martes, 14 de junio de 2016

Hasta pronto Memo!!!

No cabe duda que esto de exiliarte es algo muy raro, a veces te la pasas bien padre, disfrutas tu nueva vida, el país a donde te llevaron los vientos. Todo es nuevo, interesante, excitante, no dejas de sorprenderte, en algún momento, hasta llegas a darle las gracias a Dios por darte la oportunidad de conocer parte del mundo, tan lejana y ajena. Así te la llevas, adaptándote, disfrutando, conociendo y extrañando.
Tienes  poco presente la lejanía con tu tierra, la noción de la distancia es bien relativa, a veces la mides en horas de vuelo, otras en km de distancia, otras más en horas de viaje, eso es lo peor, pues involucra escalas, horas de estar en los aeropuertos. Bueno, pues todo esto es tan intrascendente, como  que forma parte de tu nueva vida, hasta que te llaman de tu casa, en la mañana, temprano, y te avisan que Memo falleció.
 En esos momentos es que te das cuenta cómo pesa la distancia, cómo cada km, hora, o lo que sea que te separe de un ser querido toma una importancia relevante.
Pero, ustedes se preguntarán, ¿ quién es Memo ?,  y digo es, así en presente, porque las personas como él, siempre están presentes, una vez que tienes el privilegio de conocerles, ahí se quedan, en tu corazón.
Guillermo Rivera Valenzuela, Memo, fue nuestro vecino, él junto con Tita, su esposa, su mejor mitad, como dice mi Comadrita Teresa, llegaron a nuestra vida hace nada más y nada menos que 31 años, durante los cuales, vivimos nuestra cotidianidad, que como les digo, es lo más importante de nuestra biografía, es lo que nos hace ser y estar, lo que nos da valor, lo que nos lo quita. Con ellos pasamos momentos de gran felicidad, con ellos nos reímos a  carcajadas, nos comimos la mejor paella del mundo mundial, presenciamos la preparación de una barbacoa con toda la ceremonia, la velamos toda la noche, acompañados de unos buenos tequilas, con ellos cantamos, bien feo, pero bien fuerte, el Trío Miseria, decía Guiller, su hijo, jugamos Canasta, mientras Tita y Tom nos hacían trampa, Memo y yo aún así les ganábamos. Fue mi "pacientito", yo lo inyectaba cuando era necesario, siempre disfruté de su compañía, de su gran carisma y personalidad.
Cuando Adrián y Paty nos  llamaron para darnos la noticia de su partida, lo primero que se me vino a la mente fue Tita, mi querida amiga, su gran compañera, luego sus hijos, Mónica, Guiller, Gerardo, sus 6 nietos, todos ellos reciban el más cariñoso de mis abrazos, el más solidario, el más sentido.
Después, mi mente se regresó atrás, ya saben ustedes cómo es la mente, vuela más rápido que los aviones, de un momento a otro, ya estaba yo en 1985, y ahí junto Memo y Tita, viendo pasar nuestra vida, crecer a los hijos, tantos recuerdos, tanto vino, tantas cubas, tantas canciones, tanto disfrutar la vida, ese es el valor de la amistad, el ser y el estar siempre, a toda hora y bajo cualquier circunstancia. Cómo quisiera estar presente con la Familia Rivera Gutiérrez, poder darles un abrazo, poder compartir con ellos este momento y también poder reír con ellos recordando tantas anécdotas, tantas ocurrencias,  con la seguridad de que Memo sigue presente, al pie del cañón, como sucede cuando el recuerdo no deja llegar la ausencia. To be continued......

2 comentarios:

  1. Hay amiga las cosas de la vida. Te deseo mucha fuerza. Son momentos tan tristes cuando seres que queremos se van de este mundo. Se van de este mundo pero siempre quedan en nuestro corazón para acompañarnos en las buenas y en las malas. Estas legos de tu tierra pero con tus pensamientos no podrás llegar más cerca de la familia de Memo. Un abrazo y que Dios cuide su alma.x

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