miércoles, 29 de mayo de 2019

El mundo es mundo, recorrerlo vale la pena!!!

Resulta que Tom tuvo vacaciones, un mes completito, lo cual es algo maravilloso, por una parte, y no tanto por la otra, ustedes saben que todo tiene su lado bueno, y su lado no tan bueno. Es como las monedas, cara y cruz. Lo bueno es que te puedes ir a donde quieras, hacer planes como a un largo  (no tan largo) plazo.  Puedes ir más lejos y mas días. Ese es el lado de la cara de la moneda, el de la cruz, es que después de esas laaaargas vacaciones, pues vas a pasar otras laaaargas  jornadas sin tener días de asueto, te la vas a llevar de corrido.
Yo como últimamente, para ser exacto hace muchimil (payasada de mi autoría), años, ya como que me siento de vacaciones permanentes, eso debido a mi avanzada edad, que ya me permite echar la flojera, realizar mis actividades a mi aire,  como dicen mis amiguis españolas.
Ahora cuando veo mujeres jóvenes, con hijos en edad escolar, me dan hasta nervios, nomás de pensar en las levantadas, las llevadas a la escuela, revisión de tares, uniformes, etc., viva la tercera edad!!!! qué viva!!!!!
Pues esta circunstancia nos ha hecho  a Tom y a mi unos seres libres, unos mochileros (sin mochila), de esos paseantes que nada más tienen que agarrar sus personal belongings, ja, ja, ja, me escuché muy pocha, pero es parte  de la expatriación, y decidir el destino.
Tom quería ir a los países nórdicos, y tomar un crucero en el Báltico, yo la verdad a donde quiera él, porque son sus vacaciones, muy merecidas, y además no conocíamos por esos lares.
Tenemos un suuuper agente de viajes, además de todas nuestras confianzas y muy eficiente, que para más gracia nos sale gratis, se trata de Picho, por  muchos de ustedes conocido.
Viajar poniéndote en sus manos es verdaderamente lo máximo, sin embargo, ser miembro de la comunidad aérea es además de un privilegio, un orgullo,  una bendición, les quiero decir que les acabo de describir la cara de la moneda, ahora, va la cruz, que como su nombre lo indica, son los inconvenientes.
Como Piloto Aviador, tienes muchas ventajas, viajas en Primera, Business, muy elegantes y consentidos, cuando se puede, quiero decirles que es la más de las veces, pero vas sujeto a espacio, esto es sujeto a humillaciones, ja, ja, ja, así decimos de broma, (aunque a veces se hace realidad) . Esto significa que cuando hay lugar todo es maravilloso, como  de cuento de hadas, las mil y una noches, pero  cuando no, cuando la gente decide acompañarte a tu vuelo, cuando parece que dicen, oye, la Hormiga va a Munich,  ¿¿¿¿por qué no nos vamos con ella???? y órale, llegas al aeropuerto muy feliz, con  tus maletas, documentos en orden y todo parece ir muy bien. El vuelo se llenó!!!
Eso siempre me ha llamado la atención, porque invariablemente, compruebo una y otra vez, que el ser humano es muy chistoso y predecible, por ejemplo, primero llegas esperando tener lugar, ya que lo tienes quieres First Class, ya que la tienes, quieres ir junto a la pareja, como que vas deseando más y más. Ahora veamos, está lleno el vuelo, entonces solo quieres un lugar, donde sea, en gayola, junto al baño, separados, ja, ja, ja, eso me demuestra que como decía mi querido Memo Rivera, QPD, a veces el pato nada, y a veces ni agua bebe.
Bueno, pues Picho nos arregló nuestro viaje, tooodo, las ruta, a dónde ir, cómo ir, por qué ir, o sea, cubrió todas las preguntas de un reportaje,  qué,  quién, cómo, cuándo, dónde y por qué.
Nos hizo un itinerario, nos sacó los boletos de avión, tren, hoteles, bueno, todo era muy padre, nos íbamos por Munich y de ahí a Bruselas. Ya después de unos días en Brujas, tomábamos un crucero en Rotterdam.
Llegamos al aeropuerto del arenero, muy felices, y que se llena el vuelo!!!, ja, ja, ja, soy muy taquillera,  cuando yo viajo la gente invariablemente quiere ir conmigo, ahí estaba  Picho, nos fue a despedir y luego él se iba a volar,  gracias a Dios a él nunca se le cierra el mundo,   todo lo arregla, a la velocidad del rayo, cambio los boletos para Atenas, de ahí a Amsterdam, de Amsterdam en tren a Brujas, todo  eso en cuestión de minutos, ja, ja, ja, nosotros nada más flojitos y cooperando. Inició el viaje,  en la cuestión aérea todo muy bien, quitando los inconvenientes de los cambios tan abruptos, pues ahí íbamos, muy felices, como niños cuando van de excursión en la primaria, llegando a Amsterdam teníamos 6 minutos para cambiar de tren, nos equivocamos de anden, nos fuimos al 12 y el tren salía en el 6, era el último tren del día, no había otra posibilidad, traíamos ya saben, 4 maletas, dos grandes y dos chicas, más mi bolsa de mano,  que es otra maleta, ja, ja, ja, y la back pack de Tom, todo eso en contra de Tom, que puede viajar con una back pack  y todavía le sobra lugar.
Cuando nos dimos cuenta del error, faltaban 3 minutos para que saliera el tren, lo vimos en su anden, nunca vi un tren tan leeeejos, parecía imposible llegar, ¿cómo le hicimos?,  ni siquiera yo lo sé, corrimos como corredores olímpicos, tuvimos la suerte de que el elevador del anden se abrió ipso facto y nos subió en tres patadas, porque eran como 50 escalones, nos subimos al tren, cerró las puertas y se lanzó hacia su destino, mi corazón palpitaba como  si se quisiera salir de mi personita, tuve que hablar con él y tranquilizarle, me volví a dar cuenta de lo que significan tres minutos, a veces mucho, a veces poco, nunca los había aprovechado tanto,  una vez sentados en nuestros asientos, ya tranquilitos, seguros de que íbamos en el camino correcto, nos reímos bastante, y empezó nuestra aventura. To be continued.....