Como anda por acá Coco, la verdad nos han sucedido muchas cosas, agradables todas ellas, hemos andado por los Emiratos, que son 7, y cada uno de ellos tiene arena de distinto tono, lo que hace muy padre el paisaje. Claro no se imaginen una diferencias cromática descomunal como el blanco y el negro, sino distintas tonalidades entre la arena casi blanca, a la rojiza intensa, pasando por una oscura tirando a gris Oxford, en fin, a mi me gusta mucho este paisaje, como misterioso, caprichoso, las dunas cambian de color y de forma constantemente, a capricho del viento, que las agranda. acorta y recorta, que las pone picudas, chatas, lisas o rugosas, es algo muy peculiar.
Resulta que decidimos ir a Ras Al Khaimah, que Tom y yo ya conocíamos, porque nos ha dado por visitar todos estos lugares tan ajenos, pero ahora tan cercanos a nuestro entorno. Unos Copis Emiratis le recomendaron a Tom un hotel muy padre, que es una reserva de vida silvestre y que tiene habitaciones tipo tiendas de Beduinos, pero obvio con todas las comodidades del mundo actual, y desde luego, con mucho lujo, porque a los Emiratis les gusta todo lo bueno y la verdad le saben poner sabor al caldo.
Les cuento que ahora no hubo sorpresas, yo me porté muy bien, no sugerí ningún camino exótico, apliqué aquello que dice, calladita te ves más bonita. Salimos a buena hora con destino al hotel Banyan tree Al Wadi, en el camino, les cuento que el paisaje resultó muy padre, otra vez camellos por todos lados, llegamos al hotel y nos sorprendió muy gratamente, el lugar precioso, y el Gerente, Mexicano!!!!, ¿cómo la ven?, y además Chilango, o Azteca, o Defeño, o como quiera que sea nuestro Gentilicio, ja, ja, ja, porque ya no se ni qué somos, Smogpoleños, Smogpelenses, (palabras de mi autoría), en fin, compatriota, le dio mucho gusto vernos, pues no es muy común encontrar Mexicanos por estas arenas.
Una vez instalados Tom contactó a un Emirati que es súper picudo, dirige el rancho del Crown Prince de Ajman, que es otro de los 7 Emiratos, y que se encuentra como a 40 minutos de distancia de Ras Al K., este rancho es donde se encuentran los mejores y más bellos caballos del mundo, tienen alrededor de 200 ejemplares, todos ellos bellísimos, con un pedigrí impresionante.
El Jeque que nos recibió es primo del Crown Prince, él está a cargo del lugar, nos citó a las 9:00 am, llegamos en punto, com debe de ser, ni antes ni después, entramos en una sala tipo Árabe, muy elegante, llena de objetos finísimos, esculturas, cuadros, monturas, etc., etc., todo con motivos ecuestres.
Nos ofreció un té en unas tazas de cristal preciosas y delicadas, con unas cucharitas de plata, todo de una elegancia exquisita.
Iniciamos la plática, desde el principio hubo química, le caímos bien, íbamos Tom, Coco, Mosquis y yo, ya saben se fueron dando las cosas, se rompió el hielo, porque cabe decir que Tom lo conocía solo por teléfono, y entonces inició nuestra aventura, nos invitó a ver los caballos, así como el otro día vimos camellos a lo bestia, ahora vimos caballos, solo que éstos estaban en unos corrales que ya los quisiera cualquier mortal para recámara o aposento, cada caballo está cómodamente instalado, los corrales cuentan con aire acondicionado, tienen caminadora para ejercitarse, corrales exteriores para que corran y se asoleen, en tiempo de invierno, desde luego, durante el verano están en el aire acondicionado y se ejercitan en su spa, cuentan con regaderas con agua templada y toman su baño diariamente, ¿cómo la ven?. Tienen sus herradores súper expertos, no cualquiera toca sus patitas, que por demás cabe decir que son más valiosas que las piernas de Ronaldo, Messi, Chicharito, o todos ellos juntos, ja, ja, ja. Un caballo de estos, campeón, tiene un valor de 4 millones de euros, y los caballos que no salen tan "buenos", pero que cuentan con este pedigrí, tienen un valor de 400 mil dirhams, algo así como 2 millones de devaluados pesos Mexicanos.
