos entendía a dónde queríamos ir, como no hablan Inglés y además no les gira la piedra (cabeza), pues entonces se nos empezó a complicar la situación, en eso que vemos a 2 señores muy bien vestidos platicando, y que nos acercamos y les empezamos a preguntar por una estación de Metro, o la forma de llegar a nuestro destino, ellos tampoco nos entendían nada, absolutamente nada, pero se veían educados, de buena posición social e intelectual, y se empezaron a preocupar por nuestro destino, ja,ja,ja y entonces uno de ellos paró un taxi, nos indicó que nos subiéramos a éste, y él se subió adelante, marcó su celular y en chino habló con alguien y después nos pasó el teléfono, era su hija, una jovencita que hablaba Inglés, a ella le dijimos hacia dónde queríamos ir, y ella le dijo a su papá, el papá al taxista, fue como el aullido nocturno, el taxista  nos condujo raudas y veloces hasta la puerta de nuestra jaula, el señor muy gentil no quiso que le pagáramos al taxista, quien  lo tenía que regresar a él a la  calle donde lo encontramos, todo esto era a señas, nosotros le dábamos las gracias con muchas caravanas, como hacen ellos, y él nos respondía igual, y nos decía algo así como que era una bienvenida a la China, y entonces me di cuenta de que el  Ángel de la Guarda siempre anda contigo, en todo momento, en esta ocasión se vistió de Chino y nos llevó hasta nuestra casa con bien. Además también me hizo reconsiderar y no ser tan "economizadora" (palabra de mi autoría), y mejor pagar un taxi desde el principio, por aquello de que mi ángel algún día ande distraído y entonces .... a lo mejor todavía seguiría buscando mi nidito de amor, no lo creen. To be continued......

viernes, 26 de junio de 2015

Chinópolis y la (Des)organización

Fíjense lo que son las cosas, CMA, fue siempre una empresa muy sólida y bien organizada, a pesar de ser Mexicana, ya saben, el concepto que se tiene siempre de los países del Tercer Mundo, desorganizados, impuntuales, medio silvestres, como China es, sin lugar a dudas, una potencia mundial, un país que, aunque de origen milenario y con una gran historia, con el régimen comunista, como que le perdimos un poco la pista, y de repente a ultimas fechas se ha desarrollado cañón, o sea grueso,  mucho y muy rápido, pues pasó de estar todos reprimidos, uniformados, todos igualitos, a la modernidad, ahora el país cuenta con grandes edificios,  Metros súper modernos, trenes bala, empresas de aviación,  al parecer, es el país que cuenta con el mayor número de millonarios, así las cosas,  uno hubiera esperado que la empresa donde trabajaba Tom fuera muy organizada y todo caminara muy bien, como relojito, al centavo, ya saben, sin embargo, pues no, no era así, una vez durante el adiestramiento le pusieron una traductora, del Mandarín al Inglés, la chava, no traducía nada, nada de nada, solo volteaba de vez en cuando y le decía:  "está bromeando", o "no es importante", ja,ja,ja dónde se ha visto que el traductor discrimine lo que es importante, o sea que durante toda la sesión no se le tradujo nada, la traductora fue como de paseo, y como ese detalle hubo muchísimos. Tom, acostumbrado a trabajar con orden, pues se sacaba de onda.Los días transcurrían, y yo la verdad la pasaba bien, siempre he tratado, y hasta el momento lo he conseguido, llevarme bien conmigo,  ya que tengo que estar todo el tiempo unida a mi personita, entonces, salía a andar en bici, y lo que me gustaba mucho, era la posibilidad de subirte en el metro con tu bici, eso es realmente maravilloso, claro, yo no iba a lugares de alta congregación, solo por ahí, a la iglesia, a un parque muy grande, etc., cuando fueron mis hijos los menores, Ingrid y Adrián, me sorprendieron muy gratamente, pues al siguiente día que llegaron, agarraron las bicis y se fueron a andar, yo les dije no se vayan a perder, por fa, tengan cuidado, solo vayan dos cuadras y se regresan, tardaron como tres horas, yo muy tranquila, pensando que andaban de esquina a esquina, pues no, llegaron casi a Hong Kong, la verdad me dejaron muy apantallada porque no se perdieron, y encontraron el departamento, que dicho sea de paso,  no estaba fácil, pues eran muchos edificios y cada uno con varias entradas, en fin, todavía tengo a mis hijos, no se perdieron, ja,ja,ja.
Otra cosa que hacía yo, además de leer, que es mi hobby preferido, veía la TV, y me acostumbré a hacerlo en Chino, o sea los programas locales, lo cual, dicho sea de paso, ponía a prueba mi imaginación, pues de lo que veía, yo hacía mis propios diálogos y se los propongo a ustedes, pongan un canal en un idioma que les sea totalmente ajeno, y verán que entienden de qué se trata, y hasta  se disfruta. Bueno, eso si hay voluntad de pasarla bien. To be continued.....

jueves, 18 de junio de 2015

Cruzar la calle....... o alcanzar la meta.

