En esta ocasión me voy a echar un salto como de 2 años, o sea les voy a platicar algo que me acaba de suceder, nada menos que el lunes 22 de marzo, o sea, es de la actual actualidad, anécdota fresca como el bolillo recién salido del horno, ese que anda uno buscando como lobo en celo, como dijo el Poeta, para hacerte una torta de bacalao, el 25 de diciembre en la mañana.
Resulta que llegó Coco, nuestro hijo mayor, de todos, o de casi todos conocido, aterrizó el domingo en la noche y como bien saben la bienvenida estuvo muy cálida, tanto así que terminó a las 5:30 del otro día. Qué padre es estar en familia, luego de echar un sueñito, por ahí de las 12:40 salimos rumbo a Dubai, teníamos que llevar a Ingrid a una cita médica, porque anda un poco mal de su espalda, y después íbamos al Hotel Armani a comer y a visitar el Burj Khalifa, nuestro plan estaba súper bien planeado valga la redundancia, que a mi me gusta mucho, redundar, me gusta, quizá porque soy un poco necia. Bueno, quiero decirles que salir de mi jaula con dirección a Dubai es lo más simple, es como salir de la cocina e ir al comedor, o sea, no hay pierde. Pues en esta ocasión, si lo hubo. A mi se me ocurrió, así nomás, de la nada, irnos por otro camino, que según yo estaba súper bueno, no había tránsito, e íbamos a llegar más rápido, lo cual entre otras no era necesario, y es prácticamente imposible, ya que la carretera de Abu Dhabi a Dubai es una recta larguísima, y los límites de velocidad son mínimo 60 km/hr, o sea que si le bajas de 60 te multan, pero puedes ir entre 120 a 140 km/ hr., realmente ya no debes ir más rápido, solo que seas Checo Pérez, pero he aquí que la Hormiga tuvo la feliz ocurrencia de agarrar otra vía, y Tom me dice, ¿estás segura?, y ahí si que me amuela siempre, pues con esa simple pregunta, como que se alocan los planetas e invariablemente algo sale mal. Yo desde luego le dije que sí estaba segura y agarramos camino, en estas arenas es muy difícil retomar la ruta correcta, una vez que te equivocas, para remendar el error tienes que andar y andar los caminos ja, ja, ja durante kilómetros, que además se traducen en tiempo y gasolina.
Ya llevábamos un buen trecho y ni un anuncio de Dubai, eso sí, un paisaje hermoso, dunas, dunas, dunas, de todos tamaños, y de repente camellos, camellos por todos lados, chicos grandes, medianos, gordos, flacos, altos, corrales con un chorro de camellos, tiendas de beduinos, y Tom, a punto de un infarto, íbamos para el Sureste, debiendo ir hacia el Norte, no manchen, la cita era a las 14:30, y en vez de ir hacia Dubai nuestro rumbo era totalmente contrario, además la carretera era un camino especial de puros camiones, trailers, de echo se llama Truck Road, me sentí Yola la trailera, ja, ja, ja.
Nunca vi tantos camellos, dunas y trailers juntos, ni escuché tantos reproches. Yo ya no sabía qué decir, la mera verdad era mi culpa, totalmente, no había razón para haber sugerido ese camino, por qué se me ocurrió, no lo sé, Coco e Ingrid se morían de risa, Tom sacaba humo por la nariz, y yo decía cualquier cantidad de bobadas, que siempre que la riego, me salen de no se dónde, gracias a que Tom si es orientado pudimos llegar a la cita de la Mosquis, con un leve retraso, eso sí no me gustó porque yo soy muy puntual, debido a que mi papá fue el hombre más puntual del mundo, y pues nos lo heredó. Una vez ya relajados, durante la comida, muy felices, porque las penas con pan son buenas, y todo se ve distinto comiendo rico, llegamos a una conclusión, la regué, síííí, pero si no la hubiera regado, nunca hubiésemos visto esos paisajes, esos camellos, y esos horribles trailers. Una vez en Dubai la pasamos súper, como la pasas siempre que estás con tus seres más queridos del mundo mundial. To be continued.....
jueves, 25 de febrero de 2016
martes, 23 de febrero de 2016
Un mundo raro
Han de estar pensando en la canción de mi muy admirado José Alfredo Jiménez, pero no, fíjense ustedes que en cualquier lugar del mundo, que no sea tu tierra, pues todo es nuevo, nada es familiar, solo que, cuando emigras a un país que está del otro lado del mundo en que te tocó en suerte nacer, la cosa se pone todavía más canija, de tal suerte que toca adaptarse, y lo más pronto que sea posible.
Lo primero que me sucedió a mi, a la hora de empezar a manejar, fue que todas las calles, las grandes avenidas, me parecían iguales, a eso había que agregarle los nombres, los cuales están en Árabe y en Inglés, gracias a Dios la mayoría de las calles están numeradas, porque las letras o signos árabes son por demás extraños, imposible familiarizarte con ellos.
Cuando empecé a manejar tenía miedo de perderme, de quedarme sin gasolina, porque una vez que te pones al volante, en las vías rápidas, que por estas arenas son la mayoría, ya no puedes preguntarle a nadie hacia donde jalar, no te puedes orillar a la orilla, ja, ja, ja, como en mi tierra, no te puedes bajar en la tienda de abarrotes más cercana, bajar el vidrio de la ventanilla para preguntarle al conductor del coche de junto hacia dónde jalar, pues a más de 40º C de temperatura, comprenderán que nadie baja su cristal, así las cosas, tienes dos opciones, hacer uso de un GPS, para lo cual necesitas tener internet, o que el coche sea muy listo y lo traiga integrado, y que tu seas todavía más lista que el coche y lo sepas programar. Otra dificultad que hay por acá, es que algunos lugares no tienen una dirección como tal, la cosa es como en los pueblos y rancherías de mi tierra, domicilio conocido, ya saben, puras señas, está medio difícil.
