sábado, 7 de noviembre de 2015

La llamada

Les decía que Tom había salido de la casa a una diligencia, cosa rara, se fue solo, casi siempre nos íbamos juntos a todos lados, esa época de nuestra vida, realmente la recuerdo creo que hasta con cariño, pues fíjense ustedes, la vida de un tripulante, sea Piloto o Sobrecargo, es muy especial, diferente a las de los "terrícolas", ja,ja,ja, porque la naturaleza del trabajo altera toda la convivencia familiar.
Esto no quiere decir que sea una tragedia, simplemente que los tripulantes y sus familias nos tenemos que adaptar a estas circunstancias, y entonces no hay fechas especiales, para la familia del Piloto, la Navidad, el Año Nuevo, el cumpleaños del hijo (a), de la esposa (o), el día de la Madre, la Graduación, etc., etc., son solo fechas en las que él puede tener que ausentarse, y la familia debe de aprender a disfrutar, no hacer dramas, y la esposa tiene que volverse una excelente cronista, para describirle y platicarle todo con minuciosidad, ja,ja,ja, para eso yo me pinto sola, con decirles que a veces le platicaba yo a Tom algunos eventos, y él me decía muy sonriente, "yo estaba ahí", ja,ja,ja
 Bueno, pues con el giro de 180º que dio nuestra vida, con el cierre de CMA, todo cambio, entonces supimos lo que era ser terrícolas, y no solo terrícolas convencionales, terrícolas desempleados.
Todo lo malo, invariablemente tiene algo bueno, si no,  la cosa sería gachísima, ¿no creen?.
Nunca habíamos pasado tanto tiempo juntos, 24/7 como se dice en estos tiempos, y entonces reafirmamos algo que ya veníamos sospechando desde hace como treinta y tantos años, que estamos hechos el uno para la otra, que nos queremos y nos disfrutamos, que la compañía mutua nos es agradable y que nunca habíamos tenido oportunidad de convivir así, tan terrícolamente  (palabra de mi autoría), y eso fue realmente muy padre, porque yo siempre había pensado que como Tom viajaba tanto, pues hasta me daba oportunidad de extrañarle.
Entonces Tom salió de la casa y yo me quedé, estaba leyendo un libro muy tranquila cuando sonó el teléfono, la llamada en Inglés, gracias a Dios que el idioma de Shakespeare y yo tenemos una relación armoniosa,  el hombre que estaba del otro lado de la línea, también estaba del otro lado del mundo, era un Capitán de Etihad, cuyo nombre no recuerdo, pero buscaba al Capitán Tom, para invitarle a participar en un concurso de selección para Capitanes de A/320,  yo casi me muero de la emoción, aunque he de decirles que conservé la calma, me vi muy pro, nada de demostraciones efusivas, le dije al Cap. que el Cap. Tom regresaría en 2 hr y que si quería darme su tel y que él se comunicaría a la brevedad, el Cap. me respondió que él se volvía a comunicar, casi me muero, ya saben, empiezas a pensar, y si no lo llama, y si le hablan a otros, ya saben como es la mente de alborotada cuando deseas algo y estás a punto de turrón.
Le hablo a Tom al celular, yo súper alborotada, y él, que siempre ha sido muy ecuánime, me dice, "ok", nada más, "ok".
Cuando regresó Tom a la casa, yo estaba tan feliz, ahora había que esperar la llamada y como dice el Poeta, ......y nos dieron las dos y las tres, las cuatro, las cinco y......... las seis, y nada que no hablaba el Cap.,  yo casi me moría, lo que no tomaba  en cuenta era la diferencia de horario, o sea, el Cap. ya estaba durmiendo, ya no eran horas de oficina, cuando él llamó casi terminaba su horario de trabajo, yo era todo nerviosismo, si sonaba el teléfono me alborotaba, no quería que nadie lo usara, ya saben, teléfono rojo, sólo para recibir esa precisa llamada, Tom muy tranquilo me dice, va a llamar hasta mañana, o sea que estáte tranquila, hoy ya no es hora de oficina, en ese momento me cayó el veinte, ni siquiera pensé que el Cap. estaba del otro lado del Globo Terráqueo.....había que esperar.   To be continued......

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