Afortunadamente Tom llegó a Chinópolis antes que yo, o sea que tuvo tiempo de ir conociendo todo y de adaptarse, solito, sin su Hormiga consentida, a las costumbres  en este extraño país, al que la vida con sus misterios nos llevó.
Una de las cosas que más llamaron mi atención, cuando salí por primera vez con Tom a la calle y comenzamos a caminar, fue cuando nos tuvimos que atravesar de una acera a otra, ya que él siempre ha sido muy precavido y cuidadoso al hacerlo toda la vida, ya saben, como hombre civilizado que es, solo se atravesaba en las esquinas, esperando el semáforo peatonal, o el de los coches cuando no hay peatonal,  usando los puentes peatonales, etc., etc., y a mi siempre me regañaba cuando me atravesaba sin cumplir esas normas viales, y me daba toda una cátedra de educación vial, y yo siempre ponía cara de ogggg!!!!, porque ya saben, soy un poco anárquica y él no.
Bueno, pues llegamos al punto en que debíamos cruzar e íbamos tomados de la mano, entonces nos atravesamos así nomás, súper rápido, volteando a todos lados, no esperamos ningún semáforo, solo, con precaución, claro, pero también al más puro estilo Chilango, (mi estilo, pues), o sea el que tiene más saliva traga más pinole, pues nos pasamos al otro lado de la calle. Entonces, yo muy sorprendida le pregunto: ¿y eso?, ¿desde cuándo te atraviesas así las calles?, y me dice, desde que llegué aquí y vi bicicletas y motos arriba de las banquetas, bicicletas y motos en contra sentido en las calles y tripuladas por mujeres con niños y mochilas, por ancianos y ancianas, jóvenes  y viejos, todos haciendo lo que les parezca, sin ninguna cultura vial. Entonces, refrende que uno de los adagios del pueblo  más sabios es el que reza: al país que fueres, haz lo que vieres. Y si en Chinópolis no lo haces, jamás podrías cruzar la calle, o sea, te quedarías para siempre parado (a), esperando poder alcanzar la meta, ja,ja,ja.  To be continued..........

lunes, 15 de junio de 2015

Los contrastes

No cabe duda que en todos los países del mundo hay contrastes, y como bien dijo mi hijo Picho, el otro día, con dinero la pasas bien en cualquier lugar del mundo.
Bueno pues Chinópolis no es la excepción, entonces cuando caminas por ahí, como se debe de caminar, al  más puro estilo turista, ya saben despreocupadamente y con tu cámara fotográfica (esa se las quedo a deber, porque siempre se me olvida y cuando no, la batería solo me alcanza para una o dos fotos, ja,ja,ja), bueno, pues caminaba yo muy despreocupada y feliz, porque eso sí, es una ciudad segura, no hay asaltos, violaciones, secuestros y todo aquello que hace que los ciudadanos no podamos  disfrutar nuestras tierras, somos como presos de la delincuencia, estamos en sus manos, allá no, sin embargo, también tiene sus peligros, como por ejemplo, el ser peatón, eso si que es un riesgo, y desgraciadamente siempre eres peatón, entonces ibas muy feliz por la acera y de repente te sonaba  un claxonazo para que te quitaras  del camino, ja,ja,ja como si el infractor fueras tu, y yo acostumbrada a que en mi  hermoso país, el peatón está, por lo general seguro, te podrán asaltar, pero nunca apachurrar, atropellar o magullar, me sobresaltaba cañón, al punto casi de un supiritaco, o sea ataque cardiaco, hasta que, como siempre pasa, te acostumbras, porque a todo se acostumbra uno, menos a no comer, porque cuando ya te acostumbraste, te mueres, ja,ja,ja.
Bueno, pues yo disfrutaba mucho de mis caminatas, ya sea a pie, o mis andanzas en bicicleta, y la verdad, a parte de disfrutar el paisaje, que era muy bonito, porque Shenzhen es una ciudad hermosa, pues también veía a la gente, mucha, por todos lados, hombres, mujeres, niños, bebés (sin pañal), todos con cara de prisa, las parejas nunca van de la mano, cada quien para su santo, a los niños que van con sus papás, como que no los ves platicando, son como muy fríos, el contacto físico es casi inexistente, incluso, en la  Misa, cuando  se dan la paz, no hay contacto físico, se hace una caravana, muy gentil, con carita bonita y ya. Eso, para una Mexicana, cariñosa y mimosa, pues era muy extraño, siempre me pareció una sociedad muy rara, como con discapacidad sentimental, porque estarán de acuerdo que un abrazo, un beso, un apretón de manos, no se pueden comparar con una simple caravana. To be continued......

