El chofer no hablaba Inglés, muy poquito, solo lo indispensable, o sea Hi!!!, ja, ja, ja, tomó camino, todo estaba oscuro, no se veía nada, sin embargo, intuía yo un paisaje muy selvático, mucha vegetación, pensaba , debe de ser muy hermoso a la luz del día. No había día, pura noche. Cuando finalmente paró la camioneta, la calle estaba oscura, las luces de la villa, totalmente apagadas, como en las películas de terror. El chofer empezó a tocar la puerta, nadie respondía, no manchen, yo traía los números de los teléfonos de Ingrid, y de Mrs. Ha, la administradora, ambos teléfonos eran de Vietnam, o sea que había posibilidades de salir de este lío. Finalmente, una mujer apareció, toda desorientada, adormilada, apenada, y todo lo que termina en ada, era Ingrid. Había estado esperando mi llegada, pero como me demoré más de lo debido, se quedó dormida. Le dio mucho gusto mi arribo, y a mi más.
Primera noche en Vietnam. Ustedes saben que de noche todos los gatos son pardos, o sea que no distingues nada, no sabes cómo va a estar la onda. Ingrid es Canadiense y su esposo Americano, gringo, pues. Ambos son muy agradables, Ingrid, tiene un rasgo muy especial, es la única mujer en este mundo que a mi me ha dejado callada, esto quiere decir que habla hasta por los codos. Me dispuse a tener un curso intensivo de Listening, lo bueno es que es simpática y cotorra.
Vietnam está tres horas adelante de Abu Dhabi en el Huso Horario, razón por la cual, a las 9 de la mañana de allá, para mi eran las 6, y entonces es cuando hay que adaptarse rápido, pues todas las actividades inician temprano, porque al que madruga Dios le ayuda, pero también hay que tener en cuenta que no por mucho madrugar amanece más temprano, o sea empate técnico, el veneno y el antídoto, la cara y la cruz. la pregunta es ¿conviene madrugar o no?, nadie sabe la respuesta.
Me arreglé y entonces me dispuse a iniciar la aventura. Mrs. Ha es una señora joven, que administra la Villa donde nos hospedamos, es menudita, muy amable, sonriente, llega como a las 7 e inicia sus labores, entre las que está el preparar el desayuno, su misión es hacerte la vida más placentera, resolverte cualquier apuro, conseguirte dinero de estas tierras a cambio de los siempre codiciados dólares, contratarte el taxi, tour o lo que se te ocurra. Es una especie de mil usos, muy eficiente. Me gustó su trabajo.
El primer día hicimos un tour de 9 Km. en bicicleta por el campo de Hoi An. Nos llevaron a dos islas, nuestro trayecto fue en bicicleta y en bote. La guía, una chavita muy agradable, nos llevaba a buen ritmo, mi primera impresión de este país, ya de día fue muy grata, los paisajes espectaculares, para donde voltees hay algo padre, algo que te gustaría tener tiempo para contemplar. Los campos de arroz, y las parcelas de otras verduras, vegetales, etc., están super bien cuidadas, todas alineadas, bien recortadas, muy limpias, la verdad se nota en este sentido mucho orden. Los campesinos todos con sus sombreros típicos, usan uniformes, y se ven muy atareados. Nos llevaron a sembrar, a pescar, ambas actividades de lo más difíciles, pesadas, complicadas, y los Vietnamitas de ambos sexos, menuditos, pero bien fuertotes, cargan unas cosas pesadísimas, y ni siquiera se encorvan, me dejaron impresionada.
Nuestra guía era Contadora, titulada y toda la cosa, sin embargo, como sucede en todos los países del Tercer Mundo, le deja más dinero el turismo. Imagínense Uds., nos llevó al tour, pedaleándole duro, como 5 hr., y en la tarde, hacía otra vez el mismo tour, y al terminar se va en moto, hora y media para su casa. No pues nomás de escucharle ya me estaba dando un infarto. La vida en Vietnam es muy dura. Su ingreso anual per capita es de 2200 dólares, aún así sobre pasa al de México, pues nuestro salario mínimo es realmente minúsculo.
En Vietnam las casas de los campesinos tienen 3 puertas, por la derecha entran los hombres, por la izquierda las mujeres, y la puerta central es para que entren los espíritus, si señor, las almas de todos aquellos que pertenecieron a la familia. Como todos los países Vietnam no se queda atrás y tiene sus propios demonios, ja, ja, ja.
A los muertos les ponen sus pertenencias más apreciadas para que las pueda disfrutar en el más allá. Lo que significa, que a los muertos jóvenes, les ponen sus iPhones, Laps, xboxes, o sea todo aquello que el difunto haya apreciado en vida.