Un día Tom y yo nos perdimos, era de noche, habíamos ido de compras por una zona medio fea, industrial, de repente ya no sabíamos para dónde jalar, estaba súper oscuro, despoblado, no había ni a quién preguntarle nada, veíamos puras calles vacías y largas, lo bueno es que íbamos juntos, pero como ustedes saben una de las formas más fáciles de salir del estado emocional de estar perdidos, es por lo general, echarle la culpa de haberse despistado al de junto, como quien dice, la mejor defensa es el ataque, entonces empezamos a discutir, no se espanten, nada del otro mundo, simplemente, creo yo que es como un mecanismo de defensa, lo más curioso del asunto, es que vas muy bien, con luz de día, y de repente se oscurece gacho, es como si hubieran apagado la luz, bajado el switch, es algo inexplicable, no se por qué uno no se va percatando del cambio paulatinamente, porque realmente así sucede, sin embargo, cuando te das cuenta es en un momento determinado, pero preciso, ni antes ni después, sino todo lo contrario, ja, ja, ja, ¿a quién les recordé?
No veíamos nada, puras naves industriales, de repente, allá bien lejos, vislumbramos una luz, era una Mezquita, por acá hay en todos lados, chicas, grandes, medianas, era la única posibilidad de encontrar a un humano y poder salir del atolladero, nos enfilamos hacía ella, y entonces vimos un chorro de hombres saliendo del rezo, eran cientos, puros trabajadores, lo bueno es que venían de orar, como que piensas, alguien que acaba de rezar, pues se va a portar bien con el prójimo, entre tantos hombres, había un taxista, entonces Tom lo contrató para que nos sacara del atolladero, el hombre nos condujo hasta nuestra casa, dicho sea de paso, el rescate nos costo 25 dirhams, algo así como 125 pesitos, o sea que nos salió barato, y ahora cuando pasamos por ese lugar y ya sabemos donde estamos y para donde jalar, nos da mucha risa acordarnos de lo vulnerable que éramos en esos momentos, pero así es esto, por eso es que la experiencia no se compra, se adquiere, estarán de acuerdo conmigo. To be continued.......
Lo primero que me sucedió a mi, a la hora de empezar a manejar, fue que todas las calles, las grandes avenidas, me parecían iguales, a eso había que agregarle los nombres, los cuales están en Árabe y en Inglés, gracias a Dios la mayoría de las calles están numeradas, porque las letras o signos árabes son por demás extraños, imposible familiarizarte con ellos.
Cuando empecé a manejar tenía miedo de perderme, de quedarme sin gasolina, porque una vez que te pones al volante, en las vías rápidas, que por estas arenas son la mayoría, ya no puedes preguntarle a nadie hacia donde jalar, no te puedes orillar a la orilla, ja, ja, ja, como en mi tierra, no te puedes bajar en la tienda de abarrotes más cercana, bajar el vidrio de la ventanilla para preguntarle al conductor del coche de junto hacia dónde jalar, pues a más de 40º C de temperatura, comprenderán que nadie baja su cristal, así las cosas, tienes dos opciones, hacer uso de un GPS, para lo cual necesitas tener internet, o que el coche sea muy listo y lo traiga integrado, y que tu seas todavía más lista que el coche y lo sepas programar. Otra dificultad que hay por acá, es que algunos lugares no tienen una dirección como tal, la cosa es como en los pueblos y rancherías de mi tierra, domicilio conocido, ya saben, puras señas, está medio difícil.
Un día Tom y yo nos perdimos, era de noche, habíamos ido de compras por una zona medio fea, industrial, de repente ya no sabíamos para dónde jalar, estaba súper oscuro, despoblado, no había ni a quién preguntarle nada, veíamos puras calles vacías y largas, lo bueno es que íbamos juntos, pero como ustedes saben una de las formas más fáciles de salir del estado emocional de estar perdidos, es por lo general, echarle la culpa de haberse despistado al de junto, como quien dice, la mejor defensa es el ataque, entonces empezamos a discutir, no se espanten, nada del otro mundo, simplemente, creo yo que es como un mecanismo de defensa, lo más curioso del asunto, es que vas muy bien, con luz de día, y de repente se oscurece gacho, es como si hubieran apagado la luz, bajado el switch, es algo inexplicable, no se por qué uno no se va percatando del cambio paulatinamente, porque realmente así sucede, sin embargo, cuando te das cuenta es en un momento determinado, pero preciso, ni antes ni después, sino todo lo contrario, ja, ja, ja, ¿a quién les recordé?
No veíamos nada, puras naves industriales, de repente, allá bien lejos, vislumbramos una luz, era una Mezquita, por acá hay en todos lados, chicas, grandes, medianas, era la única posibilidad de encontrar a un humano y poder salir del atolladero, nos enfilamos hacía ella, y entonces vimos un chorro de hombres saliendo del rezo, eran cientos, puros trabajadores, lo bueno es que venían de orar, como que piensas, alguien que acaba de rezar, pues se va a portar bien con el prójimo, entre tantos hombres, había un taxista, entonces Tom lo contrató para que nos sacara del atolladero, el hombre nos condujo hasta nuestra casa, dicho sea de paso, el rescate nos costo 25 dirhams, algo así como 125 pesitos, o sea que nos salió barato, y ahora cuando pasamos por ese lugar y ya sabemos donde estamos y para donde jalar, nos da mucha risa acordarnos de lo vulnerable que éramos en esos momentos, pero así es esto, por eso es que la experiencia no se compra, se adquiere, estarán de acuerdo conmigo. To be continued.......
viernes, 19 de febrero de 2016
Las desventajas del Tercer Mundo
En este mundo, siempre hay políticas que aplican parejo, para todos, sin importar habilidades, experiencia, etc., etc., de manera tal, que aquí en el Arenero, todos los ciudadanos de US, Canadá, Unión Europea, Singapur, Australia, Japón, Corea, y demás países considerados del Primer Mundo obtienen su licencia de manejo de forma inmediata, solo tienen que presentarse con la licencia de conducir vigente de su país, su visa de residente, realizar el pago correspondiente y les expiden su licencia Emirati inmediatamente.
