miércoles, 7 de marzo de 2018

El A /380, el avión comercial más grande del mundo, la fantasía se hace realidad!

Anduvimos de vacaciones, ya le hacían falta a Tom, a esta Hormiga, la verdad que no, porque hace ya un buen rato que,  como que vacaciono muy seguido e indiscriminadamente, esa es una de las bondades que trae consigo la edad, no se me emocionen que no estoy tan ruca, ni mucho menos me siento en estado de ruquéz (palabra de mi autoría), pero a esta edad pues ya eres totalmente libre de responsabilidades familiares, ya los hijos están cada uno en lo suyo, el esposo es de nueva cuenta el compañero de aventuras, o sea que la rueda de la vida se vuelve a poner de forma tal, que inicia otra vez, como cuando te subes  a la rueda de la fortuna y termina la vuelta y en vez de bajarte,  te sigues, o sea, el viaje vuelve a empezar, claro que la segunda vuelta, como ya diste la primera, ya vas más cincha, más aclimatada, o a poco no, con tantos años de ser socios, compañeros de cuarto, (roomies, como dicen los chavos, que ya andan muy globalizados),   viajar se hace  más placentero.
Les cuento que este viaje fue muy especial, porque a Tom la empresa le dio un boleto para él y su consuerte (palabra de mi autoría, que viene de consorte, pero estar casada  con Tom, aplica el término), por su desempeño profesional durante 2017, entonces, la verdad que yo me siento muy honrada y feliz con ese reconocimiento.
Decidimos ocupar esos boletos para visitar Kangurolandia (Australia, en palabras hormiguescas ), en enero iniciamos los trámites de la visa, nuestro vuelo estaba programado para el 15 de febrero, yo, al modo conchudo que  veces, muy seguido, tiendo a tener, estaba muy tranquila, nos dijeron que la visa salía de 8 a 35 días naturales.
A los Pilotos siempre les dan las visas sin ningún problema, es como normal, entonces empezó el baile. Los días empezaron a correr, ya saben como, unos rápido, otros no tantos, pocos muy lentamente, y la visa, nada de nada. No podíamos organizar el viaje, si reservas algún tour, crucero, hotel, etc., etc., y no te llega o te niegan la visa, pues pierdes la lana, y eso sí que no!!!
Entonces, ahí estábamos, deshojando la margarita, espere y aguarde, como decía doña Lupe.
Ya estábamos a día 12 de febrero, nuestro vuelo era el 15, decidimos dar un día más de gracia, si no llegaba la visa, habría que cambiar de planes, ruta del vuelo, etc., etc., el día 13, era martes, y ya saben ustedes la fama que tienen los martes 13!!!
Ya estábamos bien resignados, el demonio de Tasmania, los kanguros, los koalas, estarían fuera de nuestro itinerario. Pero, como a las 11 de la mañana llegaron las visas!!!
En ese momento, echamos a andar la maquinaria.  Picho's Travels nos arregló todo en tres  patadas, nos consiguió hoteles, crucero, vuelos, traslados, bueno una cosa maravillosa, nosotros nada más decíamos gracias Picho, gracias Picho, ja, ja, ja, he llegado  la conclusión de que si Picho quisiera  podría tener una agencia de viajes, además sería suuuuper eficiente, no tendría quejas ni cancelaciones, estaría muy bien calificado en el TripAdvisor.
Todo fue arreglado de último momento, y así es como a veces las cosas fluyen mejor.
Llegamos al aeropuerto, al momento de documentarnos, la política de esta empresa, es muy parecida a la muy querida CMA, nos asignaron First Class, lo cual es una prerrogativa para los Capitanes, siempre y cuando haya lugar, desde luego, así lo entendemos, y lo apreciamos.
La Primera Clase de EY, es realmente de primera, para empezar, el espacio es una pequeña cabina, que se puede cerrar por completo, quedando el pasajero aislado, muy privado, el asiento se hace cama, te ponen tus sábanas, tu almohada, te reciben con champaña, o cualquier bebida que te agrade, más tarde te entregan tu kit de viaje, que contiene un estuche con afeites, y tu pijama, para que viajes muy cómodamente.
Les cuento esto, no como algo que presumir, sino como algo que compartir, y en especial, porque en este avión A/380, (de la familia Airbus), que es el avión comercial más grande del mundo, resulta que la First Class cuenta con un baño  equipado con una ducha (regadera en términos coloquiales),  entonces, yo estaba muy feliz leyendo mi libro, disfrutando de la vida, y que llega la sobrecargo con su libreta y me pregunta: ¿desea tomar una ducha antes de llegar a Sydney?, ¿A qué hora le parece, para agendarla?  Y yo, muy mundana, le respondo, claro, dos horas antes del aterrizaje. Ok, ya quedó.
La mujercita bella se retiró y yo me quedé disertando, ni en mis sueños más guajiros se me hubiera ocurrido tomar una ducha en un avión!!!,
He escuchado  muchas personas (no es mi caso, ja, ja, ja), que han fantaseado con hacer el amor en un avión, pero jamás he escuchado que alguien se quiera bañar durante un vuelo. Pues esta hormiga disertadora, sin tener la fantasía, se le cumplió, ja, ja, ja, la verdad solo lo hice por tener una experiencia así de locochona,  me di el gusto como quien dice. El baño te lo ponen muy coqueto, te proveen de toalla (desde luego, ja, ja, ja),  fue una sensación super especial, la verdad me sentí como en las mil y una noches modernas, del siglo XXI.
Cuando me estaba bañando, pensaba, esto es algo muy extraño, muy padre, muy exótico, inesperado, curioso, simpático, digno de compartirse. Este país no deja de sorprenderme, eso me gusta. El avión es un edificio volador, cuenta con un espacio de bar, por si quieres echarte la copa y socializar, también tiene una residencia!!!  que viene siendo una pequeña (no tan pequeña suite), eso si ya son palabras mayores, no puedo ni imaginar quién podría pagar ese vuelo, y como para qué, pero  luego pienso, Hormiga, la lana es para eso, y se me pasa, como a la rana filósofa, ja, ja, ja, to be continued....
 
 

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