viernes, 12 de junio de 2015

De las costumbres que hacen difícil disfrutar de la vida

No cabe la menor duda de que todos los pueblos tienen costumbres que  resultan desagradables para los que no pertenecen a la comunidad, una de estas conductas, que se realizan en Chinópolis, por toda la población, no importando su estatus económico y social, es el escupir, si señor, así como lo oyen, Chinos y Chinas, viejos y jóvenes, hombres, mujeres o quimeras, toooodos, absolutamente todos, escupen, a diestra y siniestra, en la calle, en el Metro, en el mall, en el restaurante, o sea, en donde menos lo esperas, siempre hay un Chino dispuesto a echarte a perder el rato, porque estarán ustedes de acuerdo que no hay nada más desagradable que escuchar y luego ver a un individuo echar un escupitajo, sin el más mínimo recato, sin la menor consideración.
     Así, pues, yo no conocía estas costumbres, estas desagradables normas de incivilidad, y entonces la primera vez que tuve la desagradable experiencia de ver pasar a mi lado un escupitajo fue en el  ferry que me atravesó de Hong Kong a Shenzhen. Estaba yo muy tranquila viendo el paisaje, cuando escuché a un tipo hacer unos ruidos guturales muy terribles y de repente echa un escupitajo con un verdadero desparpajo, excuso decirles que lo voltee a ver con una cara de "no manches", y con una expresión de total desaprobación, la cual a él no le hizo la mínima mella, es más ni se inmutó.
     Así, al llegar con Tom, tomamos un taxi al hotel y el taxista todo el tiempo iba carraspeando y escupiendo por la ventanilla, entonces le  digo a Tom, ¿qué onda con  este tipo? es un puerquito valiente (expresión que siempre uso cuando me refiero a cualquier  ser humano que no guarde la debida compostura), y Tom me dice, acostúmbrate, así son aquí la mayoría de la gente, yo no lo podía creer. Un día salía yo del Metro, detrás de mi iba una persona haciendo unos ruidos terribles, ya saben ustedes, como para limpiar su garganta, y yo me imaginaba un hombrón de 2 metros de altura, corpulento, y terriblemente salvaje, un trabajador de la construcción o algo por el estilo, ya no aguante más y voltee a ver quién era y oh, sorpresa, era una damita, jovencita ella, muy menudita, parecía muñequita, yo de plano no podía creer que esa chiqui mujer pudiera ser capaz de semejante conducta, ni la más dura soldadera de la Revolución Mexicana, ya saben la Adelita, Juana Gallo, la Monja Alférez, la Mata Viejitas, o cualquier otra personaja, ja,ja,ja de mi querido México Lindo, podría ser capaz de tener semejante conducta antisocial, antihigiénica antiestética, y anti todo lo que ustedes quieran agregar, cuando me di cuenta del sexo, tamaño y el físico de la infractora, entré en shock, casi me desmayo, me quedé perpleja, y le comento a Tom y él me dice, si así es aquí, el otro día el Asesor  en la cabina escupía en una bolsa de plástico, ooggggg!!!!!!! cómo?????? eso si es causal de divorcio, ja,ja,ja o motivo suficiente para empacar, no lo creen?. To be continued.......