Sin embargo, si perteneces al Tercer Mundo, entonces, no importa que seas un Checo Pérez al volante, que tengas chingomil horas de manejo por las calles de Smógpolis, enfrentando los embotellamientos y demás vicisitudes a las que hay que sobreponerse día a día para llevar a los niños a la escuela, para ir al trabajo, etc., etc. He aquí que me presenté a sacar mi licencia de manejo, lo primero era hacer traducir al Árabe mi licencia Mexicana, lo cual me pareció totalmente innecesario, ya que si no la hacen válida, como para qué la quieren traducir, en fin, me dio mucho gusto tener un nombre tan largo, ya que salió bien caro el asunto, siquiera se tardaron traduciendo mi nombre de pila. Después tienes que hacer un curso teórico de 7 hr., lo puedes hacer en un solo día, intensivo, desde luego más caro, presentar un examen por computadora u oral (no como los de Mónica Lewinsky, ja, ja, ja), y si lo pasas te dan cita para el examen de práctica, el cual es realizado en un coche escuela, con un instructor con cara de pocos amigos y una Oficial de la Policía que lleva su cabello cubierto y va atrás, ya saben que la mujer y el hombre por acá no deben estar a solas nunca.
Hice mi curso, desde luego intensivo, ya saben, ya me urgía, he manejado prácticamente toda mi vida, hay dos formas de sacar la licencia, para conducir automóviles de transmisión automática o para transmisión manual, si sacas la manual puedes manejar cualquier vehículo, si sacas la automática el seguro no te cubre en caso de conducir un coche manual, casi nadie saca esta licencia porque la mayoría de los coches son automáticos, pero yo, desde luego, me inscribí para sacar la licencia manual, ya que siempre he sostenido que si no sabes manejar un coche manual, pues realmente no sabes manejar.
Me citaron a las 8:00 am, nos pasaron a un camión, éramos como 30 mujercitas bellas, todas con cara de ogggg, como si fuéramos al matadero, había de todo, desde luego todas éramos de países del infra mundo, ja, ja, ja. Pensé, a ver a qué horas me toca a mi, y en esas estaba cuando me nombran, "María", porque por estas arenas soy María, resultó que fui la única que pidió el examen para licencia manual, por lo cual pues fui la primera, y el coche donde hice el examen solo era para mi uso, terminando mi examen lo tenían que regresar a su base.
Cuando me senté en el coche, saludé a la Policía que estaba atrás sentada, me contestó muy seria, el examinador más serio, con cara de te voy a reprobar, (porque he de decirles que una gran cantidad de examinados reprueba, casi la mayoría), no respondió a mi saludo, entonces me acomodé, me puse mi cinturón, ajusté los espejos, más bien hice como que los ajusté, y le pregunté que si ya podía yo empezar, asintió con la cabeza, parecía mudo, pensé, me quiere intimidar, asustar, pero ya estoy muy ruca para que me asuste un examinador, que me va a calificar haciendo algo que vengo realizando toda mi vida, además el que maneja en mi tierra, maneja hasta en la Conchinchina, entonces me relaje, pensé, lo que siempre pienso, fuego, calma......más fuego.....
Arranqué, ya saben, aquí hay mucho tránsito, sobre todo en el área donde te hacen el examen, pasan camiones enormes, es una zona industrial, tenía que incorporarme a una calle principal, seguir unos metros, dar una vuelta en U, tomar una glorieta, salir de la glorieta, desde luego el examinador va viendo qué haces, si usas los espejos, si pones direccionales, si observas la velocidad adecuada, etc., al salir de la glorieta el hombre me hace seña de que me detenga. Me paré, ya saben alto total, freno de mano y en eso me dice, salga del vehículo, oh!!! por primera vez escuché su voz, en eso llega un chofer por el auto y me dice súbase atrás por favor, la oficial que iba atrás, ya se había bajado, me dio mi resultado, estaba en Árabe. Me senté en el asiento de atrás y el chofer me dice muy amable, cómo le fue y yo le contesto, no se, y le doy el papel, y él me dice, felicidades, aprobó su examen, en ese momento abrí mis alas, ahora sí, ahí se ven...... To be continued.....
Sin embargo, si perteneces al Tercer Mundo, entonces, no importa que seas un Checo Pérez al volante, que tengas chingomil horas de manejo por las calles de Smógpolis, enfrentando los embotellamientos y demás vicisitudes a las que hay que sobreponerse día a día para llevar a los niños a la escuela, para ir al trabajo, etc., etc. He aquí que me presenté a sacar mi licencia de manejo, lo primero era hacer traducir al Árabe mi licencia Mexicana, lo cual me pareció totalmente innecesario, ya que si no la hacen válida, como para qué la quieren traducir, en fin, me dio mucho gusto tener un nombre tan largo, ya que salió bien caro el asunto, siquiera se tardaron traduciendo mi nombre de pila. Después tienes que hacer un curso teórico de 7 hr., lo puedes hacer en un solo día, intensivo, desde luego más caro, presentar un examen por computadora u oral (no como los de Mónica Lewinsky, ja, ja, ja), y si lo pasas te dan cita para el examen de práctica, el cual es realizado en un coche escuela, con un instructor con cara de pocos amigos y una Oficial de la Policía que lleva su cabello cubierto y va atrás, ya saben que la mujer y el hombre por acá no deben estar a solas nunca.