En Vietnam hay muchas inundaciones, las casas tienen una especie de tapanco para poner las pertenencias a salvo durante estos eventos, lo primero que se pone a salvo es la TV, a Azcárraga y Salinas Pliego les daría mucho gusto saber esa estadística, se pondrían muy felices, la segunda pertenencia que se pone a salvo es a la abuela, así como lo oyen, primero la TV, ja, ja, ja, bueno la abuela no es una pertenencia, más bien es una querencia, pero el segundo lugar, no se lo quita nadie.
Durante nuestro tour estuvimos en varias casas y tuvimos la oportunidad de entrar en ellas, convivir un poco con sus habitantes, tomar el te, platicar a puras señas, y con la guía que nos podía traducir un poco. Los vietnamitas son muy amables, muy cálidos, son bromistas y simpáticos. Porque aunque uno no entienda el idioma, es increíble como la simpatía o la antipatía se perciben, es algo muy curioso. Nos enseñaron cómo se hace el licor de arroz, una especie de aguardiente, los recipientes en los que se prepara estaban muy sucios, se veían que ya habían preparado licor por muuuchos años, en un primer momento pensé no probarlo, por aquello de las enfermedades estomacales, pero cuando lo olí, la verdad me dije, Hormiga, de algo te has de morir, Yiu!!!! o sea Salud!!!!
En otro tour, conocimos a un chavo que se llama Vo, y el puso su propio negocio de tours, la verdad lo hace muy bien, te lleva también en bici por toda su aldea, con todos sus vecinos, es algo muy cotorro, imagínense ustedes andar por todo su barrio, con sus turiclientes (palabra de mi autoría), dándole trabajo a medio pueblo, rematamos en su casa con una excelente comida preparada por su esposa. Su casa está súper padre, hecha totalmente de bambú , que es la madera que dura a pesar del agua, clima y humedad. En ese tour montamos un búfalo de agua, qué cosa, yo que había jurado no volver a montar ningún animal salvaje, porque se acuerdan del camello loco y rejego que me tocó un día en el desierto, ese que me hizo ver mi suerte. Pues a partir de esa experiencia, decidí no volver a hacer loqueras, no supe ni cómo ni cuándo, pero de repente ya estaba yo arriba del animalote, su propietario un viejito, o a lo mejor no era tan viejito, pero es que es muy difícil calcular la edad de una persona del campo, como que son atemporales, eso sucede en todas partes del mundo, muy amable me pone su pierna a manera de escalera, una piernita flaquita, y yo pensé, se la voy a romper, con toda mi humanidad, no pobrecito, y entonces le hago señas de que no es conveniente y él me hace otras de que sí, ja, ja, ja, pues quiero decirles que ese pequeño Vietnamita era el equivalente a la Hormiga Atómica, fuerte y correoso, nunca lo imaginé.
Algo que me llamó poderosamente la atención fue ver a todas las mujercitas bellas cubiertas totalmente de la cara, cuerpo, manos, ojos. Bueno, parecen seres extraterrestres, o astronautas, traen el sombrero típico, que ya de por sí cubre un buen del Astro Rey, a eso le añaden lentes oscuros, un cubre bocas, chamarra, guantes, bueno, para que me entiendan, enseña más una árabe con su burka, ja, ja, ja, por lo menos a éstas a veces les ves los ojitos.
La guía nos dijo que para los Vietnamitas la piel blanca es sinónimo de posición social, de estatus, la piel asoleada denota incultura, bajo estatus social, ignorancia, no manchen, este mundo es un zoológico, para las occidentales es todo lo contrario, si no estás asoleada te dicen que pareces sobre, burócrata, trabajador de tiempo completo, de este lado del mundo mundial, las mujeres (algunas más locas que otras), hasta pagan por meterse a una cámara solar, para salir como pan integral, y parecer recién llegadas de las playas de algún paraíso tropical. No cabe duda que los conceptos de belleza son como los diferentes colores, lo que para unos es bonito y estético, para otros es todo lo contrario. Yo en mi caso preferiría ser considerada una ignorante, burra, iletrada, y todo lo que se les venga a la mente, con tal de no someter a mi persona a tanto trapo , vivan las arrugas, las pecas, con tal de sentir el aire en la cara, disfrutar de todo lo que ofrece la naturaleza, vivir pues, así nomás, sin estar queriendo agradar al sexo opuesto, a la sociedad, sin querer aparentar lo que no se es, porque estar cubierta del sol, no quiere decir que antes te hayas puesto a leer un libro, a despejar una ecuación de 2o. grado, o a ver una película de cine de Arte. Estar cubierta de la cara es solo guarecerte del sol, y nada más. To be continued......
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