martes, 10 de noviembre de 2015

La espera continúa

Les decía que en Abu Dhabi ya no eran horas de oficina, pero en la Smógpolis de mis amores sííí, eran como las 2 pm, cuando regresó Tom a la casa, entonces había que esperar varias horas.
El tiempo siempre me ha resultado muy interesante, digno de un análisis muy profundo, su valor es tan  relativo, nunca es igual, por ejemplo, un minuto de silencio en memoria de algún ser querido o admirado tiene un gran valor, pero un  minuto esperando en la cola de las tortillas, no tiene ningún valor, un minuto debajo del agua puede ser muy angustioso, pero un minuto en un juego mecánico divertido se pasa de volada. En fin, unas horas esperando la llamada de Etihad, llamada, que por otro lado, no sabes a qué horas te la van a hacer, o si te la van a hacer, tampoco sabes ni quién te la va a hacer, y además tu no la puedes hacer, ya hasta parece conjugación del verbo hacer, ja,ja,ja, pues son horas largas, largas, primero tenía que amanecer en Abu Dhabi, después que el Capitán empezara a trabajar, y por último, que decidiera llamar precisamente al capitán Tom, ay, Dios, a qué hora se le ocurriría llamar, o cuándo, ¿les urgiría conseguir a los Pilotos para el concurso?, ¿cuándo sería el concurso? todo eso lo tenía yo en mi cabecita, que he de decirles, que siempre ha sido muy activa, y disertadora, ja,ja,ja. Tom, por otro lado, estaba muy tranquilo, muy ecuánime, siempre ha sido muy analítico, no es como yo, que soy, como dice mi hijo Adrián, el más peque, "muy intensa",  ja,ja,ja, Entonces, decidí estar igual de ecuánime, no mostrar tanta emoción, ansiedad, etc., etc., respiré profundo, me puse a rezar, le pedí mucho a Dios y a mi Virgen de Guadalupe, que es la mera mera de mi devoción, que nos ayudaran, que nos protegieran, y lo más importante, que nos llevaran a donde fuera bueno para nosotros y cuando fuera el momento correcto.
Comimos, platicamos, o sea, dejamos pasar es día y ya no hablamos de la susodicha llamada. Y miren como es la cosa, cuando ya te tranquilizas, le  bajas a la adrenalina, llega un momento en que ya ni siquiera piensas en el asunto. Como a las once de la noche ,  ( ocho de la mañana en el Arenero),  sonó el teléfono........ Sí era la LLAMADA.  To be continued.......

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