Hice mi curso, desde luego intensivo, ya saben, ya me urgía, he manejado prácticamente toda mi vida, hay dos formas de sacar la licencia, para conducir automóviles de transmisión automática o para transmisión manual, si sacas la manual puedes manejar cualquier vehículo, si sacas la automática el seguro no te cubre en caso de conducir un coche manual, casi nadie saca esta licencia porque la mayoría de los coches son automáticos, pero yo, desde luego, me inscribí para sacar la licencia manual, ya que siempre he sostenido que si no sabes manejar un coche manual, pues realmente no sabes manejar.
Me citaron a las 8:00 am, nos pasaron a un camión, éramos como 30 mujercitas bellas, todas con cara de ogggg, como si fuéramos al matadero, había de todo, desde luego todas éramos de países del infra mundo, ja, ja, ja. Pensé, a ver a qué horas me toca a mi, y en esas estaba cuando me nombran, "María", porque por estas arenas soy María, resultó que fui la única que pidió el examen para licencia manual, por lo cual pues fui la primera, y el coche donde hice el examen solo era para mi uso, terminando mi examen lo tenían que regresar a su base.
Cuando me senté en el coche, saludé a la Policía que estaba atrás sentada, me contestó muy seria, el examinador más serio, con cara de te voy a reprobar, (porque he de decirles que una gran cantidad de examinados reprueba, casi la mayoría), no respondió a mi saludo, entonces me acomodé, me puse mi cinturón, ajusté los espejos, más bien hice como que los ajusté, y le pregunté que si ya podía yo empezar, asintió con la cabeza, parecía mudo, pensé, me quiere intimidar, asustar, pero ya estoy muy ruca para que me asuste un examinador, que me va a calificar haciendo algo que vengo realizando toda mi vida, además el que maneja en mi tierra, maneja hasta en la Conchinchina, entonces me relaje, pensé, lo que siempre pienso, fuego, calma......más fuego.....
Arranqué, ya saben, aquí hay mucho tránsito, sobre todo en el área donde te hacen el examen, pasan camiones enormes, es una zona industrial, tenía que incorporarme a una calle principal, seguir unos metros, dar una vuelta en U, tomar una glorieta, salir de la glorieta, desde luego el examinador va viendo qué haces, si usas los espejos, si pones direccionales, si observas la velocidad adecuada, etc., al salir de la glorieta el hombre me hace seña de que me detenga. Me paré, ya saben alto total, freno de mano y en eso me dice, salga del vehículo, oh!!! por primera vez escuché su voz, en eso llega un chofer por el auto y me dice súbase atrás por favor, la oficial que iba atrás, ya se había bajado, me dio mi resultado, estaba en Árabe. Me senté en el asiento de atrás y el chofer me dice muy amable, cómo le fue y yo le contesto, no se, y le doy el papel, y él me dice, felicidades, aprobó su examen, en ese momento abrí mis alas, ahora sí, ahí se ven...... To be continued.....
jueves, 11 de febrero de 2016
Hogar, dulce hogar
Recogimos el equipaje, nos fuimos a casa de Picho, ahí estaba Tom, a la mañana siguiente nos iríamos a nuestra jaula, (aunque la jaula sea de oro......., ja, ja, ja), todo era emoción, recuerden que una de las cosas más padres que hay en este mundo es estrenar, lo que sea, una blusa, unos zapatos, una bolsa, pero, estrenar un inmueble, ufffff!!!!, es algo muy especial, conlleva mucho trabajo, mucha expectativa, cuando lo eliges lo haces por una diversidad de motivos, el presupuesto, el tamaño, el proyecto, la localización, que si está iluminado u obscuro (porque si eres descendiente de Drácula, lo quieres obscuro), etc., etc., pero nunca sabes, hasta que lo habitas, si vas a estar a gusto, si el inmueble va a cubrir tus necesidades y qué vecinos vas a tener. En México, por ejemplo, te pueden tocar todo tipo de especímenes alrededor de tu jaula, pero, por lo general, todos tienen un común denominador (salvo honrosas excepciones), todos son Mexicanos, acá por el contrario, ninguno de tus vecinos será Mexicano, esa sí sería la honrosa excepción. Entonces, llegamos al depa, llenos de ilusiones y de equipaje, éramos los únicos, en todo el edificio, como era nuevo el conjunto, todavía no se habitaban los departamentos, apenas unos cuantos pero de otros edificiios. Parecía el pueblo fantasma, y lo peor, nadie conocía el conjunto, incluso los taxistas, les decías a dónde querías ir y ponían cara de what??? Algunos te preguntaban si sabías llegar, Tom si podía dirigirlos, yo desde luego que claro que nooooo.
Es una sensación bien extraña eso de llegar a colonizar, acá vives con mucha seguridad, eso ayudó a no sentirme miedosa, pero qué creen que he observado, las multitudes son terribles, cuando estás en un lugar lleno de gente, como que te intimida, yo voy a la Villa con mi primo Ernesto (saludos), y con otros peregrinos (a), que se nos unen, todos los años el 11 de diciembre en la noche, somos millones de Guadalupanos, sí leyeron bien, millones, a lo largo de la jornada, de tal suerte, que vas caminando en medio de una multitud, eso sí, ese día todos somos inofensivos, en esa fecha del año podrán ir junto a ti los mismísimos Dimas o Gestas, y ninguno de los dos te hará presa de sus malas costumbres, conservarás tu cartera y tu integridad, lo cual es digno de un análisis psicológico. Bueno, algunas personas no pueden estar en un lugar tan concurrido, les entra como angustia, pues también los lugares vacíos tienen lo suyo, se siente bien raro ser el único mortal que está en un edificio, no se oye ni un ruido, te asomas y no hay nadie, estás como en la dimensión desconocida, Tom se iba de vuelo y yo me quedaba sola con mi soledad, como dice Maricela, a lo mejor nunca han escuchado esa canción, creo que es del Bucky, solo tenía TV, ah, cómo te acompaña una cajita de esas, bueno ahora ya no es cajita, ahora son planitas, muy a pesar de lo que opinan de ella algunos (pocos), detractores, que piensan que son innecesarias y embrutecedoras, pues gracias a mi pantalla y a algunos libros que pude traer conmigo, puede sobrevivir a mi casi vida de monja, así sería mi estancia en elArenero hasta que pudiera sacar mi licencia de conducir, para lo cual había que hacer curso teórico y examen práctico, y todo esto, por ser ciudadana del Tercer Mundo..... To be continued....
