Cuando llegué al arenero, todo era nuevo, ajeno, extraño, Abu Dhabi es una ciudad moderna y muy limpia. Desde luego que es tranquila, aunque es la capital de los 7 Emiratos, acá es bien simpático el asunto, al revés volteado de mi México lindo y querido, donde las capitales por lo general son más guapachosas y movidas, acá Dubai es el rey del guateque y AD, es una ciudad tranquila, pacífica, sin embargo, tiene su chiste.
UN buen día recibí una invitación a asistir a una sesión gratuita de Dragón Boat. En la invitación nos explicaban someramente qué es el DB, me llamó la atención porque dicha actividad combinaba tres aspectos de la vida que a mi me parecen importantes, necesarios y divertidos.
Es una actividad deportiva, se realiza al aire libre, (en el mar, donde la vida es más sabrosa), y por último, se lleva a cabo en equipo.
Entonces, me acordé del dicho aquel que dice, de gorra ni quien corra, o lo que es lo mismo, gratis hasta puñaladas, dadas hasta las nalgadas, y muchos otros que ahorita andan por ahí revoloteando, pero no se aparecen completos, ja, ja, ja, bueno, pues me presenté a la práctica. Si era de tu agrado, entonces ya te inscribías y pagabas la anualidad, si no, pues bye.
El asunto resultó de mi completo agrado, primero pensé que era como irte de pinta a remar a Chapultepec, actividad que yo nunca realicé en mis años mozos, porque ahí donde la ven la Jefa de jefas me hubiera des hoyado viva, desheredado, despelucado (palabras del dominio popular), entonces llevé una vida muy correcta y hasta monótona, pero sí tuve amigos que hicieron de las suyas y esa era una de las opciones más comunes en el arte de perder el tiempo.
Pero, cuando inició la cosa, ah, me di cuenta que había técnica, disciplina, trabajo en equipo, un objetivo común, o sea lo que se dice una actividad deportiva seria , coordinada, donde cada una es responsable del equipo, con una que no haga lo que debe, no se llega al objetivo, descontrolas a las demás, te vuelves como un parásito, una carga, un lastre, ja, ja, ja, o sea hay que jalar parejo. El asunto me gustó, y como siempre me sucede, porque soy un animal de costumbres, el DB se convirtió en mi actividad cotidiana los lunes y miércoles, de 9 a 11.
Primero teníamos un coach mexicano, Ernesto, suuuuuper buena onda, muy profesional y estricto, pero, como buen mexicano, simpático, agradable, aunque nos traía fintas, porque somos puras mujercitas bellas, esposas desesperadas de Pilotos de Etihad. Después llegó Peter, un húngaro, también muy buen coach, aunque un poco menos estricto, así seguía la cosa.
El DB es una actividad acuática milenaria, se inició hace como 2 mil años, en China, en la provincia de Guandong.
Este deporte ha ido ganando adeptos en todo el mundo, al principio las canoas eran de madera, y solo los hombres participaban, las carreras tenían una connotación religiosa y folklorica, al pasar de los años, fue haciéndose popular e integrándose otros países, pero hasta 1976 se internacionalizó, en Hong Kong se empezaron realizar competencias a nivel internacional.
En toda Asia se lleva a cabo una ceremonia que se llama Summer rice planting, una especie de festival, que tiene gran importancia para la agricultura.
Las canoas tienen al frente una cabeza de dragón y atrás una cola . Cabe señalar que el dragón es el único animal mítico del zodiaco chino, es el rey del agua, ríos, lagos y mares, en la tierra, o sea el mero mero.
El DB se lleva a cabo en una canoa, que tiene un tambor, al frente, que significa el latido del corazón del equipo, el que lo toca es quien lleva el ritmo, el que es el líder y dirige a los paddlers o remeros, puede dar órdenes, animar al equipo, tiene un rol táctico y ceremonial. Los primeros paddlers se llaman pacers, strokes o timers y son super importantes porque marcan los tiempos, incluso cuando no hay tambor, en nuestro equipo una mexicana, Bety, es la que tiene ese importante rol, somos tres mexicanas, o sea que realmente tenemos presencia.
Pero les cuento que nos cambiamos de sede, a un lugar muy padre que se lama Eastern Mangroves, es una marina muy nice.
Un día llegó al grupo una participante muy especial, una mujercita bella estilo militar, ya saben, pelo super corto, equipo totalmente personalizado, su paddler (que es el remo) muy elegante, todas agarramos cualquiera, pues nos los proporcionan como parte del pago anual. La chava, es australiana, militar retirada, con actitud muy pro, de esas personas que van a lo que van, que no combinan el negocio con el placer. Como Ara y yo siempre vamos juntas, y las dos somos mexicanas, pues sabemos hacer varias cosas a la vez, como por ejemplo, remar bien duro, sin perder el ritmo, pero también podemos ir platicando, y la susodicha mujercita nos volteaba a ver con ojos de pistola magnum recargada, y nos callaba, ja, ja, ja, y nosotras como sacadas de onda.
La verdad, empezamos a ponernos lo más lejos de la GI Jo australiana, para no incomodarle y que ella no nos incomodara a nosotras, un buen día llevó a su esposo a la práctica, resultó ser un marine australiano retirado, un verdadero entrenador como de película, y que se sienta atrás de nosotras, el hombre experto, instructor con 17 años de experiencia en estas artes, pero he ahí, que nuestro coach se tuvo que ir a su tierra por asuntos familiares y este australiano, militar, estricto y perfeccionista se quedó en su lugar.
Excuso decirles que nos trae meneadas, sus órdenes son militares, nos instruye como si fuéramos reclutas, en un principio la neta que ya me sentía yo como Demi More cuando se rapó, ¿se acuerdan?, pero, con el tiempo, qué creen, que me ha gustado su método, nos habla del trabajo en equipo, nos va animando, todo el tiempo, es como una terapia, ya saben, nos hace dar lo mejor de nosotras, siempre un poco más, cada vez un poco más, es algo muy curioso, como en las "pelis" de militares, no te da reposo, ja, ja, ja, a veces me acuerdo de Chinópolis, cuando iba yo a bailar con las abuelas, y cuando ya me cansaba de tener los brazos levantados en una misma posición, y los iba yo a bajar, veía a las venerables ancianas muy seriecitas con sus bracitos bien levantados, y entonces, respiraba profundo, y a darle que es mole de olla, a sacar la casta, la mexicana entrona, esa que se muere pero no se raja. En esas estoy, pero el marine ha resultado ser un osito de peluche, o sea, un cuate bien buena onda, una oveja con piel de lobo, un tipazo, me gusta su método, ya hasta hablamos menos, pero hablamos, ja, ja, ja, Ernesto, Peter y Bill, cada uno en su estilo, excelentes coachs, viva la diversidad. To be continued.......
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