Cuando tienes tiempo libre, pues hay que turistear, Shenzhen tiene muchos lugares agradables donde pasar el tiempo, uno de ellos es el Monasterio, que a decir verdad es imponente, y es visitado por muchísima gente, algunos turistas como nosotros, pero otros muchos, budistas, practicantes de esta religión, que es una de las más importantes del mundo asiático, y que ha ido cobrando adeptos también en el mundo occidental, de manera que cada día hay más budistas regados por el globo terráqueo.
Fíjense qué interesante, los budistas creen en la Ley del Karma, esto es causa y efectos éticos, o sea que todo lo que hagas en este mundo, pues hay que pagarlo, como cuando vas a un restaurante, no te sales sin pagar la cuenta. Los budistas creen que la última meta en la vida es alcanzar la iluminación, lo cual no es nada fácil, pero para eso está el Samsara, ciclo de la reencarnación, o sea que para llegar a la iluminación se nace y se muere varias veces, esto es, se reencarna y así se van pagando las deudas éticas. El pecado se considera error moral, ignorancia. Para llegar a la iluminación y eventualmente al Nirvana, hay que meditar, si señor, la meditación es el único camino, hay que renunciar al egocentrismo. Para los budistas no hay principio ni fin, hay círculos interminables de nacimiento y muerte (reencarnaciones). El Nirvana es el estado más alto del Ser, el estado de existencia pura. No puede ser enseñado, solo realizado. Buda enseñó, que la gente no tiene almas individuales, porque el ser individual o ego es una ilusión.
Cuando llegamos al Monasterio, me llamó mucho la atención, aparte de la construcción, ya saben, impresionante, el rojo y el dorado le dan un toque muy especial a estos lugares, la cantidad de gente practicante que llevaba sus ofrendas, que consisten en frutas y flores. A los budistas y también a los visitantes nos daban unas varas de incienso para ponerlas en unos quemadores especiales, los budistas hacían muchas reverencias y caravanas antes de depositarlas, había muchos diferentes altares y en todos las personas llevan frutas y flores. Los practicantes de la religión realizan unos rituales muy especiales, nada que ver con nosotros los Católicos, en nuestros templos solo ves a las personas hincadas o sentadas rezando, solo se ponen flores, nunca frutas o alimentos, acá no, sus altares están llenos de comida, es que hay que desprenderse de las cosas materiales para dar paso a las espirituales. Siempre es grato, para mi observar a la gente practicar su religión, me parece muy importante que el ser humano tenga fe y reconozca la existencia de un Ser Supremo, no importa cómo se le nombre, no creen?. To be continued......
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