Es una sensación bien extraña eso de llegar a colonizar, acá vives con mucha seguridad, eso ayudó a no sentirme miedosa, pero qué creen que he observado, las multitudes son terribles, cuando estás en un lugar lleno de gente, como que te intimida, yo voy a la Villa con mi primo Ernesto (saludos), y con otros peregrinos (a), que se nos unen, todos los años el 11 de diciembre en la noche, somos millones de Guadalupanos, sí leyeron bien, millones, a lo largo de la jornada, de tal suerte, que vas caminando en medio de una multitud, eso sí, ese día todos somos inofensivos, en esa fecha del año podrán ir junto a ti los mismísimos Dimas o Gestas, y ninguno de los dos te hará presa de sus malas costumbres, conservarás tu cartera y tu integridad, lo cual es digno de un análisis psicológico. Bueno, algunas personas no pueden estar en un lugar tan concurrido, les entra como angustia, pues también los lugares vacíos tienen lo suyo, se siente bien raro ser el único mortal que está en un edificio, no se oye ni un ruido, te asomas y no hay nadie, estás como en la dimensión desconocida, Tom se iba de vuelo y yo me quedaba sola con mi soledad, como dice Maricela, a lo mejor nunca han escuchado esa canción, creo que es del Bucky, solo tenía TV, ah, cómo te acompaña una cajita de esas, bueno ahora ya no es cajita, ahora son planitas, muy a pesar de lo que opinan de ella algunos (pocos), detractores, que piensan que son innecesarias y embrutecedoras, pues gracias a mi pantalla y a algunos libros que pude traer conmigo, puede sobrevivir a mi casi vida de monja, así sería mi estancia en elArenero hasta que pudiera sacar mi licencia de conducir, para lo cual había que hacer curso teórico y examen práctico, y todo esto, por ser ciudadana del Tercer Mundo..... To be continued....
lunes, 8 de febrero de 2016
Así sí baila mi'ja con el señor
Por fin estaba yo en el avión correcto, en la ruta debida, todo en su lugar. Los planetas se alinearon y yo iba muy consentida. Imagínense, mamá del Copiloto, esposa de otro colega, pelirroja, cuando el Capitán era otro pelirrojo y estaba muy contento de que Picho y yo fuéramos, también, descendientes de los Vikingos. (Que la verdad, dicho sea de paso, eran unos malandrines, ja, ja, ja. Por ejemplo, les he de decir que existe la costumbre de darse un pellizco cuando ves a un pelirrojo(a), y esto viene desde tiempos remotos, en que ver un pelirrojo era de mala suerte pues quería decir que los vikingos habían llegado a la población, y eran como las rabia, o sea que no traían nada bueno .
Abordo de estos vuelos trasatlánticos, en esta línea aérea, la mejor del mundo, siempre viaja un Chef, en esta ocasión era una chava, la cual me atendió súper dupper.
Las 14 horas de vuelo se me hicieron pocas, eso es lo más curioso de todo, cuando la pasas padre, todo fluye, el tiempo se resbala, se va como agua entre las manos, de repente, escuchas, ponga su respaldo en forma vertical, etc., etc., y entonces piensas, ¿¿¿qué??? ¿ya ? ¿tan rápido?.
Cuando me bajé del avión, me pasó algo muy extraño, ya había yo estado en varias ocasiones en el Arenero, pero ahora llegaba como RESIDENTE. Órale, no me había caído el 20, hasta que en Migración, por primera vez me tuve que formar en la fila de los residentes, los turistas tienen que pasar al EYE SCAN, a que les chequen con un aparato la pupila o el iris, o una especie de huella que no es dactilar sino óptica, o algo así, y después pasar con el oficial de Migración, el cual, no te pregunta nada de nada, está siempre vestido de local, ya saben como en las películas de Laurence de Arabia, o en Las mil y una noches. El hombre (por lo general son hombres, aunque hay una que otra mujercita bella, que intuyes que es bella, porque no le ves más que los ojos, eso sí muy pelones y maquillados), ellos llevan su afgani blanco y ellas su abaya negra y ambos el cabello cubierto.
No te preguntan nada, se limitan a ver que seas el mismo(a) que porta el pasaporte (ja,ja,ja), te sellan tu entrada y eso es todo, no es como en Gringolandia u otros países en los que te andan interrogando, que a qué vas, por qué vas, con quién vas, cuánto tiempo vas, o sea que el asunto "vas" se responde en todas sus modalidades, acá no.
Algo que la verdad es digno de mencionarse es la diversidad étnica que viaja en este tipo de vuelos, la cual inicia con la tripulación, que se compone como de más de 20 personas, y todas ellas de distintas partes del mundo, entonces cuando dan el anuncio de bienvenida también te informan qué idiomas se hablan en ese vuelo, es sorprendente la diversidad de lenguas que pueden converger en cada vuelo algunas ni siquiera sabes de dónde son, a qué parte del mundo pertenecen, en Etihad hay empleados de alrededor de 150 países, prácticamente el mundo completito forma parte de su nómina. Los pasajeros, qué onda, hay de todo el mundo, con ropa de los sitios más diversos, sobre todo las mujeres, unas van cubiertas casi totalmente y otras todo lo contrario, otra cosa que llama mucho mi atención es la cantidad de sillas de ruedas que se usan en todos estos vuelos, la mayoría por personas mayores, pero hasta se hace una cola larga para poder abordar, cada silla con su usuario y su empleado respectivo, he llegado a contar hasta 15 sillas de ruedas, en México jamás he visto más de 3 o 4, eso me hace disertar que en el Arenero los pasajeros están muy consentidos o en México están muy abandonados, o muy sanotes y no necesitan de estas facilidades. To be continued......