viernes, 5 de junio de 2015

La vida cotidiana en Chinópolis, no tiene nada de cotidiana

La vida seguía su curso, así nomás, como en cualquier parte del mundo, solo que Chinópolis no es como cualquier parte del mundo, es como  otro planeta, todo es ajeno a los Occidentales, las personas, todas se parecen, unas más altas o más bajas, más gordas o más flacas, con pelo más largo  o más corto, pero idénticas, yo llegué a pensar que en una familia ha de ser complicado reconocerse unos a otros, ja,jaja. Sin embargo, ellos dicen lo mismo de nosotros, yo creo que lo dicen de cotorreo, porque por estos lares del occidente, hay morenos, güeros, rubios, pelirrojos (muy pocos), altos, chaparros, flacos y gordos, de manera que es más fácil reconocerse. Yo me subía al Metro y veía a las personas, muy similares, y lo que me llamaba  la atención era la postura que podían adquirir algunos (a), cuando viajaban en el Metro y no había lugar, se podían poner en cuclillas y así realizar todo el trayecto, como si tuvieran una silla integrada en sus cuerpos, ni siquiera se movían, con un control absoluto de sus cuerpos, un equilibrio impresionante.  La gente se podía dormir profundamente y despertarse justo en su estación, y los que iban despiertos, todos, absolutamente todos, hombres y mujeres, jóvenes o viejos con sus teléfonos celulares, como una extensión de su persona.
El metro es súper moderno, limpio, seguro, y a parte el medio de transporte más común y atractivo, ya que, prácticamente se recorre toda la ciudad por su conducto.
Yo creo, firmemente que si vas a un país ajeno debes de conocer su transporte público, es la única forma de conocer a los pueblos, su gente, sus ropas, sus formas de comportarse, la manera en que se tratan las parejas, los padres con los hijos, los amigos, los colegas, los compañeros de estudios, todo eso lo puedes ver cuando viajas en un Metro, camión, barco, avión, etc., en China, por ejemplo, las parejas van juntas, pero no revueltas, no se toman de la mano, cada quien con sus manos libres, en mi México, lindo y querido, las parejas siempre van tomadas de la mano o incluso abrazadas, el contacto físico es muy común, para todos es normal, en Asia, como que no, como que no son cariñosos, por ejemplo, en la Misa, no se da la paz como en mi tierra Azteca, solo se hace un saludo con las manos, ya saben al más puro estilo Kung fu, se han de acordar de aquel programa de la Prehistoria, con Richard Carradine, cuando saludaba a su Maestro, bueno, pues cuando uno quiere saludar a un Chino (a) de beso, al más puro estilo Mexican, pues ponen cara de what!!!! y como que se sacan de onda, entonces te quedas con cara de ok, no era mi intención importunar.  En fin, creo que adaptarse a estas tierras es todo un arte. Mi amiga Roxana (saludos) y yo veíamos a un grupo de gente mayor, en su mayoría mujeres, que bailaban todos los días a las 7 pm en una plaza que estaba cerca de nuestros depas, entonces se escuchaba la música y se nos antojaba ir con ellas, un día decidimos presentarnos e incorporarnos al grupo, llegamos y a puras señas les hicimos saber que queríamos participar, muy sorprendida la instructora nos hizo señas de que ok, así empezamos a ir, el primer día, la verdad sentimos como que no éramos bien recibidas por el grupo, nos veían con cierta desconfianza y curiosidad, a un Chino joven que hablaba Inglés, le preguntamos si teníamos que pagar algo, dijo que no, que era gratuito, era el baile de las "abuelas", y se realiza en todas las plazas públicas de Chinópolis, es un gran ejercicio, hora  y media diariamente, con una música muy padre y rítmica, van en su mayoría mujeres mayores, pero es para todo el que lo desee, así empezamos a hacernos presentes, y la gente se empezó a acostumbrar a nuestra presencia, al poco tiempo ya nos saludaban y hasta trataban de hacernos un poco de plática, la verdad solo nos reíamos todas, pues ninguna entendía nada de nada, pero, ahí me di cuenta que el ser humano es maravilloso, donde quiera que se encuentre y aunque el idioma sea una barrera, la cotidianidad  la va desgastando, como la lluvia y  el viento, erosionan las   rocas, así cuando acuerdas ya eres parte de un grupo, ya hasta te extrañan cuando no vas y hasta te preguntan a su modo y a señas el por qué no te presentaste el día anterior, y eso es maravilloso, ¿no creen?.  To be continued......

miércoles, 13 de mayo de 2015

Para qué hacer las cosas fáciles, si se pueden hacer difíciles!!!!

