viernes, 31 de julio de 2015

El Circo Chino de Mr. Cheung

Estábamos instalados en el piso 39, yo jamás había vivido a esa altura, la vista era impresionante,  y de repente, nos dimos cuenta que una de las ventanas del depa, estaba suelta, zafada, había que arreglarla, llamamos a los del mantenimiento y nos enviaron a Mr. Cheung, un hombre de baja estatura, muy sonriente, bien dispuesto a cumplir con su deber, pero que para variar, no hablaba ni "j" de  Inglés, y entonces todo era mediante señas, una vez que Tom le explicó el asunto, inició su reparación, la cual, a 39 pisos de altura, pues no resultaba tan fácil, estaba muy concentrado en colocar el tornillo, y que se le zafa la llave que estaba usando, lo bueno es que cayó en una cornisa, y entonces que empieza a sacar su cuerpo por la ventana, Tom, al ver esa maniobra, a todas luces peligrosa, le dice que nooooo!!!!, pero él, como no entendía nuestro idioma, prosiguió tan campante, Tom, que le da vértigo en las alturas, casi se moría de la impresión y me decía, este tipo está loco, se puede matar, y yo le digo, mira, él sabe lo que hace, esto lo ha de hacer a cada rato, cuando se le cae algo, ja,ja,ja en esas estábamos, todos espantados, siendo testigos de un acto de acrobacia a 39 pisos del suelo, sin red protectora, ubicados en primera fila y sin haber pagado boleto, cuando Mr. Cheung, regresó por donde se había ido, con una gran sonrisa y prosiguió su encargo.
Tom y yo estábamos entre maravillados, apantallados, espantados, azorados, etc., etc., no podíamos creer que la gente exponga así su vida, y ahí terminó la cosa, bueno, por el momento, porque mi estimado Mr. Ch, era el trabajador de confianza de la dueña del depa, o sea que no tardé mucho en volver a vérmelas con Mr. Ch, y su estilo muy personal de hacer las cosas, que siempre conllevó una buena dosis de adrenalina.
Otro día, se fundieron 2 focos del balcón, y Mr. Ch., se presentó a cambiarlos, así nomas, sin escalera, banquito o algo que le pudiera hacerle la vida más sencilla y menos riesgosa, pues no señor, que agarra 3 sillas del comedor, que las pone,  dos de base y una sobre las otras y que improvisa una especie de andamio, yo le empiezo a decir a señas que lo que hace es muy peligroso, le pongo cara de por fa, vas a dejar viuda a Mrs. Ch., y le señalo el balcón, y él muy sonriente, me hace señas de don't worry, be happy, y se sube a cambia los dos focos, como si tal cosa, yo lo veía moverse y estirarse como un gato, y cuando terminó, me pone una carita muy feliz, y yo, a punto del infarto, pensé, Hormiga, la próxima vez que Mr. Ch. se presente, sal  a dar una vuelta, porque a ti sí te va a dar un infarto, ja,ja,ja. To be continued.....

lunes, 13 de julio de 2015

Chinópolis............un mundo raro

Los días iban corriendo, ya saben, a su paso, a veces despacito, despacito, otras así nomás y algunas, muy pocas, muy rápido, todo esto para mi, sin embargo, para Tom, los días eran muy pesados, no le gustaba la ciudad, la compañía (para la que trabajaba, no vayan a pensar que mi compañía, ja,ja,ja), el trabajo era monótono, aburrido, estábamos demasiado lejos de nuestra jaula, nuestros hijos, la Pichus (mi mamá), a quien Tom le tiene un especial afecto, los amigos, acá todo nos era ajeno, no había química con este país, su cultura, su comida, su gente,  como en todos los lugares del mundo, hay lujo y confort, también hay pobreza e incomodidad, la zona donde vivíamos era agradable, los departamentos modernos, amplios, el nuestro, con una vista espectacular, teníamos Shenzhen a nuestros pies, y por otro lado, Hong Kong, yo podía pasar horas en el balcón, siempre me han gustado mucho los balcones, cuando era chica, la casa de mi abuela tenía en balcón en su recámara, pero nunca lo usaba, siempre estaba cerrado, le daba terror abrirlo, pensaba que cualquier nieto (a) se podría tirar de cabeza, nada más alejado de la realidad, creo que todo se puede disfrutar con la debida precaución, así pues, muchos años después, en México adquirimos un departamento en el centro, en el corazón de mi Smógpolis, la ciudad que llevo tatuada, y este depa tenía  (tiene) un balcón, el cual ya sin que mi abuela estuviera de por medio, disfruté a mis anchas,  y en la China, el depa tenía 2 balcones, uno daba al muelle, con una vista parcial a la ciudad y el otro daba a H K, el puente que une a ambas ciudades.
Cuando te vas a vivir a un lugar tan lejano, te exilias, debes, según Tom y yo, instalarte en el mejor lugar posible, de manera que tengas motivos para disfrutar tu estancia, porque si a la ya de por sí difícil decisión de alejarte de tu gente y de tu tierra, agrégale que vivas en un lugar gacho, pues como que no, no es conveniente.
En esos balcones, en los cuales, pasé muchas horas, vi cosas interesantes, por ejemplo, los recreos de una escuela y sus competencias de atletismo, a las abuelas, pasear a los nietos, no saben la cantidad de abuelas que hay cuidando nietos, llegué a contar 18 carreolas con su "mioncito" (los bebés sin pañal) y su abuela en el parque, al mismo tiempo, sin embargo, no socializan, cada una por su lado, en México es distinto, la gente luego, luego se hace amiguis y cuando se encuentran en el parque cotorrean, acá no. En  Chinópolis las abuelas cuidan a los nietos, los crecen, mientras las mamás trabajan para mantenerlos, bueno, las  mamás y los papás, cuando hay papá presente. Entonces, nunca te cuida tu mamá, pero esa mamá que no te cuida, va a cuidar a su nieto cuando sea abuela, o sea va a cuidar a tu hijo, no les parece muy extraño,  están como desfasados, los roles se alteran, pero eso sí, las abuelas se ven felices y los bebés también, las mamás son las que han de estar menos felices, pues se pierden la niñez de sus bodoques, pero ya gozarán las de sus nietos. La Gerente del hotel donde nos hospedamos,  antes de instalarnos en el depa, era una chava joven y tenía un hijito de 5 años, el niño vivía con la abuela y ella lo visitaba cada que le era posible, y así como ella estaban la mayoría de las mujeres jóvenes.  Triste circunstancia que se vive en muchos hogares.  To be continued.......