miércoles, 2 de septiembre de 2015

Chinópolis ....... rara avis

Cuando vives fuera de tu  país, como que todo te llama la atención, hasta lo más trivial te puede parecer interesante, eso me pasaba a mi todo el tiempo, por ejemplo, en el Metro, en el cual pasaba yo mucho tiempo, veía yo muchas conductas extrañas, para mi, desde luego, por ejemplo una vez vi a un señor con su mioncito (bebé sin pañal), en brazos, ambos se quedaron dormidos, pero totalmente, como lo harías en tu cama,  claro que sentados, el hombre hasta roncaba, los dos oscilaban de un lado a otro, parecía que se iban a caer, pero recuperaban y seguían durmiendo, de repente en una estación, se despertó el papá y se bajaron muy campantes, justo a tiempo, como si trajeran integrado un cronómetro. Otra cosa que me impresionaba mucho era ver a muchos (a) Chinos (a), que no alcanzaban asiento, viajar sentados en cuclillas, apoyados por sus pies, con los ojos cerrados, como en meditación, sin moverse, como las estatuas de marfil, se acuerdan de ese juego, ahora los chavos ya no lo conocen, lástima era muy divertido. Estos pasajeros actuaban como si trajeran una silla integrada, no perecían sufrir incomodidad alguna. Por otro lado,  los pasajeros que iban despiertos, todos con sus celulares, ese aparato se ha vuelto, en todo el mundo, como una extensión del individuo, y lo peor, cada día que pasa son más jóvenes los usuarios, ya he visto verdaderos mocosos de alrededor de los 4 o 5 años de existencia, vida, edad o como le digan ustedes, que ya traen su celular, o su Tablet, eso es realmente digno de mención. No se si es bueno, malo o todo lo contrario como dijo aquel "Ilustre Político Mexicano",  ya saben cual, de por ahí de los 70's.
Fíjense, yo una vez en el Metro de México, que dicho sea de paso, es excelente (omitamos la ya tan famosa Línea Dorada, que viene siendo la excepción a la regla, el negrito en el arroz, el pelo en la sopa, etc., etc.,), les decía yo que es excelente,  es el más económico del mundo, es rápido y mayormente está limpio, además cuando te subes a éste, prácticamente puedes hacer tu súper, ja,ja,ja puedes comprar música, libros, golosinas, paraguas, lamparitas para lectura y demás artículos casi todos ellos innecesarios  e inútiles (porque no es lo mismo), bueno, les decía que  iba yo muy sentada hacia el Primer Cuadro de la Ciudad, el Centro Histórico,  inmersa en mis pensamientos, ya se habían subido cualquier cantidad de "vagoneros", vendiendo cuanta cosa, y de pronto, se sube un pordiosero, viejo y muy sucio, con un perro amarrado con un mecate, el perro en estado salvaje, muy nervioso, se le acercaba a todo mundo,  subía sus patas y lamía a todo el que se encontraba a su paso, yo casi me moría del susto, porque los perros callejeros me dan miedo,  a una niña pequeña se le fue encima y la pobre mamá no lo podía quitar, el perro era cariñoso, pero muy enjundioso, todo mundo gritaba, y el pordiosero ni se inmutaba, iba en su rollo, cómo lo dejaron pasar, no me explico. Recuerdo que ese día, yo me impresioné mucho, pero sin embargo, como que una vez que me bajé del Metro, no volví a hablar del asunto, y entonces me doy cuenta, que si eso me hubiera sucedido en Chinópolis, pues me parecería lo más extraño de este mundo, lo que equivale a ver la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el propio, ¿no creen?. To be continued......

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