Cuando yo era joven, una amiga mía se casó con un Chino, (se acuerdan, aquel que nos llevó a Hong Kong), y en algún momento tuvimos una relación cercana, ahí me di cuenta de lo complicado que son los habitantes de ese gran país, pues no dejo de reconocer sus méritos en el desarrollo de la humanidad.
Nunca imaginé vivir en Chinópolis, bueno, ni siquiera en Satélite, los cambios en mi vida, la verdad, no existían, era todo como muy hecho, no por ello monótono o aburrido, al contrario, me gustaba tal cual, o sea, Tom, mis hijos, mi mamá, toda mi  familia, mis amigos, mi casa, mi club, mi clase de danzón, etc., etc., de repente, ups!!! vámonos, no a Satélite, no a Cuernavaca, no señor, a Shenzhen. Así o más rudo el cambio,  vuelta de 180º.
La primera vez que fui al super mercado, fue un shock, estaba cerca del depa, no era muy grande, pero tenía todo lo que podía necesitar una ama de casa convencional, como esta Hormiga.
Entré, ya saben, muy segura de mis necesidades, hasta con mi lista en mano, las cosas normales, que por sí solas se presentan, no tenían bronca, como papel higiénico, aceite de cocina, un satén, un vaso, etc., pero..... la carne, noooo, todo en Chino y empacado, de manera tal, que para efectos prácticos, no sabes ni qué estás comprando, puede ser cerdo, res, borrego, rata, o lo que es peor, perro, o sea podrías estar cocinando y comiendo nada menos que al mejor amigo del hombre.
Había en las vitrinas unos patos con la piel negra, de lo más desagradable a la vista, nunca supe si era deliciosa o todo lo contrario, porque nada más de ver aquello se te quitaba el hambre y hasta andabas pensando en la posibilidad de volverte vegetariana.
Decidí dejar la carne para otro día, y me dirigí a los pescados, los cuales no eran pescados, eran peces, o sea, estaban vivitos y coleando, en grandes peceras, y cada pecera contaba con una red para que el cliente saque a la víctima de su antojo y se lo entregue al dependiente, el cual de un certero guamazo lo manda al otro mundo, lo descuartiza en tus narices y lo entrega con todo y sus vísceras, cabeza, etc., listo para ser cocinado.
Excuso decirles, que cuando me di cuenta del método de compra del susodicho animalito, pues me retiré de ahí, casi angustiada, me fui a otras vitrinas, había ranas vivas y ranas empacadas, ni a cual irle, vivas sentiría que estoy adquiriendo una mascota para alguno de mis hijos, empacadas, oggg, que desagradable a la vista, las opciones de compra se me iban agotando, tenía que cocinar algo, opté por regresar a los peces, y entonces encontré a un viejecito muy amable y gentil, al cual tuve que hacerle entender a señas qué era lo  que yo deseaba, como no quería yo ver a los ojos a la víctima de mi antojo, entonces volteada al revés de la vitrina le señalaba yo hacia la vitrina, y él sacaba un pez y me decía   a señas si ese era el que yo había señalado y yo le decía que sí, sin ver al animalito y entonces a señas le pedía que le quitara la cabeza, aletas, entrañas, cola ,  y que solo me entregara el cuerpo, el viejito entendió todo, muy sorprendido de que yo no quisiera llevarme todo el botín, me lo entregó y desde ese momento se convirtió en mi marchante, el único Chino de avanzada edad con el que podía darme a entender sin ninguna limitación y  todo esto a base de caras y gestos. To be continued.......