Abordo de estos vuelos trasatlánticos, en esta línea aérea, la mejor del mundo, siempre viaja un Chef, en esta ocasión era una chava, la cual me atendió súper dupper.
Las 14 horas de vuelo se me hicieron pocas, eso es lo más curioso de todo, cuando la pasas padre, todo fluye, el tiempo se resbala, se va como agua entre las manos, de repente, escuchas, ponga su respaldo en forma vertical, etc., etc., y entonces piensas, ¿¿¿qué??? ¿ya ? ¿tan rápido?.
Cuando me bajé del avión, me pasó algo muy extraño, ya había yo estado en varias ocasiones en el Arenero, pero ahora llegaba como RESIDENTE. Órale, no me había caído el 20, hasta que en Migración, por primera vez me tuve que formar en la fila de los residentes, los turistas tienen que pasar al EYE SCAN, a que les chequen con un aparato la pupila o el iris, o una especie de huella que no es dactilar sino óptica, o algo así, y después pasar con el oficial de Migración, el cual, no te pregunta nada de nada, está siempre vestido de local, ya saben como en las películas de Laurence de Arabia, o en Las mil y una noches. El hombre (por lo general son hombres, aunque hay una que otra mujercita bella, que intuyes que es bella, porque no le ves más que los ojos, eso sí muy pelones y maquillados), ellos llevan su afgani blanco y ellas su abaya negra y ambos el cabello cubierto.
No te preguntan nada, se limitan a ver que seas el mismo(a) que porta el pasaporte (ja,ja,ja), te sellan tu entrada y eso es todo, no es como en Gringolandia u otros países en los que te andan interrogando, que a qué vas, por qué vas, con quién vas, cuánto tiempo vas, o sea que el asunto "vas" se responde en todas sus modalidades, acá no.
Algo que la verdad es digno de mencionarse es la diversidad étnica que viaja en este tipo de vuelos, la cual inicia con la tripulación, que se compone como de más de 20 personas, y todas ellas de distintas partes del mundo, entonces cuando dan el anuncio de bienvenida también te informan qué idiomas se hablan en ese vuelo, es sorprendente la diversidad de lenguas que pueden converger en cada vuelo algunas ni siquiera sabes de dónde son, a qué parte del mundo pertenecen, en Etihad hay empleados de alrededor de 150 países, prácticamente el mundo completito forma parte de su nómina. Los pasajeros, qué onda, hay de todo el mundo, con ropa de los sitios más diversos, sobre todo las mujeres, unas van cubiertas casi totalmente y otras todo lo contrario, otra cosa que llama mucho mi atención es la cantidad de sillas de ruedas que se usan en todos estos vuelos, la mayoría por personas mayores, pero hasta se hace una cola larga para poder abordar, cada silla con su usuario y su empleado respectivo, he llegado a contar hasta 15 sillas de ruedas, en México jamás he visto más de 3 o 4, eso me hace disertar que en el Arenero los pasajeros están muy consentidos o en México están muy abandonados, o muy sanotes y no necesitan de estas facilidades. To be continued......
viernes, 5 de febrero de 2016
Prueba superada
La demora no tenía para cuando, Ilda tenía la prisa y el pendiente de llegar a ver a su bebé, yo ya la verdad como que me andaba resignando a mi destino, fuera cual fuere, si no llegaba a la conexión con Washington, Delta me tenía que acomodar en un hotel y por su cuenta, entonces me entró como una paz interior, ya saben que cuando me aquejan los pendientes, invariablemente recurro a respirar hondo y profundo y me remito a las sabias palabras que Tom me enseñó hace cualquier cantidad de años: fuego.....calma.....más fuego.......más calma.
Por fin, abordamos rumbo a Houston, decidí ya no ver el reloj, lo que haya de ser será, como dice la canción. Cuando el avión aterrizó, los de Delta me dijeron recoja su equipaje y póngalo en la banda de conexiones y váyase a la sala x, lo más rápido que pueda. Oggggg, cuando llegué ya estaban abordando, fui la última en subir, me senté, me abroché el cinturón, mi mente se fue directito a mi equipaje, ¿y si no dio tiempo de subirlo?, un frío intenso recorrió todo mi ser, no tendría ropa para el otro día, ni mi "piyi", en eso me di cuenta de que estaba siendo muy negativa, como atrayendo la mala vibra, decidí no seguir por ese camino.
Cuando llegué a Washington, todo estaba bajo control, mi equipaje en la banda, parecía yo María Felix, por aquello de mis tres maletotas, agarré un taxi y llegué al hotel donde ya estaba Picho esperándome, los miembros de la tripulación también me recibieron muy bien, todos estaban preocupados por mi suerte, ja,ja, ja.
El Capitán que iba al mando del vuelo era pelirrojo, como Picho y yo, él estaba muy enterado de las estadísticas sobre los pelirrojos, (2 % de la población mundial, conocía un chorro de datos curiosos), y sostenía la teoría de que en 50 años, los pelirrojos nos vamos a extinguir, pues es un gen regresivo que se va perdiendo, me dijo que su mamá era pelirroja, fueron un chorro de hermanos y solo él salió pelirrojo, que él tenía 3 hijos y ninguno pelirrojo, yo le dije que yo sí tengo 2 hijos pelirrojos, yo ya cumplí con mi cuota, además le completé, en mi tierra hay un dicho muy sabio que dice : yerba mala, nunca muere, ja, ja, ja. Yo creo que no lo dejé muy convencido, a mi ya me dio la curiosidad, de esto hace ya 2 años, pero no creo estar por este mundo dentro de 48 años , tendría yo 107 , y si estoy, la neta creo que ni me voy a acordar de esta situación, ya no voy a saber ni de qué color tuve el cabello, o si alguna vez lo tuve, ja, ja, ja.
