Ya estábamos en el tren correcto, muy sentados, mi corazoncito empezó nivelar, a calmarse, ya saben, apliqué eso que dice, respira profundo, relájate, todo está bien.
Llegamos a Brujas muy tarde, nos aconsejaban esperar el bus, que es gratis los viernes en la noche, para ahorrarnos el taxi, eso sí que me hizo gracia, el chavo que nos lo aconsejó era joven, como que creyó que nosotros también, ja, ja, ja, la verdad a los veintitantos años como que haces esos ahorros, pero a nuestra edad, lo que te ahorras te lo gastas en el ortopedista, hicimos uso de un taxi.
Brujas me encantó, yo no había podido ir, en lo general todo el viaje fue muy bonito, muy interesante, la pasamos muy bien.
Lo que realmente me impactó y me vino a la mente en estos momentos, fue un homenaje que le hacen en Copenhague al fenómeno migratorio, que es de alcance mundial, y que a todos los pueblos les está pegando duro, unos porque la gente se sale de sus tierras por muy diversos motivos, todos o la gran mayoría de ellos, desagradables, y otros, porque la gente llega a sus tierras a quedarse, a asentarse, buscando una mejor forma de vida.
Bueno, este homenaje, son unas manos que se encuentran a la entrada de un castillo, sobre el puente que da acceso, sobresalen y se agarran, como aferrándose al piso, en actitud de desesperación, realmente impresionantes, en el mismo lugar, pero en medio del agua están otras manos que sobresalen como si el dueño de esas manos se estuviese ahogando, realmente me llegó a lo más hondo de la conciencia. Ya les he hablado de mi mente, de cómo se regresa a mil por hora a donde le da la gana, ni siquiera me avisa y mucho menos me pide permiso.
Ahí estaba yo, contemplándolas, pensando en su significado, en lo que pasó por la mente del escultor, en cuántos casos de terrible desesperanza le sirvieron para llevar a cabo su obra, magnífica, por cierto.
Entonces, mi mente se fue al Río Bravo, a la frontera de mi país con US, una frontera que divide dos mundos diametralmente opuestos, mundos que no deberían ser tan distintos, que no deberían de estar tan divididos, que deberían poder coexistir, sin muros, sin miedos de ambas partes. Los gringos con miedo de que los invada la miseria, los latinos, de toda índole, no solo mexicanos, con miedo de cruzar, pero con una imperiosa necesidad de abandonar la miseria de sus países, provocada por los malos gobiernos.
El fenómeno de la migración nació con el hombre mismo, todos somos migrantes, es nuestra naturaleza, por eso es que me llama tanto la atención el repudio que tanta gente le tiene a la misma, por ejemplo, yo soy una migrante, mi familia también, llegamos a un país del otro lado del mundo donde fuimos acogidos, donde se nos ha permitido vivir, trabajar, tener acceso a todos los servicios que el país ofrece a sus ciudadanos, conozco algunos migrantes como yo, que también viven en países ajenos al suyo, y que sin embargo, no soportan a los migrantes de Centroamérica que están llegando a México, como vía de acceso a US.
El otro día platicando con una amiguis, yo le decía, nosotros también somos migrantes, también desplazamos a algún local en una plaza de trabajo, (estamos arando, dijo la mosca, ja, ja, ja, yo no trabajo, pero mi compañero de cuarto, roomie, Tom, sí, y mucho), pero no nos sentimos fuera de la ley porque somos afortunados de tener un estatus migratorio formalizado, ¿esto nos hace distintos a otras personas que hayan salido de su país a buscar el sustento de su familia?, yo creo que no, yo más bien creo que tuvimos otra circunstancia, favorable, pero la finalidad de salir de nuestro país, fue la misma, la supervivencia, corretear la chuleta, conseguir la papa, en eso nos emparejamos todos los migrantes del mundo.
Leo tantas opiniones acerca de la política migratoria de México, ahora más estricta, presionados por el Elote Diabólico, que no quiere a los migrantes, salvo a las güerotas de Europa de Este, con esas sí hasta contrae nupcias.
Todas las opiniones son contrarias, primero que por qué les permiten libre paso, luego que por qué no les permiten libre paso, pero lo que más me impresiona es que ambas opiniones provienen de la misma persona, " tons", en qué quedamos, o solo estamos como el gallego, opinando por joder.
Volviendo al homenaje escultórico de las manos del migrante, platicando con el guía, nos comentaba, la migración es un problema grave, han muerto muchos migrantes en las aguas del Báltico, es muy triste, y sí, es muy triste, muy duro que el hombre sea el peor enemigo del hombre.
Cambiando de tema ahorita, estoy leyendo que la mamá de Emilio Lozoya fue detenida en Alemania, que estaba de vacaciones con sus nietos, entonces, mi mente se fue hasta Alemania, con esa mujer, rica, con una vida de lujos y dispendios, sin necesidad de robar, (que realmente nadie tiene esa necesidad, pero mucho menos una mujercita fifi), y pensé, ¿¿¿¿pero qué necesidad???? como dijo mi poeta consentido, Juanga, por qué tanta ambición, tanta falta de respeto para el erario público, cómo una mamá acepta que un hijo la inmiscuya en un acto delictivo, no creen que ella debió orientarlo y disuadirlo de esa conducta, en lugar de hacerse su cómplice, entonces me acordé que son PRIANACOS, y todo se derrumbó dentro de mi.... por eso perdieron. To be continued....