Seguimos entrando en confianza, platicábamos muy a gusto, y entonces nos dijo, vamos a continuar la visita, y que nos leva a los cuartos donde están los premios que han ganado los caballos, nunca vi tantos trofeos, puros primeros lugares, competencias de todo el mundo, trofeos enormes, de oro, de plata, pendones, fotos, fotos, fotos, ya están construyendo otro cuarto, ya no caben los premios, había fotos de varios coches, hummers, camionetas enormes, Ferraris, que han ganado los caballos, además de dinero en efectivo, seguimos platicando, creíamos que ahí se acababa la cosa, y entonces nos dice, súbanse al jeep, nos subimos y agarra camino, manejando rapidísimo, al más puro estilo Habiibi, así como lo hacen ellos, y entre puras curvas, el camino lleno de buganvilias de todos colores, llegamos a una casa preciosa, impresionante.
Abrió la puerta y muy gentil nos dice pasen ustedes, esta es la casa del Crown Prince. ¡Qué casa!, entramos a un recibidor, después a la sala, enorme, inspirada con motivos africanos, no se ni cómo describirla, de un lujo discreto, con una gran terraza donde se encuentra una alberca infinitum, de esas que se pierden con el paisaje, y con una vista espectacular del desierto y un criadero de gacelas y otros animales salvajes traídos de África, en la sala nos invitó unos refrescos, seguimos conversando, salimos a la terraza, volvimos a entrar, esta vez a conocer el comedor, y después nos dice pasen por aquí, nos llevó hasta las recámaras!!!! no pues excuso decirles que yo estaba muy apantallada, nunca pensé entrar hasta los mismísimos aposentos del Crown Prince, salimos de la casa, pensamos que ya ahí quedaba la cosa, y no señor, se mete por el mero desierto, nos condujo entre las dunas, en la forma en que ellos manejan en el desierto, donde el coche va rapidísimo, sube, baja, se despeña, hagan de cuenta que van en un juego de los Universal Studios, es muy excitante esa experiencia, tienen una pericia increíble, el jeep parecía una hoja al viento, y nosotros como pepitas en comal.
Nos metió a la zona donde están los animales en la reserva, gacelas, ñus, y otros que no recuerdo sus nombres, pero exóticos y hermosos, de ahí nos pasó a otros criaderos de aves exóticas y halcones, muy apreciados por ellos, y pasamos al área donde están los vehículos (juguetitos) del Jeque, qué les puedo decir, un verdadero hangar, ni siquiera los pude contar. Volvimos a la recepción, pensamos que hasta ahí se terminaba todo, nos invitó unos dulces Árabes que le hacen especialmente a la Casa Real, una auténtica delicia, y en esas estábamos agradeciendo la visita, las atenciones, la aventura, cuando entra un empleado con 4 bolsas enormes con regalos para nosotros, no pues eso sí que ya fue algo conmovedor, cada bolsa contenía un libro conmemorativo, precioso, del lugar, con fotos de los caballos y datos de los mismos, una camisa tipo Polo, una gorra, una pluma , un calendario precioso de pared y uno para escritorio, una caja de pañuelos desechables, pero hermosa. Bueno ya estábamos más que impresionados y de repente nos dice, ya llegó el caballo. ¿Cuál caballo?, Afuera estaba un caballo hermoso, enorme, negro, el que monta el Jeque cuando quiere relajarse y solo pasear o galopar. Si gustan lo pueden montar. ¿¿¿¿¿Qué cosa????? Y montamos el caballo más hermoso, más valioso y más picudo del mundo. Esta experiencia, la verdad que no tuvo precio. Nos despedimos con la sensación que deja el haber conocido a un ser humano de esos que ya hay pocos, de esos que te reconcilian con la humanidad, de los que vas a llevar siempre en tu corazón, porque así nomás nos abrió las puertas de su mundo, tan lejano y tan inexpugnable, nos brindó una experiencia única, nos consintió, y nos dio la oportunidad de vivir unos momentos de mucha felicidad. To be continued.....
Super waw!!! Y fotos? No tomaste fotos? Qué padrísima experiencia!!!
ResponderBorrarSí tomé un chorro de fotos, pero no las sé subir aquí, ni idea de cómo se le hace, ya sabes que soy discapacitada tecnológica, avanza la ignorancia.
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