Ya no gocé de mis 48 horas con mi bebé, pero sí pasé unas 36, las cuales fueron muy provechosas, porque Picho es un estupendo guía de turistas, y le sabe sacar jugo a la vida. Cuando hube abordado el avión, con destino final, el Arenero, viendo a Picho uniformado, formando parte de la tripulación, vi por la ventanilla y el avionzote, se reflejaba en un ventanal de la terminal, un A/340. Entonces me regresé en mi mente y en mi corazón a el 28 de octubre de 1984, cuando nació Picho, y se me fueron presentando momentos de nuestra vida juntos, eran como flashazos, bebé, niño, joven, y ahora hombre, profesionista, padre de familia, caray, cómo han pasado los años, las vueltas que dio la vida......Ay, ya me estoy poniendo a cantar, mejor ahí la dejamos. To be continued......
Por fin, abordamos rumbo a Houston, decidí ya no ver el reloj, lo que haya de ser será, como dice la canción. Cuando el avión aterrizó, los de Delta me dijeron recoja su equipaje y póngalo en la banda de conexiones y váyase a la sala x, lo más rápido que pueda. Oggggg, cuando llegué ya estaban abordando, fui la última en subir, me senté, me abroché el cinturón, mi mente se fue directito a mi equipaje, ¿y si no dio tiempo de subirlo?, un frío intenso recorrió todo mi ser, no tendría ropa para el otro día, ni mi "piyi", en eso me di cuenta de que estaba siendo muy negativa, como atrayendo la mala vibra, decidí no seguir por ese camino.
Cuando llegué a Washington, todo estaba bajo control, mi equipaje en la banda, parecía yo María Felix, por aquello de mis tres maletotas, agarré un taxi y llegué al hotel donde ya estaba Picho esperándome, los miembros de la tripulación también me recibieron muy bien, todos estaban preocupados por mi suerte, ja,ja, ja.
El Capitán que iba al mando del vuelo era pelirrojo, como Picho y yo, él estaba muy enterado de las estadísticas sobre los pelirrojos, (2 % de la población mundial, conocía un chorro de datos curiosos), y sostenía la teoría de que en 50 años, los pelirrojos nos vamos a extinguir, pues es un gen regresivo que se va perdiendo, me dijo que su mamá era pelirroja, fueron un chorro de hermanos y solo él salió pelirrojo, que él tenía 3 hijos y ninguno pelirrojo, yo le dije que yo sí tengo 2 hijos pelirrojos, yo ya cumplí con mi cuota, además le completé, en mi tierra hay un dicho muy sabio que dice : yerba mala, nunca muere, ja, ja, ja. Yo creo que no lo dejé muy convencido, a mi ya me dio la curiosidad, de esto hace ya 2 años, pero no creo estar por este mundo dentro de 48 años , tendría yo 107 , y si estoy, la neta creo que ni me voy a acordar de esta situación, ya no voy a saber ni de qué color tuve el cabello, o si alguna vez lo tuve, ja, ja, ja.
Ya no gocé de mis 48 horas con mi bebé, pero sí pasé unas 36, las cuales fueron muy provechosas, porque Picho es un estupendo guía de turistas, y le sabe sacar jugo a la vida. Cuando hube abordado el avión, con destino final, el Arenero, viendo a Picho uniformado, formando parte de la tripulación, vi por la ventanilla y el avionzote, se reflejaba en un ventanal de la terminal, un A/340. Entonces me regresé en mi mente y en mi corazón a el 28 de octubre de 1984, cuando nació Picho, y se me fueron presentando momentos de nuestra vida juntos, eran como flashazos, bebé, niño, joven, y ahora hombre, profesionista, padre de familia, caray, cómo han pasado los años, las vueltas que dio la vida......Ay, ya me estoy poniendo a cantar, mejor ahí la dejamos. To be continued......
lunes, 1 de febrero de 2016
Siempre lo malo, trae algo bueno
La mera verdad, no lo podía creer, ahí estaba yo, otra vez pasando aceite, como dijo el Poeta, todo se derrumbó dentro de mi, mi viaje tan bien planeado estaba tambaleándose, y fíjense lo que son las cosas y cómo se las gastan en la líneas aéreas, el representante de tierra me dice muy gentil, no se preocupe la vamos a mandar por Houston y allá conecta para Washington. Cuando llego al mostrador, la mujer me pide un hotel en Houston, ya saben, dirección completa, hasta con C.P. y número telefónico, le explico que no tengo esos datos porque yo iba por Washington y me cambiaron ellos el destino, y entonces me dice que así no me puede documentar. Bueno, luego de enfrentar una batalla como contra uno de esos gigantes a los que hacía frente el Quijote de la Mancha, para que me entiendan, tuvo que presentarse el mero mero, el supervisor de turno, y él conseguirme los datos del hotel, ufff, por qué hay personas trabajando, haciendo difícil todo lo que se puede hacer fácil, no entiendo, que alguien me explique!!!. Ya con mi pase de abordar, no pude desayunar con el Canelo, bueno ya ni hambre tenía, córrele porque el vuelo a Houston era más temprano
y además la conexión para Washington estaba medio justa.
Al llegar a la sala, lo primero que veo es un anuncio del vuelo a Houston demorado hasta nuevo aviso. Quéééé.....no bueno, qué bien que las vacas no vuelan porque si no .....
