viernes, 5 de junio de 2015

La vida cotidiana en Chinópolis, no tiene nada de cotidiana

La vida seguía su curso, así nomás, como en cualquier parte del mundo, solo que Chinópolis no es como cualquier parte del mundo, es como  otro planeta, todo es ajeno a los Occidentales, las personas, todas se parecen, unas más altas o más bajas, más gordas o más flacas, con pelo más largo  o más corto, pero idénticas, yo llegué a pensar que en una familia ha de ser complicado reconocerse unos a otros, ja,jaja. Sin embargo, ellos dicen lo mismo de nosotros, yo creo que lo dicen de cotorreo, porque por estos lares del occidente, hay morenos, güeros, rubios, pelirrojos (muy pocos), altos, chaparros, flacos y gordos, de manera que es más fácil reconocerse. Yo me subía al Metro y veía a las personas, muy similares, y lo que me llamaba  la atención era la postura que podían adquirir algunos (a), cuando viajaban en el Metro y no había lugar, se podían poner en cuclillas y así realizar todo el trayecto, como si tuvieran una silla integrada en sus cuerpos, ni siquiera se movían, con un control absoluto de sus cuerpos, un equilibrio impresionante.  La gente se podía dormir profundamente y despertarse justo en su estación, y los que iban despiertos, todos, absolutamente todos, hombres y mujeres, jóvenes o viejos con sus teléfonos celulares, como una extensión de su persona.
El metro es súper moderno, limpio, seguro, y a parte el medio de transporte más común y atractivo, ya que, prácticamente se recorre toda la ciudad por su conducto.
Yo creo, firmemente que si vas a un país ajeno debes de conocer su transporte público, es la única forma de conocer a los pueblos, su gente, sus ropas, sus formas de comportarse, la manera en que se tratan las parejas, los padres con los hijos, los amigos, los colegas, los compañeros de estudios, todo eso lo puedes ver cuando viajas en un Metro, camión, barco, avión, etc., en China, por ejemplo, las parejas van juntas, pero no revueltas, no se toman de la mano, cada quien con sus manos libres, en mi México, lindo y querido, las parejas siempre van tomadas de la mano o incluso abrazadas, el contacto físico es muy común, para todos es normal, en Asia, como que no, como que no son cariñosos, por ejemplo, en la Misa, no se da la paz como en mi tierra Azteca, solo se hace un saludo con las manos, ya saben al más puro estilo Kung fu, se han de acordar de aquel programa de la Prehistoria, con Richard Carradine, cuando saludaba a su Maestro, bueno, pues cuando uno quiere saludar a un Chino (a) de beso, al más puro estilo Mexican, pues ponen cara de what!!!! y como que se sacan de onda, entonces te quedas con cara de ok, no era mi intención importunar.  En fin, creo que adaptarse a estas tierras es todo un arte. Mi amiga Roxana (saludos) y yo veíamos a un grupo de gente mayor, en su mayoría mujeres, que bailaban todos los días a las 7 pm en una plaza que estaba cerca de nuestros depas, entonces se escuchaba la música y se nos antojaba ir con ellas, un día decidimos presentarnos e incorporarnos al grupo, llegamos y a puras señas les hicimos saber que queríamos participar, muy sorprendida la instructora nos hizo señas de que ok, así empezamos a ir, el primer día, la verdad sentimos como que no éramos bien recibidas por el grupo, nos veían con cierta desconfianza y curiosidad, a un Chino joven que hablaba Inglés, le preguntamos si teníamos que pagar algo, dijo que no, que era gratuito, era el baile de las "abuelas", y se realiza en todas las plazas públicas de Chinópolis, es un gran ejercicio, hora  y media diariamente, con una música muy padre y rítmica, van en su mayoría mujeres mayores, pero es para todo el que lo desee, así empezamos a hacernos presentes, y la gente se empezó a acostumbrar a nuestra presencia, al poco tiempo ya nos saludaban y hasta trataban de hacernos un poco de plática, la verdad solo nos reíamos todas, pues ninguna entendía nada de nada, pero, ahí me di cuenta que el ser humano es maravilloso, donde quiera que se encuentre y aunque el idioma sea una barrera, la cotidianidad  la va desgastando, como la lluvia y  el viento, erosionan las   rocas, así cuando acuerdas ya eres parte de un grupo, ya hasta te extrañan cuando no vas y hasta te preguntan a su modo y a señas el por qué no te presentaste el día anterior, y eso es maravilloso, ¿no creen?.  To be continued......

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