Resulta que me vine de vacaciones con Tom, él venía expresamente a conocer a la Coquita, a comer con sus hermanos, a echarse unas cubitas con la Jefa de jefas, y a llenarse los pulmones de smog y el corazón de buenas vibras.
Yo, estaba muy feliz de venir a Smógpolis y de pasadita visitar Cancún, pero ya entrada en gastos, me quedé unos cuantos días más.
En estos días hubo de todo, vimos a BB, a los nietos que andaban por acá, a los 4 fantásticos, nos reunimos con los cuñados, la familia, los amigos, bueno, la verdad le faltaban horas a los días, llegué a la conclusión de que tenemos muchos amigos, muy apreciados y que necesitamos más días para disfrutar de su compañía.
Tom se tuvo que regresar rápido, el deber lo llamó, pero la Hormiga se dio una prima vacacional, un permiso con goce de sueldo, entonces, luego de asistir a la boda de Ana y Rafa, mi sobrino, decidí irme para Acapulquito, que dicho sea de paso, para esta hormiga, es uno de los sitios preferidos del mundo mundial.
Empecé a preparar el viaje, ya saben, lo primero fue conjuntar la tripulación, hecho lo cual, salimos a la fresca de las 10 am, sin prisas, sin presiones, con la única misión de pasarla bien.
La tripulación estaba conjuntada por 5 mujercitas bellas, íbamos abordo de la Gringa, que cada vez que la conduzco, siento que la quiero más. Yo tenía un poco de preocupación porque los pronósticos del clima eran verdaderamente aterradores, todos los días se esperaba tormenta, el camino hacia Cuernavaca se veía super nublado, nos llovió un trecho, en fin, para qué les cuento.
Sin embargo, ya estábamos en camino, ya no había vuelta de hoja.
Nuestra primera parada, 4 Vientos, no se puede ir a Acapulquito por tierra, sin hacer esa escala, sería una falta de respeto al viaje.
Llegamos a Aca, lo primero que sentimos fue un calorcito rico, y un sol maravilloso, la pasamos suuuper, hicimos todo lo que una buena vacación requiere, en Barra Vieja fuimos a mi restaurante favorito que es el Severianos, y allí encontramos a un juglar, don Palomo, que nos cantó como los merititos ángeles todas las canciones que se nos vinieron a la mente. Al otro día, previo a nuestro regreso, nos fuimos al barquito Acarey, que es el equivalente acapulqueño al Salón Ángeles, de la Smógpolis de mis amores, por aquello de que quien no lo conoce, pues no conoce Acapulco!!!
Después nos pasamos a echar un pozole con Licha, que es otra verdadera joya culinaria de esas tierras paradisiacas, nos íbamos a seguir a la Quebrada, pero ya la verdad era mucho jolgorio, decidimos irnos al depa a descansar, ya que al día siguiente nos pasaríamos a retirar, ni modo, como dice el poeta, todo en la vida, lo que empieza termina, entonces abrimos una botellita de vino, para despedirnos de uno de los puertos más bellos del mundo. Myrna se fue a dormir, y de repente que nos dice que estaba temblando, con aquello del cotorreo ni caso le hicimos, la verdad no se sintió, estábamos en un 4o. piso, mi experiencia es que allá se siente horrible cuando tiembla, sin embargo, ni cuenta nos dimos, cuando Vale, mi sobrina nos llamó para ver cómo nos había ido pues acababa de temblar super fuerte, no lo podíamos creer. Estábamos incomunicadas, no TV, no radio, solo redes sociales, sin embargo, aunque muy fuerte no se hablaba de desgracias, por lo menos en la Smógpolis de mis amores.
Qué cosa tan dura es no tener noticias, quieres saber de todos tus hijos, cónyuge, padres, abuelos, hermanos , sobrinos , tíos primos, compadres, ahijados, amigos, empleados, vecinos, colegas, bueno de todo mundo. Regresamos a nuestra ciudad, con cierto temor de cómo se hallaría la carretera, de si no habría réplicas, en fin ya saben ustedes todos los temores. Sin embargo, gracias a Dios llegamos con bien.