Entonces, ya muy mortificada, me paré por ahí, estaba como ansiosa, había una señora sentada esperando el vuelo, era pelirroja, por cierto, nomás de verla me cayó bien, empezamos a platicar, ella iba a Florida vía Houston, su vuelo también había sido cancelado y su conexión igual estaba muy justa.
Ante la desgracia, ya saben, las penas con pan son buenas o con el cotorreo, resultó que teníamos algunas cosas en común, además del color del cabello, que he de decirles que, los pelirrojos somos el 2 % de la población mundial, o sea que para coincidir no es muy fácil. Pues ahí estábamos compartiendo nuestras coincidencias, ella tenía un pendiente personal, iba a acompañar a su hijo y a su nieto a una consulta médica, ellos ya estaban en Florida, el bebé estaba enfermo, las cosas de salud, esas sí que son importantes, es cuando te das cuenta que tu asunto de pasar el tiempo con tu hijo en el cotorreo, realmente "no tiene la menor importancia", como decía Arturo de Córdoba, en sus películas, ja, ja, ja, muchos de ustedes ni siquiera saben quién fue este excelente actor del cine Mexicano, en blanco y negro. Pero los que sí lo sabemos tenemos presente esa frase, y hasta el cigarrillo, que siempre la acompañó.
Ilda, así se llama mi, ahora amiga, resultó estar emparentada con varios Pilotos de CMA, por cierto, también pelirrojos, tuvo dos hermanos Pilotos, le queda uno, y cualquier cantidad de primos, razón por la cual, inmediatamente hicimos un click, desgraciadamente la situación de Mexicana de Aviación no le era ajena, igual uno de sus hermanos tuvo que emigrar y está trabajando como Tom, en un país lejano, lejano, su otro hermano, falleció, me parece que antes de todo este lío.
Yo siempre me sorprendo de cómo se dan las relaciones humanas, el por qué algunas amistades nacen así, como ésta, como sin siquiera sentirlo, nos identificamos tanto, que cuando nos dijimos adios, intercambiamos nuestros e-mails y los teléfonos, y contrario a lo que a veces (casi siempre), sucede, que nunca te vuelves a pelar, nosotras iniciamos nuestra comunicación, ella me hace el día, cuando de repente me llama al Arenero, platicamos muy sabroso, cuando voy a Smógpolis nos vemos y les puedo asegurar que ambas hemos desarrollado una bonita y cercana amistad, y quién lo hubiera dicho, que una circunstancia como ésta, en la que parecía todo estar tan adverso, nos dio una oportunidad de conocernos y desarrollar nuestra amistad. En esta ocasión, me tocó sumar, qué bonito es sumar y multiplicar, son las reinas de las operaciones matemáticas, por lo contrario que triste es restar y dividir. Yo he observado a lo largo de mi vida, que todo lo malo, siempre trae algo bueno, ¿o no? To be continued.....
y además la conexión para Washington estaba medio justa.
Al llegar a la sala, lo primero que veo es un anuncio del vuelo a Houston demorado hasta nuevo aviso. Quéééé.....no bueno, qué bien que las vacas no vuelan porque si no .....
Entonces, ya muy mortificada, me paré por ahí, estaba como ansiosa, había una señora sentada esperando el vuelo, era pelirroja, por cierto, nomás de verla me cayó bien, empezamos a platicar, ella iba a Florida vía Houston, su vuelo también había sido cancelado y su conexión igual estaba muy justa.
Ante la desgracia, ya saben, las penas con pan son buenas o con el cotorreo, resultó que teníamos algunas cosas en común, además del color del cabello, que he de decirles que, los pelirrojos somos el 2 % de la población mundial, o sea que para coincidir no es muy fácil. Pues ahí estábamos compartiendo nuestras coincidencias, ella tenía un pendiente personal, iba a acompañar a su hijo y a su nieto a una consulta médica, ellos ya estaban en Florida, el bebé estaba enfermo, las cosas de salud, esas sí que son importantes, es cuando te das cuenta que tu asunto de pasar el tiempo con tu hijo en el cotorreo, realmente "no tiene la menor importancia", como decía Arturo de Córdoba, en sus películas, ja, ja, ja, muchos de ustedes ni siquiera saben quién fue este excelente actor del cine Mexicano, en blanco y negro. Pero los que sí lo sabemos tenemos presente esa frase, y hasta el cigarrillo, que siempre la acompañó.
Ilda, así se llama mi, ahora amiga, resultó estar emparentada con varios Pilotos de CMA, por cierto, también pelirrojos, tuvo dos hermanos Pilotos, le queda uno, y cualquier cantidad de primos, razón por la cual, inmediatamente hicimos un click, desgraciadamente la situación de Mexicana de Aviación no le era ajena, igual uno de sus hermanos tuvo que emigrar y está trabajando como Tom, en un país lejano, lejano, su otro hermano, falleció, me parece que antes de todo este lío.
Yo siempre me sorprendo de cómo se dan las relaciones humanas, el por qué algunas amistades nacen así, como ésta, como sin siquiera sentirlo, nos identificamos tanto, que cuando nos dijimos adios, intercambiamos nuestros e-mails y los teléfonos, y contrario a lo que a veces (casi siempre), sucede, que nunca te vuelves a pelar, nosotras iniciamos nuestra comunicación, ella me hace el día, cuando de repente me llama al Arenero, platicamos muy sabroso, cuando voy a Smógpolis nos vemos y les puedo asegurar que ambas hemos desarrollado una bonita y cercana amistad, y quién lo hubiera dicho, que una circunstancia como ésta, en la que parecía todo estar tan adverso, nos dio una oportunidad de conocernos y desarrollar nuestra amistad. En esta ocasión, me tocó sumar, qué bonito es sumar y multiplicar, son las reinas de las operaciones matemáticas, por lo contrario que triste es restar y dividir. Yo he observado a lo largo de mi vida, que todo lo malo, siempre trae algo bueno, ¿o no? To be continued.....
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