miércoles, 15 de abril de 2015

Última parada......Shenzhen

Durante el desembarco, en HK, tenía yo en mi cabecita, una cantidad de instrucciones, que me había dado mi "consuerte" (consorte, o sea Tom),  ya saben llegas y te bajas (ni modo que no me baje, ja,ja,ja)  caminas hacia X, vuelta en Y, o sea yo tenía que tomar el Ferry, que sale desde el mismo aeropuerto, y ellos mismos se encargan de buscar y recoger tu equipaje, ¿así o más cómodo?. Yo solo me dirigí a comprar mi boleto y lo demás no fue mi problema.
Una vez en el Ferry, tuve la oportunidad de relajarme, ver el paisaje, y entonces pensé conseguir enviarle a Tom un mensaje de texto a su celular, para que supiera que no se había podido librar de mi, ja,ja,ja y que ya estaba yo muy cerca, en el Ferry.
Me puse a observar a los pasajeros, necesitaba yo uno que tuviera cara de hablar Inglés y de buena gente, y lo encontré. Le digo, ya saben con cara de plis, que si podía enviarle un mensaje de texto a mi esposo, y él me dice cuál es el número y se lo doy, y lo marca y me dice hable con él, es mejor, y ese fue el primer favor que recibí en Chinópolis.
Cuando desembarqué, ahí estaba Tom, mi compañero, mi mejor mitad, como dice mi Comadrita Teresa M (saludos),  y entonces supe, que había llegado al lugar correcto, ahí donde él, a acompañarle en las buenas y en las.......mejores.
Tomamos un taxi, la ciudad se veía preciosa, imponente, grande, con edificios enormes y altísimos, gente, gente y más gente.
Vaya, pues qué esperabas Hormiga, estaba yo en al país más poblado del mundo, y creo el más contaminado. Aunque mis pulmoncitos ya venían muy bien entrenados, pues quien respira en mi Smógpolis consentida, respira onde sea, ja,ja,ja.
El trayecto fue corto, en el taxi me encontré un billete de 1 Yuan, el cual decidí conservar, como un amuleto, que aún conservo, y creo que sí me ha servido.
La gente se desplazaba en coches, coches, más coches, autobuses, motocicletas, y lo más impactante....en bicicletas, si señor, bicicletas en las grandes avenidas, en sentido correcto y en contrasentido, y hasta arriba de las aceras, con un solo pasajero, dos, tres y hasta cuatro, no crean que los estoy cotorreando, la vialidad en esta ciudad no tiene orden, aquí hay que rifársela, si señor, al más puro estilo, el que tiene más saliva traga más pinole, o el pez grande se come al chico. Esto es, como en el Poker, bicicleta mata peatón, motocicleta mata bicicleta, coche mata motocicleta y autobús mata a todos juntos. Cuando arribamos al Hotel Sunway, la Gerente y otra empleada, me recibieron con un gran ramo de flores, que Tom les pidió que me compraran, se me hizo un súper detalle, sobre todo, tomando en cuenta, que en Chinópolis no sobra tiempo para nada, la gente trabaja, trabaja y trabaja, en ese hotel, que la empresa Shenzhen Airways, tenía contratado para sus Pilotos extranjeros, durante el periodo de adiestramiento Tom pasó como 3 meses y yo solo 15 días, durante los cuales estuve muy consentida, definitivamente no era el mejor hotel de la ciudad, pero yo lo disfruté mucho, ahí empecé a ver cómo se vive en este país, que no es otro país.....es otro mundo.  To be continued........

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