Cuando Tom llegó a documentar su equipaje parecía la versión masculina de María Felix (famosa por viajar con hartas maletas, al más puro estilo "Super Star"), llevaba 3 maletas de 20 kg, cada una, y de pilón un cuadro que nos regaló Ceci Nava (gracias Ceci), y que yo, equivocadamente y por inexperta, mandé a enmarcar y embalar con mucho cuidado para que llegara con bien a su destino, yo no sabía que era mejor enmarcarlo en Abu Dhabi, en fin, el cuadro quedó muy bien protegido, pero desde luego, pesado y era otra pieza de equipaje. Ya de por sí Tom nunca quiere cargar nada. Cuando el agente de tierra de Aeroméxico hizo la documentación le dice a Tom que del puro cuadro eran 4 mil pesos extras de equipaje, aparte de los kg que ya de por sí excedía, porque solo tenía derecho a una maleta de 23 kg, lo demás era tomado como exceso, y Tom lo tenía que pagar y hacer el reembolso en Etihad a su llegada, entonces Tom me llama y me dice la situación, había dos opciones, abortar la misión y que yo me regresara con el cuadro a mi jaula, o pagar y tan, tan, Tom no sabía si la empresa le pagaría esa partida, pues se pasaba de los kg permitidos. Entonces yo le digo al cuate del mostrador: "ponga el paquete" y le doy mi tarjeta de crédito. Ja, ja, ja, a lo mejor ustedes están pensando que esto no tiene ninguna importancia, pero sí la tiene, ya que nosotros estábamos desempleados y procurábamos no hacer gastos superfluos, pero, llevarte un cuadro de una Artista que pinta padre y que además es tu amiga y para mayor distinción lo pintó para ti especialmente, pues el gasto no tenía nada de superfluo, al contrario, tenía implicaciones sentimentales. Ahora, cuando contemplo el cuadro en la sala del depa, siempre pienso en la alegría y colorido que le da a nuestro hogar, el cual no sería el mismo si el cuadro no nos acompañara en esta aventura. Cuando Tom ingresó los gastos de su traslado a la empresa, ésta le bonificó todo, sin ningún reparo y eso nos sorprendió muy gratamente.
Una vez que estuvo documentado correctamente y ya con su pase de abordar nos fuimos a desayunar, íbamos Tom, Ingrid, Adrián y yo. Jorge, nuestro hijo mayor, venía de Cancún, expresamente a darle su abrazo y despedirse, solo tenía tiempo para eso, además él llegaba por la T 1 y Tom salía por la T2, es increíble lo que se hace para poder despedirse de un ser querido, o sea, Coco tuvo que levantarse super temprano, agarrar el primer vuelo de Cancún a México, echarse todo el trayecto, llegar a tiempo de solo decirle a su papá : bye, que te vaya bien, abrazo y beso, y regresarse en el siguiente vuelo a su tierra adoptiva. Eso sí que es amor del bueno.
Cuando se llegó el tiempo de abordar, sentí como en las películas cuando se acaba el tiempo de la visita y te separan del ser querido. Tom se encaminó a la zona del filtro de seguridad, los abrazos últimos fueron muy emotivos, yo sabía que lo iba a ver relativamente pronto, pero los hijos no, con ellos la separación sería mayor, ni siquiera podíamos tener un aproximado del tiempo que pasaría antes de volver a ver a su papá, pues estos países tan lejanos implican mucha planeación y tiempo para poder realizar una visita.
Tom se perdió en el área, ya saben, se quitó su saco, su reloj, cartera, cinturón, etc., etc., yo lo veía desde afuera, mientras esto pasaba, mi mente se fue hacia atrás, como en las películas, recordé cuando lo conocí, cuando nos casamos, cuando llegaron los hijos, así de rápida es la mente, mientras él se adentraba hacia la sala de abordar, yo me adentraba hacia nuestra vida en común, y cada mosaico que se me presentaba era algo padre, se me vinieron a la mente puras cosas bonitas, entonces pensé, qué afortunada eres Hormiga, tienes a tu lado un hombre cabal, que solo te ha hecho feliz, con él, al infinito y más allá............ to be continued........
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