Una de las actividades que te hacen la vida más alegre, en todos lados, pero especialmente en el Arenero, es pasear en los grandes almacenes, que por acá, creo que hay chorromil, en breve, me parece que en este año, se van a inaugurar algunos museos, por el momento hay unos cuantos, entonces, no queda de otra que entrarle a la onda Mall, yo en México, la verdad solo voy a un almacén si tengo algo que comprar, nunca he sido de ir nomás a pasar el tiempo, a pasear, sin embargo, al país que fueres, haz lo que vieres.
Resulta que en una de esas incursiones, estaba yo bobeando, y la verdad, dicho sea de paso, la ociosidad es la madre de toda disertación, es cuando estoy sin quehacer alguno, como que me da por observar a toda la gente, todo aquel que pasa por mi lado, derecho o izquierdo, hombre, mujer o quimera, tengan la seguridad que será analizado por esta Hormiga, de manera tal que hasta siento que los conozco.
Las parejas que deambulan por ahí, son como mi especialidad, sobre todo por estos rumbos, porque fíjense ustedes, hay de todo, algunas parejas van caminando muy relajadas, como disfrutando de la mutua compañía, esas son muy pocas y por lo general son jóvenes. Hay algunas en las que el hombre va adelante, la mujer atrás, con cara de asustada, él con paso firme y decidido, ella como tímida, otras veces, la mujer se ve mandona y el hombre complaciente, esas son las que llevan más paquetes, las que le dan mayor uso a su tarjeta de crédito, estas actitudes son comunes en cualquier lugar del globo terráqueo. Acá es muy común ver a las mujeres todas de negro, cubiertas del cabello, algunas también llevan cubierta su cara, solo dejan libres los ojos, a veces ni siquiera los ojos, también hay mujeres que hasta cubren sus manos con guantes negros, a esas no les ves nada de nada, son como seres etéreos, misteriosos, inalcanzables, solo sus esposos las pueden ver, o los miembros femeninos de sus familias. Los hombres van casi siempre de blanco, con la cabeza cubierta, al estilo Laurence de Arabia, lo que la verdad, les da un aire igualmente misterioso y sofisticado, llevan la barba súper recortada y ambos, van dejando una estela de olor a perfume y loción, sus fragancias son muy fuertes, pero agradables. También en los pasillos tienen la costumbre de poner inciensos y es muy común que durante todo tu trayecto por el Mall, vayas respirando una gama de olores.
Me regreso a mi incursión, me compré un café y me dispuse a degustarlo, busqué un lugar donde sentarme y ya saben, empecé a ver pasar a la gente, los mujeres en su mayoría, debajo de sus abayas, usan ropa muy fina, de diseñador, aunque nadie la pueda ver, y unos zapatos altísimos, de marca muy nice, ya saben, la que se les ocurra, excepto la de los Tres hermanos, ja, ja, ja. En esas estaba yo, cuando se escucha un llanto horrible de un bebé, todos volteamos, porque cuando llora un bebé, todo mundo voltea, como preguntándose, ¿qué le pasa?, ¿qué le hicieron?, desde luego nadie tiene la respuesta, ni siquiera el bb, porque cuando llora un bb, ese sí que es un misterio sin resolver, todos veíamos al bebé y a su progenitora, que estaba tratando de consolarle, lo abrazaba y hablaba con él muy cariñosa, solo que la mamá, estaba toda cubierta, solo se le veían los ojos, entonces pensé, pobre bebé, ha de ser extraño que te abrace una mamá de trapo, ¿no creen?. To be continued.....
Yo aún no puedo comprender cómo pueden soportar andar todas cubiertas...
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