lunes, 13 de julio de 2015

Chinópolis............un mundo raro

Los días iban corriendo, ya saben, a su paso, a veces despacito, despacito, otras así nomás y algunas, muy pocas, muy rápido, todo esto para mi, sin embargo, para Tom, los días eran muy pesados, no le gustaba la ciudad, la compañía (para la que trabajaba, no vayan a pensar que mi compañía, ja,ja,ja), el trabajo era monótono, aburrido, estábamos demasiado lejos de nuestra jaula, nuestros hijos, la Pichus (mi mamá), a quien Tom le tiene un especial afecto, los amigos, acá todo nos era ajeno, no había química con este país, su cultura, su comida, su gente,  como en todos los lugares del mundo, hay lujo y confort, también hay pobreza e incomodidad, la zona donde vivíamos era agradable, los departamentos modernos, amplios, el nuestro, con una vista espectacular, teníamos Shenzhen a nuestros pies, y por otro lado, Hong Kong, yo podía pasar horas en el balcón, siempre me han gustado mucho los balcones, cuando era chica, la casa de mi abuela tenía en balcón en su recámara, pero nunca lo usaba, siempre estaba cerrado, le daba terror abrirlo, pensaba que cualquier nieto (a) se podría tirar de cabeza, nada más alejado de la realidad, creo que todo se puede disfrutar con la debida precaución, así pues, muchos años después, en México adquirimos un departamento en el centro, en el corazón de mi Smógpolis, la ciudad que llevo tatuada, y este depa tenía  (tiene) un balcón, el cual ya sin que mi abuela estuviera de por medio, disfruté a mis anchas,  y en la China, el depa tenía 2 balcones, uno daba al muelle, con una vista parcial a la ciudad y el otro daba a H K, el puente que une a ambas ciudades.
Cuando te vas a vivir a un lugar tan lejano, te exilias, debes, según Tom y yo, instalarte en el mejor lugar posible, de manera que tengas motivos para disfrutar tu estancia, porque si a la ya de por sí difícil decisión de alejarte de tu gente y de tu tierra, agrégale que vivas en un lugar gacho, pues como que no, no es conveniente.
En esos balcones, en los cuales, pasé muchas horas, vi cosas interesantes, por ejemplo, los recreos de una escuela y sus competencias de atletismo, a las abuelas, pasear a los nietos, no saben la cantidad de abuelas que hay cuidando nietos, llegué a contar 18 carreolas con su "mioncito" (los bebés sin pañal) y su abuela en el parque, al mismo tiempo, sin embargo, no socializan, cada una por su lado, en México es distinto, la gente luego, luego se hace amiguis y cuando se encuentran en el parque cotorrean, acá no. En  Chinópolis las abuelas cuidan a los nietos, los crecen, mientras las mamás trabajan para mantenerlos, bueno, las  mamás y los papás, cuando hay papá presente. Entonces, nunca te cuida tu mamá, pero esa mamá que no te cuida, va a cuidar a su nieto cuando sea abuela, o sea va a cuidar a tu hijo, no les parece muy extraño,  están como desfasados, los roles se alteran, pero eso sí, las abuelas se ven felices y los bebés también, las mamás son las que han de estar menos felices, pues se pierden la niñez de sus bodoques, pero ya gozarán las de sus nietos. La Gerente del hotel donde nos hospedamos,  antes de instalarnos en el depa, era una chava joven y tenía un hijito de 5 años, el niño vivía con la abuela y ella lo visitaba cada que le era posible, y así como ella estaban la mayoría de las mujeres jóvenes.  Triste circunstancia que se vive en muchos hogares.  To be continued.......

2 comentarios:

  1. Cómo me encanta leer tus aventuras! Sabes escribir y entretener tu público. Tu próximo será sobre Vietnam?

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  2. Hola Ingrid, gracias por tu comentario. Si la próxima será de Vietnam. Nos vemos pronto.

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