Qué padre es pasar el día de la Madre en familia, la mera verdad que al que se le ocurrió festejar a las mamás en un día específico, yo de plano que le ando dando las gracias, fíjense ustedes, en alguna época de mi vida, cuando era más joven (ja, ja, ja, ahora sí que me proyecté), más bien dicho, cuando era joven, tuve mis 5 minutos de rebeldía, y el día de la Madre me parecía totalmente innecesario, producto de la Mercadotecnia, de la publicidad, y yo decía, muy convencida, la Madre no necesita un día para que la festejen, todos los días son de la madre, pero realmente, estaba yo equivocada, porque aunque uno siempre quiere a su mamá, todos los días, ni modo que no, de lunes a domingo, sin espasmos, sin escalas, pero, aunque así sea, nunca se lo hacemos patente, la mera verdad, puedes ir a visitarle, llamarle por teléfono, llevarle de compras, invitarle a comer o ir a su casa, y durante todos esos momentos, nunca le decimos cuánto le queremos, ni la importancia que tiene en nuestra vida. Eso es como algo implícito, es ahí donde entra el festejo del 10 de mayo.
En esta ocasión nos reunimos en nuestra jaula, con la Jefa de jefas, Pichus, Lupe, el Gato y yo, con los esposos e hijos, a cada una nos faltaron hijos, a Lupe uno, al Gato otro y a mi 2, y mis 2 nietos, eso fue lo único que hizo que el día no fuera perfecto.
La Pichus, Jefa de jefas tiene 89 años, motivo suficiente para que el festejo sea realmente digno de llevarse a cabo, porque estarán ustedes de acuerdo en que tener a tu mamá con salud es algo que no puede pasar desapercibido. Nos pusimos de acuerdo en qué íbamos a preparar de comer, no nos gusta ir a ningún restaurante ese día, como que te quieren correr lo más rápido posible, los meseros tienen cara de querer estar con sus respectivas madres y esposas y no andar atendiendo a una bola de desconocidas, todas felices y contentas, (o fingiendo), pues después de hacer una cola 2 horas para poder sentarse a comer, más el trayecto, pues como que la mera verdad ya nadie está contento.
En este viaje, como que todo fue distinto a lo que siempre hago, para empezar olvidé mi celular de México, ni siquiera me acordé de su existencia, lo cual hizo toda la diferencia, me quedé prácticamente desconectada, a merced de mi memoria, que a decir verdad, es muy buena, en especial para recordar teléfonos, fechas, nombres, pero ya nadie usa sus teléfonos fijos, ya ni se los saben, es más ni siquiera te los dan. Desgraciadamente, los celulares nos han hecho muy flojos, hacen las veces de agenda, secretaria, etc., etc., ya no tienes necesidad de memorizar nada de nada, solo picas una tecla y ya está, pero si no tienes la tecla, ahí viene el problema, o sea que sin tu celular no eres nada, eres como una hoja al viento, como un ser indefenso, inexistente, ja, ja, ja, por eso Slim es el hombre más rico del mundo, nos tiene en sus manos, todos somos territorio Telcel, entonces la Hormiga tuvo unas vacaciones totalmente distintas a las de siempre, y sucedió algo muy padre, disfruté mucho de mi jaula, de la Jefa de Jefas, estuve arreglando asuntos, el no circula también me ayudó a llevar una vida de introspección y recogimiento, o sea que de un momento a otro, me transporté, como en el túnel del tiempo al siglo pasado, a los tiempos de las cavernas, cuando no había celulares ni coches, ni un carajo, ja, ja, ja, y de repente supe lo que era sobrevivir a la Tecnología, lo que era la vida simple, así nomás, como cuando amarraban a los perros con longaniza ????, nunca he entendido ese dicho, pero me parece muy adecuado su uso en esta disertación. Decidí dejar de lado el FB como medio de encuentro, solo lo usé para bobear, como siempre lo hago, para compartir cosas y disfrutar de lo que ustedes generosamente suben a la red, y así pasaron muchas, muchas horas, como dijo mi admirado José Alfredo Jiménez.
Descubrí que a mi Smógpolis, nadie la puede desbancar de mis afectos, nadie puede alterar esa unión que tenemos ella y yo, desde hace ya casi 60 años, somos como un matrimonio de los de antes, de esos que se juraron amor para toda la vida, tenemos una relación indisoluble, no importa lo que intenten hacernos, si la llenan de smog, si le agregan un gobierno corrupto e inepto, si para salir a la calle debas rezar un Rosario y encomendarte a todos los Santos, si el no circula se vuelve la pesadilla de todo Chilango, Capitalino o la que seamos, yo sigo siendo su más ferviente admiradora, y la sigo extrañando cada que la debo de abandonar, no le aunque si me voy a un país de los llamados del Primer Mundo, mi Distrito Federal, ahora Ciudad de México, CDMX, o lo que quieran hacer de ella, como para mal pasar a la Historia, sigue siendo la mera mera. To be continued.......
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