A mi se me andaban acabando los días en mi país, mi l preferido del mundo mundial, la verdad, desde el 19 de septiembre de 1985, jamás me he ido a dormir sin pedir a Dios que no tiemble. Los días previos a mi viaje, la verdad los pasé muy contenta, en compañía de mucha gente muy querida, esa que forma mi capital humano, es cuando me digo, Hormiga, eres muy rica, muy afortunada, tienes demasiados amores, demasiados seres cercanos, qué privilegio, quedó pendiente ver a algunos de ustedes, pero en diciembre nos ponemos a mano.
Así las cosas, regresé al arenero, el 15 de septiembre estaba yo aterrizando, ya saben cómo es regresar, sientes que dejas atrás muchas cosas valiosas, pero que llegas a disfrutar de otras igualmente importantes, eso es lo que no se si agradecerle a la vida o de a tiro reprochárselo, estás como dividida, como a la mitad, pareciera que nunca más vas a estar completa. Si estás aquí extrañas allá, si estás allá, extrañas acá, pero ¿dónde es aquí? ¿dónde es allá?, ni idea, solo sé que la sensación que deja estar lejos cuando se debe estar cerca es muy dura.
El 19 de septiembre nuestra Embajada organizó el festejo de la Independencia, estamos estrenando Embajadora, se llama Francisca Méndez Escobar, y ha resultado ser una buena persona, sensible y cercana, el evento se llevó a cabo en el Emirates Palace, que he de decirles es un hotel precioso, además la cena la preparó un Chef muy picudo Oaxaqueño, que tiene un restaurante muy famoso en US, y para rematar nos llevaron mariachis, ustedes ya sabrán que escuchar un mariachi por estas arenas no es cosa común, no pues todos estábamos muy felices, tequilas, vinos, margaritas, Francisca dio el Grito, es la primera vez que yo lo escucho en voz de una mujer, me gustó, en esas estábamos, disfrutando en verdad, sintiéndonos en nuestra tierra, cuando alguien dijo: ¡tembló en México!, ¿cómo? ¿a qué horas?, de cuántos grados, 7.1, fuerte, pero no lo creímos tan devastador, empezaron las noticias a fluir, qué duro, nuestro corazón se colapsó, así como los edificios de nuestro pueblo, entonces a llamar a las casas, algunos rápido obtuvimos respuesta, otros no, qué angustia, sentimiento que nos sigue acompañando día y noche.
Sigue temblando, sigue lloviendo, ¿qué está pasando?, los que profesamos alguna religión podemos encontrar una manera de buscar consuelo, que ayuda a sobrellevar las penas, los agnósticos, quizá busquen una explicación científica, no sé cómo le hagan para poder tranquilizar su espíritu.
Veo tanta devastación en todos lados, a todos niveles, casas humildes desaparecidas, pero también inmuebles de alto nivel desaparecidos, yo me pregunto ¿cómo nos vamos a levantar? Nos tenemos que levantar, eso es claro, pero cómo. en el 85 de decía ¡México sigue en pie!, y así fue, a 32 años exactos volvemos a vivir este infierno, ¿más preparados que antes?, desgraciadamente ¡no!, algunos inmuebles se dice que se cayeron o dañaron por falta de observación a las normas de construcción, por materiales de baja calidad, en fin, ya se verá, pero qué va a pasar con los responsables, saldrán impunes, como siempre, para seguir delinquiendo, porque es un delito de lesa humanidad otorgar licencias de construcción así nomás.
Otra cosa que no deja de mortificarme es el manejo de los Medios de Comunicación, el caso de Frida Sofía, a Televisa le debería ser revocada la concesión de este Medio tan importante, por manipuladora, por anteponer el rating a la seguridad y a la premura de rescatar a otros damnificados, pero eso nunca va a ser mientras nos gobierne un presidente que está por aterrizar en un minuto, no en menos, como en 5........ to be continued.........