miércoles, 24 de agosto de 2016

F1, en bicicleta!!!!!

Este país no deja de sorprenderme, cada día que  pasas en el Arenero, como le dice Picho, es  toda una experiencia, fíjense ustedes, cuando llegué aquí, la mera  verdad, ya traía yo unas horitas de vuelo de expatriada, como se dice en el argot aeronáutico, ya estaba yo medio curtida, ya sabía a lo que venía.
Pero ¿a qué viene un expatriado? pues a adaptarse,  amoldarse,  acomodarse, a entrar en un mundo nuevo, ajeno en todos sentidos, lejano, a veces hospitalario, si hay suerte, en otras inhóspito, pero hay que darle, corretear la chuleta, (eso me da mucha risa, porque me imagino una chuletota corriendo a todo lo que da, y yo atrás, haciendo lo propio.) Bueno, la primera vez que iba yo a salir de este hermoso  país, para irme de visita a Smógpolis, Tom me dejó en el aeropuerto ya muy documentada, en First Class (maravillosa prestación, gracias Etihad, me recuerdas a mi inolvidable  CMA),  y se fue a volar. Cuando yo estaba checando migración, a él le llegó un mensaje a su celular, que decía que María Benítez (la Hormiga), estaba por dejar el país, que si él no tenía objeción, cómo la ven????. Otra cosa que también me llama la atención es que cuando sales del país, en cuanto arribas a tu destino,  te  envían un mensaje en Árabe, con un teléfono local del país  que visitas,  que es el de la  embajada de UAE , en el cual te informan que estás protegido por el gobierno de UAE por ser  su  residente. Eso es algo maravilloso, la mera verdad te hace sentir muy padre, muy confortada, ese mensaje me llegó en Vietnam, me  dio gusto recibirlo.
Y como esos detalles de Primer Mundo hay muchos más, ayer por ejemplo nos fuimos a andar en bici en Yas Marina Circuit, que es el autódromo donde se corre, nada más y nada menos, que la F1, o sea donde corren los meros meros, los campeones del mundo mundial, con los coches más rápidos y sofisticados del planeta Tierra.
Desde que llegas al lugar, ya sabes que estás en otro mundo, el mundo Árabe, o más bien Emirati, donde el lujo y el confort son el modus vivendi, donde todo es a lo grande, sin bronca, donde está la lana, pues.
Resulta que los domingos, martes y miércoles, por la tarde, se abre este espacio para andar en bici, correr o caminar. Los miércoles son para puras mujercitas bellas, el sexo feo, no tan feo, no es bienvenido.
Les cuento que es una cosa digna de mención cómo se hacen en este país las cosas, no hay limitaciones, para empezar, esta actividad es para todo mundo, completamente gratuita, puedes llevar tu bici, casco, etc., pero si no lo llevas, ellos te lo proveen, te registras, y entonces te entregan una tarjeta plástica que te sirve para siempre, de ahí pasas a recoger tu bici y tu casco, de carreras o normal, adecuada a tu tamaño y peso, en perfecto estado, todas del mismo color (azul pastel, no es pastel, pero me sonó muy melodioso), los cascos azules haciendo juego, ja, ja, ja, hasta eso, inicias el recorrido, nada de que una hora, no señor, el tiempo que desees, durante todo el recorrido hay unas estaciones de servicio donde puedes tomar tu botella de agua, también hay ambulancia, y personal de seguridad para auxiliar al ciclista o  a los corredores y caminadores. También hay unos carritos que están para rescatarte en caso de que ya no puedas ni con tu alma, no solo te llevan a ti, también a la bici, es una cosa que de verdad te deja apantallada,  no la arman de tos, son súper amables, ves familias enteras compartiendo y pasándola padre, sin gastar un solo centavo. Hay bicis de renta, por si no quieres hacer la cola de las gratuitas, pero realmente no vale la pena, porque la cola es como de 15 minutos y la bici es por todo el tiempo que desees, las rentadas son por hora y entonces como que ya no te diviertes igual ¿no creen?
Quiero decirles que la mera verdad, recorrer este circuito es algo muy padre, es precioso, la pista está en magníficas condiciones, ponen música, está toda iluminada, como es una marina, ves yates preciosos,  el domo del hotel Viceroy que es muy famoso por ser especialmente llamativo, lo iluminan de distintos colores y va cambiando, ya saben, se enciende y se apaga, con muchos efectos, a veces es rojo, verde, azul, bueno es una belleza, no puedes creer que estás en pleno desierto, este país es asombroso, no deja de sorprenderme. Éramos 5, la Mosquis y yo somos residentes, mis tres sobrinas son turistas, a todas nos extendieron las tarjetas, no la arman de clamor, yo ya me imaginaba en mi tierra, una burócrata cualquiera poniendo peros, haciendo mil preguntas y tratando de no darte las bicis, tipo IMSS, ISSSTE, etc., no,  acá la cosa es distinta, nos pidieron 2 credenciales para darnos las 5 bicis, desde luego nadie se roba nada, Ingrid dejó su bolsa el otro día en el taxi que las llevó a Dubai, le marcaron a su celular y el cuate regresó a dejárselas, aquí en el depa, recién llegamos en el pasillo estuvo un billete de 10 dirhams en el suelo como 5 días, nadie lo agarramos, estoy segura que regresó a manos de su dueño, es algo muy padre, a veces hasta parece ciencia ficción, ja, ja, ja, lo malo es que uno se acostumbra a estas situaciones y cuando regresas a tu país, andas como muy confiadita y pues así no es la cosa por la Smógpolis de mis amores, acá los perros son bravos, ja, ja, ja, hay que tenerles respeto. To be continued.....

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