domingo, 10 de mayo de 2015

Con las vergüenzas al aire

El Metro de Shenzhen, limpio y moderno, es una maravilla, en él te transportas a todos lados, no es económico, pero a lo largo de mi vida, me he dado cuenta que el único Metro regalado es el nuestro, pues por una módica suma recorres toda Smógpolis, (módica suma si tienes empleo), sin embargo, como era el medio de transporte más común y accesible, pues pasé muchos momentos de mi vida dentro de sus vagones, y la verdad que puedo decirles que lo disfruté.
Ibamos muy sentaditos Tom y yo, muy platicadoras, y junto a nosotros viajaban una chava, su bebé y la inseparable abuela, ellas también iban muy platicadoras, cuando de repente se levantan de volada y nos gritan  una frase corta, obvio en Chino, pero que por el tono y su lenguaje corporal indicaban emergencia, nosotros, sin comprender el idioma, nos levantamos igual que ellas, y en lo que les cuento, en el asiento, que son de acero o algo así, pasó una pipí, como un verdadero riachuelo, que no logró mojarnos gracias a nuestra rápida respuesta, todo era confusión y algarabía, las mujeres se reían y festejaban, y nosotros, luego de meternos a su  carro, pues también. Resulta que en Chinópolis, los bebés no usan pañales, o sea van por el mundo echando pipí y popo, como pétalos al viento, traen unos mamelucos que les cubren las piernitas, pero que están abiertos, si señor, como se oye, por el centro de las pompis, dejando al descubierto sus vergüenzas, ja,ja, ja, razón por la cual les puse el sobre nombre de mioncitos, eso me súper llamó la atención, ya que era muy común ver a papás o mamás muy arreglados, muy ejecutivos, de traje y corbata, de traje sastre y bolso muy nice, llevar a sus mioncitos cargados o sentaditos en sus piernas rumbo a sus guarderías, para después continuar su camino a sus respectivos trabajos,  y ellos expuestos a ser bañados o premiados por sus encantadores vástagos.   Eso si, la mujer mamá del mioncito, sacó de inmediato un trapo y secó todo el siento y hasta el piso, con una gran rapidez, y dejó todo como si no hubiera pasado nada, y yo pensaba, qué no sería más fácil traer un pañal, y claro, si no quieres contaminar el planeta, pues uno de tela, con su calzón de hule, como cuando éramos chicos,, allá en el siglo pasado, cuando no había pampers, kleen bebé, huggies, y los perros se amarraban con longaniza, no creen, to be continued......

lunes, 20 de abril de 2015

Desafiando las Leyes de la Física

Los días iban pasando, Tom ya había rentado un depa muy padre, piso 39, de 47, tres recámaras, 2 baños, 2 balcones, 360º de vista, todo Shenzhen y parte de Hong Kong.
El depa lo entregaban en 15 días, los cuales pasamos  en el hotel, ahí decidí adquirir una bicicleta, pues era el medio  más atractivo de transporte para mi, yo siempre he sentido una fascinación por las bicis, a la vez que te transportas haces ejercicio y además disfrutas del paisaje.
Ibamos caminando, cerca del hotel, cuando vi mi bici, era toda rosa, completamente china, tenía una parte plateada y su placa. Me hizo click, además baratísima, razón por la que Tom no la quería, me decía que comprara algo de mejor calidad, pero yo necia, como para qué querría algo más caro, si ésta me daba el mismo servicio, con el plus de ser totalmente local, ya de por sí, ser pelirroja en Chinópolis, es como ser un perro Chihuahueño en China.
Ya tenía bici, me faltaba mi sombrilla, y una tarde, la encontré, tal cual la imaginé, rosa, con lentejuelas y chaquiras, pequeña y muy coqueta, ahora sí, ya era yo una mujer totalmente equipada, al más puro estilo oriental. Mi sombrilla se convirtió en un amuleto, me acompañó por todo Chinópolis, y ahora en Abu Dhabi, sigue aquí conmigo.
Y nos entregaron el depa, qué bonito estaba, yo podía pasar horas en el balcón, además desde el balcón de la recámara alcanzaba yo a ver la estación del Metro y cuando Tom llegaba  en Metro, me marcaba y yo lo iba viendo con mis binoculares hasta que prácticamente entraba al depa.
Cuando empecé a vivir por estas tierras, pues vas conociendo a la gente en general, sus costumbres, sus conductas, su cotidianidad, cómo se conducen en los distintos eventos, ya saben, por ejemplo, cuando haces una cola, para pagar en algún comercio, en el banco, etc., los Chinos se te pegan, hombre o mujer, es igual, los tienes encima de ti, en mi tierra Azteca, eso sería muy mal visto, como un acoso sexual, como si el de atrás buscara algo más que solo esperar a que lo atiendan, ja,ja, ja, pues no, acá no, sólo es un Chinito (a) esperando a que le den un servicio.
En un principio, esa cercanía me sacaba de onda, y volteaba a verlos con ojos de pistola, pero ellos ni se inmutaban, se quedaban como si nada, y seguían invariablemente mirando compulsivamente sus celulares, que dicho sea de paso, son  como un brazo, un ojo, una oreja, una pierna, o sea, todos  en China, chicos o grandes, hombres, mujeres o quimeras, todos tienen un celular que atender. Entonces pensaba yo en las Leyes de la Física, aquella que dice que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo espacio al mismo tiempo, pues en Chinópolis, qué creen, sí se puede.  To be continued......