sábado, 1 de octubre de 2016

La Cuarta Barra

De verdad que hay momentos en la vida de los hijos que los sentimos como propios,  ahorita mismo, que les estoy escribiendo, estoy pasando por un momento así, hace unas horas Picho, el segundo al bat, terminó su adiestramiento para ascender a Comandante de A/320 en Etihad Airways, ustedes saben que no hay nada en el  mundo que se disfrute más que el éxito, en cualquier actividad que se realice, claro que para llegar a la meta, hay que darle duro, hay que echarle toda la carne al asador.
La obtención de esta tan valiosa Cuarta Barra, no es fácil, conlleva mucho esfuerzo, dedicación, stress, el esfuerzo y la dedicación son desde luego de Picho, pero el stress va compartido, ja, ja, ja, de manera tal que desde que se inicia este proceso, pues la mamá, el papá, la esposa, los hermanos, entramos en el ajo, y órale a sufrirle, desde que inicia  la entrevista con los Jefes, para ver si ya puedes acceder a el adiestramiento, durante el adiestramiento, ya saben, teoría, simulador, vuelos asesorado,  hasta que termina, y te nombran oficialmente Comandante, Piloto al Mando.  
Yo la verdad les comparto este suceso, porque es parte de lo que pasa por mi vida, de mi diario acontecer, César es el segundo de nuestros  hijos que asciende a Comandante, el proceso del ascenso es pesado, hay que vivirlo para comprenderlo. Pero como bien se dice por ahí, después de la tormenta viene la calma.  Le deseo desde el fondo de mi corazón que Dios lo acompañe en todos sus vuelos, que lo proteja a él, a su tripulación, a sus pasajeros y que disfrute siempre de su trabajo, porque así es como la vida se vuelve una aventura .
Esta Profesión, que comparten Tom, tres de mis hijos, y 5 de mis sobrinos, es realmente apasionante, interesante, estresante,  impresionante, importante, y todo lo que termina con ante. Es un trabajo tan diferente a los demás, porque es una oficina que va a 1000 km X hora, que va suspendida en los cielos, que en ocasiones va fluyendo así nomás, como si no de moviera, como si no avanzara, pero en otras, parece que vas montado en un juego de feria, se mueve y bailotea y entonces ves a todos los pasajeros muy serios y preocupados.  Otra peculiaridad acompaña a esta  profesión, no hay horarios específicos de entrada ni de salida, no hay días festivos, los aviones se mueven las 24 horas de los 365 o 366 días del año. El tripulante ya sea Piloto o Sobrecargo trabaja cualquier día, no importa si es Navidad, día de la Madre, Año Nuevo, su cumple, la graduación del hijo, el cumple del cónyuge, la boda del amigo,  el bautizo del sobrino, etc., etc., etc., eso hace que las familias aeronáuticas tengan una vida social distinta, que se deban adaptar a estas circunstancias y aprendan a disfrutar la vida sin armarla de tos.
Todas las amigas que tengo, cuyos cónyuges son terrícolas, o sea que trabajan en lo que sea, pero con los pies en la tierra, pueden visitar a su  compañero de cuarto en su oficina, tomarse un cafecito, platicar con la secretaria, con los colegas, en los aviones esto no es posible, siempre que viajas con el esposo, la verdad no hay tiempo de nada, todo es acción, desde que llegas al aeropuerto de salida, y hasta que aterrizas en el aeropuerto de tu destino, el Capitán, el Copiloto, están ocupados, haciendo algo,  no los puedes distraer, mejor te sientas en tu lugar y como dice el dicho calladita te ves más bonita. Sin embargo, y no obstante que la aviación sea una actividad cotidiana en nuestra familia, cada vez que veo un avión levantar el vuelo, o tocar tierra me sigo maravillando como si fuera el primer vuelo de mi vida. To be continued......

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