Como estamos a punto de iniciar el Ramadán, que será el tercero que nos toca vivir en este hermoso Arenero, la mente se me alocó y me acordé de una anécdota que nos sucedió a mis amiguís, las llamadas Esposas Desesperadas, y que a continuación les relato.
Ustedes estarán de acuerdo conmigo, que no hay nada más padre, (bueno exageré un poco), que hacer planes con las amigas para ir de parranda, juerga, fiesta, drinks, Ladies Night, o como quiera que se le diga al asunto, todo empieza con la iniciativa de alguna, (en este caso fui yo mera), ya habíamos salido a tomar un inocente cafecito, y todo muy padre, pero en eso que les propongo que la próxima vez nos fuéramos a tomar la copa, y en estas arenas, si de eso se trata, pues hay que hacer la vuelta (ando muy Colombiana), en taxi, ya que acá en estos rumbos hay cero tolerancia al alcohol, no hay alcoholímetro con su respectivo Torito, Vaquita, ni nada de eso, simplemente te deportan y ya.
Entonces empezamos a prepararnos para el gran día, ya saben, como en toda democracia, se hizo un auténtico lío, todas opinábamos sobre qué día sería el adecuado, cuál sería el bar elegido, la hora de inicio, etc., y desde luego, no llegábamos a ningún acuerdo.
A mi se me ocurrió proponer un bar que es muy nice, tiene una vista espectacular y como la cereza del pastel, un super descuento del 50 % de 8 a 10 pm. Ray's Bar está en el piso 62 de una de las Etihad Towers. Desde luego se sometió a votación y por única ocasión el resultado fue unánime. Ya teníamos el lugar, faltaba el día, nos fuimos por el "martes 13" Ufff, yo soy medio supersticiosa, ya saben tengo mis demonios, nunca paso la sal de mano a mano, , jamás cruzo debajo de una escalera,, mi bolsa de mano nunca de los nunca será puesta en el suelo, etc., etc., lo que no me da cosa son los gatos negros, esos me gustan y me caen bien. Pero como yo era la única loca, ni me pelaron.
Quedamos de encontrarnos en el susodicho antro a las 8 pm, en punto, pues el descuento nos hacía parecer una bola de Cenicientas, amenazadas de que a las 10 pm se acabaría el encanto del descuento, y claro podríamos seguir consumiendo pero yo sin ese estímulo, ja, ja, ja.
Nos dividimos en 2 taxis, íbamos muy felices, muy arregladas, ya saben, al más puro estilo "suéltate el pelo", ja, ja, ja. Cuando salimos muchas mujeres solas, compruebo una teoría que tengo desde hace mucho tiempo, que las mujeres nos vestimos y arreglamos para las mujeres, o sea, si observan a una mujer que sale con su esposo, se arregla bien, pero nada más, pero si van puras amigas, entonces se super arregla, como que le echa más ganas al asunto, y eso siempre se me ha hecho muy simpático, digno de mención. Mujeres juntas, ni difuntas.
Cuando descendimos del taxi, el portero nos preguntó muy gentil, hacía dónde nos dirigíamos (porque hay varios lugares ahí), le respondimos muy felices, al Ray's Bar, y él nos dice: está cerrado, hoy hay Ley Seca.
¡¡¡¡¡¿¿¿¿Qué!!!!???? ¿cómo que Ley Seca? ¿por qué?, y nos responde, porque es el Año Nuevo Árabe. Como ustedes saben los Musulmanes no beben alcohol, o sea que durante estas fechas no se consume ninguna bebida espirituosa.
Como dijo el Poeta, todo se derrumbó dentro de nosotras, sacamos al alcohólico social que traemos dentro, entramos en pánico, no lo podíamos creer, nuestro día de parranda, reducido a su mínima expresión , a una cenita con agua mineral o refresco de cola, ja, ja, ja noooo!!!!
En esas estábamos, pensando qué podíamos hacer, una propuso ir a su casa, no tenía esposo abordo, no queríamos dar molestias, ni convertir nuestra parranda en una especie de pjjamada, cuando llegaron las demás, y una vez que les dimos la noticia, como nos atacamos de risa, no nos creían, pensaban que era una broma.
Fuimos con el Consierge, le dijimos que nos ayudara, que teníamos que conseguir un lugar donde tomar la copa, parecíamos unas alcohólicas ansiosas, el hombre empezó a llamar por teléfono a medio Abu Dhabi, hasta que por fin, en el hotel Rosewood , donde curiosamente está viviendo una de las amiguís ahí presentes, y Tom y yo estuvimos como 90 días cuando llegamos al Arenero, nos dijeron que sí éramos bien recibidas, por ser una de nosotras huésped, y nos servirían nuestras bebidas sin problema.
Una vez instaladas, con nuestro chupe en mano, comprobé, que el ser humano es muy curioso, cuando te prohiben algo, es cuando más lo deseas, nunca se nos había antojado tanto un alcohol, bueno, ya bien armadas todas, hicimos un brindis: por la llegada del año 1437, qué les parece, acá son 578 años más jóvenes. Nos reímos mucho, bebimos con moderación, y estuvimos todas de acuerdo en volver a repetir el ejercicio, pero eso sí, primero checar el calendario Musulmán, por aquello de la prohibición, no se nos vaya a aparecer Elliot Ness, y sobre todo que si es martes que no sea 13!!! To be continued....
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