lunes, 3 de diciembre de 2018

33 horas de viaje, cansada pero contenta!!!

Cada que me embarco con destino a la Smógpolis de mis amores, me sucede lo mismo, días previos al viaje, me enfrasco en una lucha colosal con mi equipaje, como dijo mi querido Maestro William Shakespeare,  versión Hormiga, llevar o no llevar, he ahí el dilema . Cada día es más problemático viajar con tus pertenencias, sin embargo, el equipaje es súper importante, se convierte en algo así como tu compañero de viaje, sobre todo si el trayecto lo realizas sola, tú y tu alma, tú y tu consciencia, sin más compañía que tu celular, tu lap, y tu libro, ahora electrónico, que desde que existe, es algo maravilloso, es como traer una biblioteca en tu bolso de mano.
En esta ocasión, he de decirles que se me atravesó un viaje lejano, fuimos a Australia, aprovechamos unos días libres que tuvo Tom, y nos lanzamos a una fiesta de una buena amiga Australiana, Wendy, una Capitana que conocimos en Chinópolis, tuvo a bien festejar su cumple, aprovechamos la ocasión para cenar con unos excelentes amigos, Adriana y Stephano, la pasamos muy padre, esto de ser expatriado es algo muy interesante, ahora tenemos amigos de lugares tan diversos, con culturas, costumbres, idiomas, trabajos, estilos de vida, totalmente diferentes, todos tienen sin embargo, algo en común, son personas lindas, que comparten con nosotros el gusto por la vida, el interés de conservar una bonita amistad, aun a la distancia.
Australia, por cierto, es un país impresionante, enorme, exótico, lleno de vida, con una fauna tan diversa, vale la pena visitar el zoológico, que he de decirles que es muy agradable, los animales, que no son muchos, están súper consentidos, viven casi libres, en lo más parecido a su habitad, es de los pocos zoológicos que te dejan un buen sabor de boca el haberlos visitado. Este zoológico pertenece a la familia de Steve Irwin, el fallecido cazador de cocodrilos, cuya familia siguió con su estilo de vida, conservando su interés y su amor por la vida salvaje, por el contacto con todo tipo de animales, de manera tal, que el recuerdo de Steve sigue vivo en  toda Australia, es parte de su legado, hasta se siente su presencia.
Regresamos de Australia y no llegaron nuestras maletas, yo estuve un día en el Arenero y al otro salí bien temprano con rumbo a mi querido México, como iba a tener una escala de 10 horas, pedí que mi equipaje lo enviaran hasta Smógpolis, Picho me aconsejó que no hiciera eso, porque no me iba a llegar, pero la necedad es una de mis características personales,  me ganó más la flojera y la comodidad, así es de que me pasé el alto, no hice caso del sabio consejo y la documenté hasta mi destino final.
Mi viaje estuvo muuuy largo, pero como me llevo bien conmigo, me caigo bien, me se entretener, me dedico a pensar y a observar. Decididamente los aeropuertos internacionales son unos lugares muy especiales, muy interesantes, ves todo tipo de seres humanos, una que otra mascota, de las más afortunadas del planeta, pues solo viajan por el mundo aquellas que viven con lujo y confort, esas que no conocen lo que es una azotea, un patio, una reja, una cadena, que no saben lo que es pasar fríos, calores, soledad, abandono.
Durante mis horas de espera estuve en un lounge, lo cual te permite pasar el tiempo lo mejor posible, cómodamente, sin embargo, es cuando el tiempo hace de las suyas, empieza a echar la flojera y a caminar lentamente, como Chencha, no tengo idea quién haya sido esa tal mujercita, pero me la imagino bien floja, lenta y vale madres.
Por las dudas, en ese tipo de escalas, siempre tengo a bien poner mi alarma para estar pendiente y que no se me vaya a ir el avión, literal, así como se oye. Todavía a las 10 horas de escala le tuve que echar otra, pues hasta demora me tocó, llegando a Smógpolis venía yo de NY, empezaron a salir los equipajes, no tienen idea, la cantidad de bultos gigantes, la gente sigue trayendo cuanta cosa, y la Hormiga esperando, y pues me pasó aquello que ya me habían dicho que me iba a suceder, mi maleta no llegó!!!
Cuando llegué a mi jaula, abro mi closet y oh sorpresa, no había ropa, ja, ja, ja, pues motivada por el sismo le dije a Patricia María que regalara todo porque yo no lo uso, pues estoy en el arenero, solo estaban una falda, una blusa, y yo sin mi maleta!!!
Desde luego pues mi ropa, del viaje, la cual se lavó en un santiamén y me sacó del apuro, ya que el motivo de mi viaje tan rápido y sin descanso era llegar a la Toma de Posesión de mi PRESIDENTE, llegar en tiempo y forma para estar presente en el zócalo, arribé el 30 a las 7 am, ese día tuve que hacer mil cosas, entre otras jugar cartas con la Jefa de jefas, mis hermanas y mis amiguitas, a quienes extraño y no me puedo perder un viernes de jugada, aunque no haya dormido, ya dormiré cuando abandone este mundo, tiempo es lo que me ha de sobrar.
El 1 de diciembre, bien desvelada, pero  llena de emoción agarramos camino mi hermana Lupe y yo rumbo al zócalo, usamos el Metro, al cual por primera vez entré sin pagar, usando me credencial de venerable ancianita, y llegamos a nuestro destino.
Gracias a la hospitalidad de mi Comadrita Teresa, estuvimos en un balcón hermoso, en pleno zócalo capitalino, donde pudimos ver y vivir este momento histórico, el más importante en la historia del México Contemporáneo, estando en pleno evento, observando cómo se va llenando la plancha del zócalo de gente, poco a poco, primero se ve poca gente, después más y más, el tiempo va pasando, despacito, de repente ya se llenó, hasta el tope, ¿de dónde salió tanta gente?, tan diversa, de todos colores y sabores,  jóvenes y viejos, altos y chaparros, flacos y gordos, güeros y morenos,  hombres y mujeres, niños y niñas, ricos y pobres, todos por su propio pie, sin interés alguno, sin recibir ni torta, ni frutsi, ni frijol con gorgojo, todos unidos por un mismo sentimiento, todos compartiendo el mismo ideal, darle a López Obrador un voto de confianza, que nos gobierne con honradez, con honestidad, con probidad, que saque a las ratas de sus cloacas, que pertenecer al gobierno sea un privilegio, una manera de servir a la sociedad, de servir a México, que si se quiere ser millonario, enriquecerse, entonces que se vaya la persona a la IP, a trabajar, que si se desea tener sueldos millonarios y grandes prestaciones, entonces el gobierno, la burocracia no sea el camino. Que los participantes de esta aventura, de esta nueva etapa, de esta nueva forma de trabajar por el país, sean mexicanos con vocación de servicio, personas con consciencia social, con interés en el sano desarrollo de la Nación, esas que les gusta su trabajo y lo cumplen a cabalidad, gente de bien pues, no está tan difícil, solo se necesita un buen líder, ya lo tenemos, gente bonita, que ame a nuestro país, sobra, cambiar nuestro chip, vernos como lo que somos un gran pueblo, una gran nación, un país hermoso, grande, lleno de recursos naturales y con una nueva actitud, no más robos, no más saqueos, vamos por un México próspero, por un México renovado, yo la más orgullosa de mi voto. Ahora si tengo PRESIDENTE. to be continued......