jueves, 13 de octubre de 2016

Recuerdos medio locos

A lo largo de nuestra vida hay situaciones, vivencias, anécdotas que se quedan para siempre en nuestra memoria, y no hay manera de olvidarlas, basta que algo las traiga a la mente y órale, como por arte de magia se aparecen de una forma tan real, como cuando pones una peli vieja en la casetera y ya con tus palomitas la disfrutas al máximo.
Estaba yo checando mis whats app, y Alicia María (tía de Tom, saludos hasta el paraíso tropical de los merititos Tuxtlas, en el Estado que vio nacer a doña Lupe, Veracruz), me envió un video de una mujer que a la que se le mete un toro corriendo a su casa, el video está de lo más cotorro, me hizo reír bastante, pero también me  trajo recuerdos de mi infancia, de mi adolescencia, y de mi ruquéz (palabra de mi autoría), y entonces le digo a Tom, a mi una vez me correteó un toro, y pone carita como de ay,  cómo crees????, y yo le digo, sí, de veras!!! y entonces es cuando la película de tu vida se rebobina y viene el recuerdo, tan vívido, que hasta te dan ganas de echarte a correr de nuevo,        ja, ja,ja y esconderte. Tenía yo como 6 años, fuimos con mis papás y una bola de cuates de ellos y sus pequeños infractores a una excursión al Popo (catépetl), (uno de los volcanes más bellos del mundo), bueno el Iztaccíhuatl , (como buena versión femenina del volcán, es mucho más bello), continúo,  de repente todo mundo disperso, ya saben, y me quedo yo solita y viene un toro echo la ma.......re,  y yo estaba cerca de unos hornos de tabique para asar carne, mi papá me grita métete al horno, corrí como ratero, me metí al horno, que para mi suerte nadie lo estaba usando, mi papá le tiró unas piedrotas al toro, y colorín colorado, la Hormiga les puede seguir disertando, pero entonces le digo a Tom,  también me correteó un camello, ya desde entonces los camellos andaban acercándose a mi, ja, ja,ja, resulta que donde vivíamos cuando  éramos chicas, o sea en pleno siglo pasado, enfrente de nuestra casa se ponían circos, y era padrísimo ir a ver a los animales, ya saben leones, tigres, caballos, ponis, changos, perros, elefantes y en ésta única ocasión traían un camello, a la salida de la "Secundaria 41", le mejor del mundo mundial, (La nariz de la suegra de don Gervasio......., perdón pero es nuestra porra), nos fuimos una bola de chamacas a ver a los animalitos circenses, que en esa época nadie pensaba en sus sufrimientos, solo los disfrutábamos y ya, así de inconscientes éramos, no había derechos humanos ni de los animales), iba yo muy feliz y distraída, cuando un hombre traía al camello con su rienda, y que se le suelta, el camello se echa a correr hacia mi, y yo qué les platico, saque ese turborreactor  que todo ser humano lleva integrado en su persona y que solo sale a la luz cuando ves amenazada tu integridad física, ni el camello ni su cuidador me vieron ni el polvo, ja, ja, ja, no paré hasta mi casa (es un decir).
Entonces, mi cabecita, que una vez que se echa a andar, parece que le dan cuerda, se empieza a ir para atrás y para adelante y a recordar cosas locas y desagradables que me han pasado, me voy a otro recuerdo, éste si de lo más gacho, en la Primaria República de Yugoslavia (de muy gratos recuerdos, pero no tenía porra), nos llevaron a visitar a la Exposición Ganadera, como estaba muy cerca fuimos caminando, es esa época todavía se podía salir con 50 chamacos a pincel, a pata, a pulmón, sin que te los atropellaran, secuestraran, o cualquier otra cosa que termine con aran, y que nos dejan andar bobeando viendo a los animales, que está  por demás decirles que eran preciosos. En eso que veo una vaca hermosa, campeona, representaba a la leche  Carnation Clavel, estaba sola en medio y con un corral pequeño, era la mera mera, la atracción principal, que me le acerco, y ella viene hacia mi, solo nos separaba una reja, que saca su lenguota, no saben de qué tamaño era, y que me chupa mi uniforme, ogggg!!!! una gran baba llenó mi pequeño delantal, cafecito de cuadritos con blanco, ya saben el típico uniforme  de Primaria de gobierno del siglo pasado, y yo quedé pasmada, horrorizada, ja, ja,ja,  tuve que ir a conseguir agua para  enjuagarle, nunca más me he vuelto a acercar a ninguna vaca. (tampoco he tenido oportunidad).
Le sigo platicando a Tom mis Hormigoadventures, y me vuelvo a la época de la Secu, iba con una amiga a la papelería, muy felices y quitadas de la pena, cuando empezó a llover, que nos echamos a correr, ella llevaba una chanclas, al momento de bajar la banqueta se le salió la chancla, así como a la Cenicienta, y que pisa una rata despanzurrada que estaba ahí, ogggg!!!! casi nos morimos ella y yo del asco, miedo, y todo lo demás que te puede producir semejante experiencia.
Otro día, estábamos una amiguis y yo esperando un camión, y nos paramos muy derechitas, cuando un ropavejero,  con todo y costal, se baja de otro  camión y me plata un beso, noooooo!!!!  qué puedes hacer???? nada, nada, seguir tu camino.
Y ya por último, esto fue ya bien ruca, hace como  15 años, fui con mi mamá, la Jefa de jefas, la Pichus, a la Villa, estábamos en la Misa, yo muy devota, hincada, cuando viene un tipo, medio chiflis, de esos pobrecitos que andan por el mundo dando lata. Yo no lo había visto, estaba muy ocupada en mis rezos, llega hasta mi y  me extiende su mano,  yo instintivamente le extiendo la mía, y el muy zoquete me lame la mano, y me deja sus babas, oggggg!!!! y yo me quedo petrificada. No pude decirle nada, estaba yo muy santificada, mi mamá y yo nos volteamos a ver con cara de nooooo, esto no sucedió, pero síííí , nos salimos de la Basílica y ya saben a conseguir dónde lavarme las manos. No saben qué desagradable experiencia, duré un tiempo sin querer dar la paz, ja, ja,ja. Pero ya me recuperé.
Bueno, pues, así es la  mente, basta un chispazo para detonarla y ponerla a dar vueltas en nuestra biografía, to be continued.....

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